
¡Devuélvanos nuestras playas! Crónica de una muerte anunciada
Durante más de un mes la mayoría de las playas de Telde han estado cerradas, ni to podías bañar, ni siquiera podías pisar la arena, dicen que por contaminación de las aguas, mientras tanto, las jaulas de peces donde se produjo una de las mayores catástrofes medioambientales de Canarias, sigue funcionando y comercializando el pescado, ya que la contaminación al parecer, sólo afecta a los humanos que amamos las playas.
Era de prever que esto sucediera, ya en el año 1999 cuando ADSA instaló la primera piscifactoría, primero a unos metros de Melenara y, luego a unos 400 metros de Salinetas, los vecinos hemos visto cómo han desaparecido los sebadales, aumentando los blanquizales. Hemos visto que especies antes abundantes, ahora casi han desaparecido como el güelde, la fula o el salmonete, mientras otras especies que ni siquiera eran de aquí, como las lubinas, aparecían por todos lados.
Hemos visto cómo especies oportunistas que se alimentan de los desechos de las jaulas, como las rayas, chuchos y mantelinas, cada vez eran más abundantes, así como el avistamiento de depredadores como la cornuda y el marrajo.
Hemos visto igualmente cómo en las calmas del otoño e invierno, cuando el alisio es sustituido por el viento del sudeste, una capa aceitosa, turbia y maloliente llegaba a nuestras playas, directamente de las jaulas, aumentando las quejas de los bañistas que pronto eran olvidadas cuando el viento predominante del nordeste alejaba hacia el sur los residuos.
Y no sólo ha sido culpa de las empresas, antes ADSA y hoy Aquanarias, que ha sido testigo de todo esto a lo largo de estos años y no ha hecho nada al respecto, a pesar de su código de sostenibilidad ambiental que presume que tiene. Bueno sí, lo que ha hecho es solicitar prórrogas sucesivas de 10 años en su explotación “Melenara II”, solicitó que fuese considerada Zona Idónea de Acuicultura (ZIA), pidió la ampliación de la ZIA de Salinetas —concedida por la Consejería de Pesca del Gobierno de Canarias— y consiguió una nueva concesión para la instalación de una megafactoría que triplica la producción de la anterior.
Todo ello incumpliendo medidas ambientales, permitiendo la coexistencia de varias granjas marinas, vulnerando el PROAC y manteniendo en explotación instalaciones que debían haberse desmantelado progresivamente.
También han existido sucesivos fallos de las administraciones públicas que permitieron que todo esto sucediera y que ahora les ha explotado en la cara: el Cabildo de Gran Canaria, el Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento de Telde, que ni siquiera presentó alegaciones al PROAC pese a la evidencia de los impactos ambientales desde 1999.
Los informes de Salud Pública del propio Gobierno de Canarias advertían de los efectos del alimento no consumido, las excreciones de los peces, los antibióticos, pesticidas y desinfectantes, señalando de forma clara que esta actividad afecta directamente a la calidad de las aguas de baño y, por tanto, a las personas.
Sabemos los vecinos y usuarios a lo que nos enfrentamos: una actividad económica calificada como estratégica, con más de 28 millones de euros en subvenciones públicas, empresas poderosas y una administración que ha gestionado esta crisis con opacidad, falta de transparencia, falta de empatía y abandono ciudadano.
Para finalizar, sólo cabe una exigencia clara y legítima: Saquen las jaulas de allí y devuélvannos las playas tal como las encontraron antes de instalarse.
Jané Baltar es abogado y vecino de Salinetas.






























Pelayo | Domingo, 21 de Diciembre de 2025 a las 12:59:22 horas
Todos estos de la Agenda 2030 y todos los políticos que se suben al carro de la sostenibilidad, el pacto verde etc, son unos verdaderos hipócritas, simplemente repiten discursos como loros, mucho hablar de cuidar la naturaleza pero en casos como este se ve que las administraciones miran para otro lado, empezando por el Cabildo de Gran Canaria, siguiendo por el Seprona, por Costas etc, eso si, al pobre trabajador le prohiben entrar con su coche a las ciudades para ir a trabajar por que eso contamina y va a arruinar el planeta, pero estas jaulas a las que se les vierten miles de kilos de pienso diarias, eso según ellos es "sostenible", y lo mismo pasa con las placas solares, los molinos etc, a ver si abrimos los ojos.
Accede para votar (0) (0) Accede para responder