
El profesor y catedrático de Historia Moderna de la ULPGC, Juan Manuel Santana Pérez, protagonizó el pasado 6 de noviembre una de las ponencias más esperadas de las I Jornadas de Patrimonio Cultural de Jinámar, titulada Patrimonio y Turismo Sostenible, ante un público de unas setenta personas. Su intervención trazó una radiografía clara y severa: el patrimonio cultural en Canarias vive una situación límite, sin planes de conservación efectivos y sometido a intereses económicos que erosionan su protección y sentido colectivo.
El concepto de patrimonio cultural ha evolucionado, explicó Santana, superando la idea de “conjunto de bienes” para entenderse hoy como una construcción colectiva, viva y comunitaria. Sin embargo, lamentó que esta visión moderna no encuentra respaldo en las políticas públicas actuales, donde la falta de planificación, la escasa inversión y la presión económica han derivado en un abandono sistemático.
La función social del patrimonio, entre la norma y la realidad
El catedrático recordó que la legislación establece principios para proteger el patrimonio, aunque subrayó que “la realidad canaria contradice la norma”. Señaló que no existen planes de conservación y que cuando la protección choca con intereses económicos “simplemente no se interviene”. Esto, afirmó, erosiona la cohesión social, el sentido de pertenencia y la identidad colectiva.
Mercantilización del pasado y riesgo de homogeneización
Santana alertó del creciente proceso de mercantilización del patrimonio, donde se crea “un pasado a medida” en función de intereses económicos, desvirtuando la simbología heredada de los antepasados. Defendió que preservar la identidad cultural se ha convertido en un desafío urgente ante la homogeneización global.
La cultura como eje transversal y herramienta social
La cultura —sostuvo— debe ser una herramienta de diálogo y cohesión, y su conservación requiere participación ciudadana, técnicos preparados y responsables políticos formados en gestión patrimonial. En este punto insistió en la necesidad de reforzar la capacitación de quienes toman decisiones.
Patrimonio como motor económico y oportunidad de desarrollo
El catedrático remarcó que un patrimonio bien gestionado genera empleo cualificado, dinamiza la economía local, fortalece instituciones y contribuye directamente al desarrollo sostenible. Expuso beneficios como la creación de servicios culturales, la rehabilitación, la puesta en valor de recursos y la apertura de oportunidades para pequeñas empresas vinculadas al patrimonio.
“En Canarias el patrimonio está en situación de SOS”
Uno de los momentos más contundentes de su intervención llegó cuando afirmó que el patrimonio cultural en el Archipiélago vive “una situación de SOS”, porque “las leyes no son protectoras y quienes deben aplicarlas tampoco lo son”. Recalcó que el patrimonio “no se escoge”, sino que es la herencia que la sociedad actual tiene la responsabilidad de defender.
“No hay estética sin ética”: turismo del futuro
Santana concluyó apelando a un turismo basado en la ética, donde la estética del paisaje cultural no suponga su destrucción. Reclamó que las instituciones cumplan su deber de preservar bienes históricos e instó al público a asumir su responsabilidad:“Nosotros sí tenemos voz, pero el legado de nuestros antepasados no la tiene sin nosotros”.
Las jornadas se clausuran este viernes 21 de noviembre, a las 19.00 horas, con la ponencia Conoce tus raíces, impartida por la maestra Inmaculada Rodríguez Fleitas, del CEIP José Tejera Santana.































Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.99