
Un incidente ocurrido este lunes en la Escuela Infantil de Las Remudas, donde una ventana se desplomó hiriendo a una docente, ha generado una situación de malestar y preocupación entre el personal y las familias. Según han denunciado trabajadores del centro, la medida adoptada como solución temporal ha sido mantener todas las ventanas cerradas “día y noche”, incluso con los menores y el profesorado en el interior.
Esta decisión, explican, está provocando temperaturas extremas dentro de las aulas, con registros que este martes superaban los 30 grados, además de olores a humedad y bajantes, lo que ha llevado a los docentes a calificar la situación como “inhumana”.
“Estamos trabajando en unas condiciones insoportables, con calor, falta de oxígeno y niños muy pequeños expuestos a golpes de calor y problemas respiratorios”, denuncian desde el personal del centro, que exige una intervención urgente para reparar las estructuras y permitir la ventilación segura de las instalaciones.
Las fuentes consultadas aseguran que se ha trasladado el problema a las autoridades municipales, pero de momento no se ha ofrecido una solución definitiva. “No se puede mantener a bebés y educadoras en estas condiciones. Es un riesgo para todos”, lamentan.



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