
Si aquí pasamos algunos días de calor, o semanas, eso es no nada (absolutamente nada) en comparación con el que sufre el pueblo saharaui en los campos de refugiados en Tinduf (Argelia). Por eso, desde hace tiempo, cada verano vienen a las islas y a la península las niñas y niños saharauis a escapar de ese sofoco a la vez que aprovechan para realizar revisiones médicas, alegrarse un rato frente a las miserias del exilio y la guerra y ampliar horizontes vitales. Ellos reciben pero las familias que los acogen reciben mucho más. Se crean desde ese momento lazos emocionales que perduran.![[Img #1017475]](https://teldeactualidad.com/upload/images/03_2024/967_rafael-foto-reducida-225.jpg)
Ayer en el patio del Cabildo de Gran Canaria tuvo ocasión el recibimiento institucional. Son agasajados y, de este modo, empieza la bienvenida protocolaria. El programa se llama ‘Vacaciones en paz’. No hay título más ilustrativo: huir del conflicto, de una barbarie enquistada. Dicho de otra forma, no hay vacaciones sin paz, ni paz sin vacaciones; dos caras de la misma moneda.
Estas niñas y niños reflejan el dolor de una causa, que es la suya. Un pueblo condenado al ostracismo, a evitar su tierra ocupada por Marruecos desde los años setenta. Sin celebrarse todavía el referéndum de autodeterminación para que se produzca el proceso de descolonización; aún pendiente. Tan sencillo como complicado dado los hechos consumados perpetrados por Marruecos que está avanzando en la batalla diplomática. Esto es, la Administración Trump con el concurso de Israel han ido provocando un cerco al Frente Polisario.
Pedro Sánchez dejó tirado al pueblo saharaui. Es más, pensó que no tendría repercusiones su ‘volantazo’. Por el contrario, el Congreso de los Diputados dejó claro que no comparte su decisión. Hasta la fecha. En fin, podría decirse que no todo es política y, en realidad, lo es. Salvando las distancias, las niñas y niños asesinados en Palestina, ¿no reflejan la dignidad de un pueblo que busca justicia mientras la comunidad internacional mira hacia otro lado por no enfrentarse a Israel y la Casa Blanca? Ese sufrimiento es política. Todo es política. Los libros de autoestima están bien en las terminales de los aeropuertos, opio posmoderno para calmar (pon un ratito) las conciencias. Pero no vale. El efecto se disipa y aparece, otra vez, la realidad. Antes o después, se impone la realidad. La realidad dirime. La realidad sentencia. La realidad es el reposo de la madurez. Como diría José Ortega y Gasset, toda realidad que se ignora prepara su venganza.
























Olga Maria Rivero Santana | Viernes, 25 de Julio de 2025 a las 13:57:53 horas
¡Ciertamente, no puede uno ni imaginar lo que están pasando, años y años, y sin visión de solución, lo cual es terrible! ¡Lo doloroso es ver como se deja "enquistar" algo tan grave y ni siquiera se vea algo de luz por ninguna parte, salvo estas acciones con los niños y niñas que, al menos por tiempo, salen de éste horror!
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