Edificio Las Salinas en La Garita/C7.La historia de Julia Martel, vecina del edificio Las Salinas en La Garita, Telde, es un ejemplo de lucha silenciosa contra la adversidad y el olvido institucional. Su vivienda, una de las más afectadas de todo el edificio que acoge a casi un centenar de familias, estuvo a punto de venirse abajo sin que durante años se atendieran sus reiteradas denuncias.
Desde 2014, Martel, que es dirigente vecinal de la zona, advirtió del deterioro estructural que presentaba su hogar: grietas alarmantes, humedades y el miedo constante a un posible derrumbe. "Vivía con la incertidumbre de que el techo se me viniera encima", relató en declaraciones a Herrera en COPE Gran Canaria. Durante mucho tiempo, apenas podía utilizar un 3% de su casa, viviendo entre la angustia y el temor, especialmente difícil mientras trataba de cuidar a su hija enferma.
Tras años de advertencias ignoradas y una gestión comunitaria que califica de "opaca" y "sin diálogo", las obras de refuerzo estructural finalmente se ejecutaron. El edificio fue apuntalado por fuera y dentro, y el riesgo de desplome se disipó. Sin embargo, el precio de esta salvación es enorme: Martel debe afrontar una derrama de 70.000 euros, pagando 10.000 euros cada tres meses. "Con mucho esfuerzo puedo asumirlo, pero hay vecinos que no tienen esa capacidad económica", lamenta.
El drama, además, ha golpeado a la comunidad entera. Varios propietarios han tenido que vender sus viviendas, aprovechando que la zona, cercana al litoral, resulta atractiva para el mercado de alquiler vacacional. Julia insiste en que "nadie se niega a pagar", pero reclama "más tiempo y comprensión" para quienes no pueden asumir el elevado coste de forma inmediata.
A pesar de todo, Julia se muestra agradecida porque lograron encontrar un arquitecto que entendió su situación y ayudó a salvar el edificio de un final mucho peor. "Nos dijeron incluso que tendríamos que pagar el derribo y la retirada de escombros", recuerda. Hoy, aunque exhausta, puede decir que su casa ya no está en riesgo, pero el precio emocional y económico ha sido altísimo.
































Yasi | Miércoles, 30 de Abril de 2025 a las 17:06:37 horas
Mucha razón tiene el señor Antonio. El problema del edificio lo han generado los **** os, no la mala gestión. Como dice el refrán, siempre habla quien más tiene que le digan….. y los buenos periodistas se informan y contrastan antes de publicar…… hablen con otros propietarios , los que están pagando religiosamente esa enorme derrama y están muy contentos por la lbor que él se está haciendo
Accede para votar (0) (0) Accede para responder