
El pez grande se come al chico. Eso ocurre en los gobiernos de coalición. Es la norma, la regla, la pauta general. Y eso indica actualmente las encuestas en el ámbito estatal: el PSOE está absorbiendo a Sumar. La plataforma se achica poco a poco en las encuestas. Mas lo peor es que no reacciona. Queda ceñida a Yolanda Díaz, seguramente la ministra que ha hecho más por la clase trabajadora desde la Transición. Podía incluso llegar más lejos, pero al menos ha dado pasos de gigante; como, por ejemplo, revertir en gran medida las reformas laborales del PP en pleno ‘austericidio’. Ahora, tras el verano, tendrá que ejecutar la reducción legal de la jornada laboral y reformar el modelo de despido improcedente. Sobre esto último, recuperar los 45 días como indemnización, en vez de los 33, sería un avance indudable. Mariano Rajoy se lo cargó, abarató el despido.
Así las cosas, Sumar y Unidas Podemos no pueden continuar de este modo hasta 2027. No tienen, ni tendrán,
implementación territorial yendo por separado. En el Parlamento canario no están presentes. Tampoco en el Cabildo de Gran Canaria. Ni siquiera en el ayuntamiento capitalino, donde solo hay un acta de Unidas Podemos. Sumar se torna, a efectos prácticos, en una carcasa que gira en torno a la figura de Díaz. La gallega sirve para la gestión. Podría haber sido una líder con visión política si hubiese aglutinado a Unidas Podemos, haciendo equipo. Pero primó el comprarle el mensaje ‘monclovita’ (político-mediático) de arrinconar a Irene Montero, Ione Belarra, Isabel Serra… Y ahí ya nació todo viciado.
Un frente de izquierdas tocar armar en la España plurinacional. No puede acontecer como en Francia, que cuando vieron las orejas al lobo de la ultraderecha en las elecciones legislativas, se pusieron todos de acuerdo en unos días. Salió bien, pero podía haber salido mal. Las clases medias y trabajadoras no están para sustos ni para estar de testigos de peleítas y desencuentros en las izquierdas. Los egos cansan. Las diferencias o estilos no serán insalvables. Si no hay unión es porque no quieren. Y eso se penaliza en las urnas.
Si Sumar y Unidas Podemos están jugando a ganar tiempo para llegar a 2027 y entonces negociar con una posición (supuestamente) de mayor fuerza, se equivocan de plano. Toca que se entiendan y propicien un partido o frente de izquierdas cuanto antes precisamente para garantizar la implementación territorial, elemento esencial si quieres obtener una óptima representación. Sobre todo, cuando el ecosistema mediático no te es favorable; más bien al contrario. Pónganse manos a la obra.
























Olga Maria Rivero Santana | Domingo, 18 de Agosto de 2024 a las 11:57:37 horas
¡Lo que son y lo que hacen, ejemplo suficiente para desear que NO AVANCEN y éso de que el 'EL PEZ GRANDE SE COME AL CHICO", es sabido, aparte que en la política actual, habría que añadirle: "que no hay PEZ CHICO" ni VENENOSO, cuando su existencia es "NECESARIA" para los intereses de alguno, así tengan que "nadar" a contracorriente de TODO y de TODOS. ¡Lamentable pero desgraciadamente REAL!
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