
Europa en menos de una semana ha pegado un vuelco a la izquierda. Primero, fue la aplastante victoria de los laboristas británicos ante unos ‘tories’ que cosecharon una derrota histórica. Segundo, ganó ayer el Nuevo Frente Popular, siendo el que más escaños agrupó en la Asamblea Nacional. Por tanto, y lo más importante, Marine Le Pen y sus correligionarios han sido frenados. De nada les valió la alegría de los comicios europeos; a la hora de la verdad, se impuso el cordón sanitario en tierras galas. Y a esto hay que añadirle la dosis de entusiasmo para las izquierdas europeas tras los últimos cursos ronroneando la llegada al poder de Giorgia Meloni en Italia. El neofascismo no se expande.
Pronto en España se hablará de emular un Frente Popular. No será tal cual porque aquí la implantación histórica
del PSOE (en Francia el partido socialista se disipó) y el sistema electoral pensado para el bipartidismo, marca sus diferencias; pero el discurso será el mismo: evitar la presencia institucional de Vox y Se Acabó la Fiesta (SALF). De hecho, en los años treinta del siglo pasado ya hubo un Frente Popular francés que tuvo su réplica en España y que ganó las elecciones en febrero de 1936, hasta que sobrevino en verano el golpe de Estado de Francisco Franco y sus conmilitones.
La otra previsible consecuencia es que Yolanda Díaz y Unidas Podemos están obligados a reencontrarse en un espacio común. La arquitectura electoral penaliza la división. Y visto lo visto en Francia, no se sostiene en España el distanciamiento entre ambas fórmulas. Sumar no es nada por sí mismo. Y Unidas Podemos aguanta mejor de lo que muchos creían.
Así las cosas, lo que deja las elecciones legislativas galas es un punto de inflexión. Si los laboristas británicos arrollaron en las urnas, y si Le Pen no ha logrado su ansiado afán de alcanzar el poder, solo queda Italia y algunos países del este sujetos a la contaminación de la extrema derecha. Cuestión importante porque hace solo una semana la proyección era que Le Pen y los suyos conformarían el próximo Gobierno en Francia. No es el caso. Se ha producido un vuelco significativo en unos días. Y cuando los temores acechan, en serio, la reacción ciudadana es firme. Mala noticia para Vox y SALF. Y repercusiones más temprano que tarde habrá en la bancada de la izquierda de nuestro país. Cambio de canción.
























Olga Maria Rivero Santana | Lunes, 08 de Julio de 2024 a las 08:33:36 horas
Tendría que producirse ¡DE VERDAD! un VUELCO a la HONRADEZ, el RESPETO y la VOHERENCIA, de toda la CASTA POLÍTICA, de todas las corrientes, que acabe con los EXTREMISMOS de IZQUIERDAS y de DERECHAS. Mientras éso no se é, los ciudadanos estaremos PADECIENDO sus MENTIRAS y FALSOS ENFRENTAMIENTOS.
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