
Hagamos un ejercicio de adelantarnos en el tiempo, no mucho, y ponernos en situación electoral. Probablemente, en 2027 Pedro Sánchez no será otra vez candidato a la Presidencia del Gobierno. En realidad, su etapa gubernamental ya la habría cumplido, iniciada en el verano de 2018 cuando la moción de censura que presentó derrumbó a Mariano Rajoy de La Moncloa; gracias, por cierto, a Unidas Podemos y todos los nacionalismos periféricos, incluido los escaños fieles a Carles Puigdemont. Para 2027 habrá cumplido, mal que bien, una década en el poder. Es mucho, visto el ritmo actual vertiginoso al que va la política. Su reto presente es estabilizar Cataluña.
Si en los comicios europeos de junio el PP gana con clara distancia con respecto al PSOE, se confirmará la
necesidad de un revulsivo en el centroizquierda. Antes habrá que esperar qué depara País Vasco y Cataluña. Aunque, ciertamente, será en tierras catalanas donde Sánchez se la juegue. Mas si en las urnas a la Eurocámara el PSOE queda segundo y entonces lo añadimos a la realidad de que el PP fue el más votando en las elecciones generales de 2023 (no gobierna porque está atado a la extrema derecha, lo que le impide contar con socios), en Ferraz crecerá la idea de que se precisará un giro oportuno a medio plazo.
Y todo apunta que, por primera vez, el PSOE tendría una mujer como candidata a la Presidencia del Gobierno. Lo que no pudo lograr Carme Chacón, se encarnaría en la figura de otra dirigente. Y aquí tiene muchos boletos María Jesús Montero, vicepresidenta primera y ministra de Hacienda. Es mitinera, tiene experiencia de gestión en un área complicada y despierta simpatías.
Sin ir más lejos, esta semana pasada se hizo viral en las redes sociales su réplica al diputado de Vox, José María Figaredo, que patinó a todas luces al señalar (erróneamente) que las rentas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) pagan un 54% del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), cuando esa renta del SMI está exenta del pago del IRPF. Este es el nivel del parlamentarismo que tenemos… Y declaraciones de Vox de este tipo es fruto de una larga retahíla de medias verdades y bulos desparramados por internet y WhatsApp que, antes o después, queda en evidencia por su ausencia de sustancia y reflexión en aras de la verdad.
María Jesús Montero tiene otra baza que juega a su favor: une todas las almas del PSOE. Ella apoyó a Susana Díaz cuando las primarias con Sánchez. De hecho, procede del socialismo andaluz y fue consejera autonómica con Díaz. Desde hace tiempo es persona de plena confianza de Sánchez. Con todo, atisbado en lontananza el devenir político, gana enteros que en 2027 el cabeza de cartel del PSOE sea una mujer. Ya es hora. Y Montero, entre otras, tiene el perfil adecuado. Y otra cosa: pinta a un ‘superdomingo’ electoral en 2027 que yuxtaponga municipales, Cabildos, autonómicas y Cortes Generales. No lo descarten.
























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