
La Semana Santa en Gran Canaria es más que una serie de celebraciones religiosas; es una manifestación arraigada de la identidad cultural de la isla. Sin embargo, en nuestros días, es crucial reflexionar sobre cómo entender y celebrar esta tradición en un contexto moderno y diverso.
El Papa Francisco ha ofrecido reflexiones profundas sobre la celebración de la Semana Santa, instando a los fieles a vivirla con autenticidad y compromiso espiritual. En sus mensajes, el Papa ha enfatizado la importancia de no quedarse en la superficialidad de las tradiciones, sino en sumergirse en el significado profundo de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo.
Para el Papa Francisco, la Semana Santa no es solo un conjunto de rituales religiosos, sino una oportunidad para renovar nuestra fe y compromiso con los valores del amor, la compasión y la solidaridad. Ha exhortado a los fieles a reflexionar sobre el sufrimiento de Cristo y a reconocer la presencia de ese mismo sufrimiento en los más vulnerables de la sociedad.
Además, el Papa ha enfatizado la importancia de la reconciliación y el perdón durante la Semana Santa, animando a los creyentes a buscar la paz en sus corazones y a trabajar por la justicia y la reconciliación en el mundo.
Creo que si bien la Semana Santa tiene profundas raíces religiosas, también es una oportunidad para reflexionar sobre los valores universales de la compasión, la solidaridad y la renovación personal. En lugar de simplemente seguir rituales por inercia, deberíamos aprovechar este tiempo para conectar con el prójimo, promover la inclusión y trabajar por un mundo más justo y equitativo.
En nuestra isla de contrastes tan diversos es costumbre comer Sancocho durante la Semana Santa. Gran Canaria es un ejemplo de cómo la gastronomía puede unir a las comunidades en torno a una mesa compartida. Este plato tradicional, con sus sabores ricos y variados, representa la diversidad cultural de la isla y la importancia de preservar y celebrar sus raíces.
Sin embargo, mientras disfrutamos de estas tradiciones, también debemos ser conscientes de la necesidad de adaptarnos a los tiempos modernos. Esto implica respetar las creencias y prácticas de los demás, así como ser conscientes del impacto ambiental y social de nuestras acciones.
En resumen, la Semana Santa en Gran Canaria es una oportunidad para celebrar la diversidad cultural, promover los valores de solidaridad y compasión, y reflexionar sobre cómo podemos renovar y enriquecer nuestras tradiciones en un mundo en constante cambio.
Diego F. Ojeda Ramos es ciudadano de Telde. Fue concejal del Ayuntamiento de Telde y actualmente es asesor del Cabildo de Gran Canaria.






















Carmensa | Jueves, 28 de Marzo de 2024 a las 22:49:23 horas
Enhorabuena D.Diego
Magnífica reflexión y cómo bien dices buscar la solidaridad amor como Jesús nos amo y buscar el bien de la humanidad
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