En los últimos días, así como desde hace tiempo, he ido analizando los posibles desenlaces del Pacto de las Flores y, a la par, el escenario potencial tras los comicios electorales del cuarto domingo de mayo de 2023. Todo ello, con permiso de la letra pequeña que desgranará las elecciones andaluzas y si se cumple o no (y con qué intensidad) la tendencia marcada por la generalidad de las encuestas de cara al 19J. Aunque en algunas de las trazas sociopolíticas ya me detuve en su momento después de las citas electorales en Galicia y Euskadi, especialmente.
Vox, que emerge al calor del ‘procés’, es la réplica al problema catalán que, en realidad, es también el problema español. Esto es, el factor territorial es (y volverá a ser) determinante. En los siguientes años, con estos sondeos en ristre, se dibuja en lontananza una nueva lógica del ‘procés’ y aplicación del 155 (intervención de la autonomía por parte del poder central). Vamos, en términos constitucionales, un trance muy delicado que conllevará mayores tensiones. Si acontece un vuelco en el sistema de partidos en España amén de la ultraderecha, será capital detenerse en cada territorio. Porque eso es Vox: recentralización frente a la plurinacionalidad reconocida en el precepto 2 de la Constitución. De ahí que Vox obtenga sus mejores resultados en la meseta, en la España interior, y sea más bien secundario en la conocida como periferia territorial, allá donde hay nacionalismos. En Catalunya Vox ha venido a suplantar al PP y Ciudadanos, y listo.
La gran ventaja de Ángel Víctor Torres (y para lo que él puede representar en el PSOE federal en el siguiente ciclo estatal) es precisamente que es Torres y que está en Canarias. No es Emiliano García-Page en Castilla-La Mancha. Por eso, igualmente, apunté hace unos meses en esta columna que, en el fondo, al PSOE en las islas nunca le ha interesado que desaparezca de una tacada CC sino que vaya retrocediendo en votos y escaños poco a poco, gradualmente. La existencia de CC, dada las singularidades de nuestro sistema electoral, es (paradójicamente) la mejor baza para el aruquense. Sabiendo manejar el tablero político, perpetrando los movimientos de piezas en el instante oportuno, CC es para el PSOE el mejor freno instrumental hacia Vox.
Pendientes de las elecciones andaluzas, no digamos ya si las izquierdas diesen la sorpresa en positivo, a Fernando Clavijo no le basta a efectos de Canarias (en Albacete o Valladolid sería otro cantar) con que el PSOE retroceda este domingo sino con que el PSOE se hundiese. Solo en este segundo supuesto podría estar contento porque implicaría que CC retomaría la Presidencia. Mas insisto, digo hundirse (que es muy difícil) en Andalucía. Por muy acusado que sea el desgaste del PSOE en su otrora feudo electoral, en el archipiélago seguirán presentes las claves de naturaleza estructural antes mencionadas que limitan a CC por haber perdido la posición hegemónica en el sistema de partidos que ostentó desde 1993 a 2019 y que tiene claros responsables dentro de CC. Así pues, y de darse el 19J lo vaticinado demoscópicamente, Torres tendría en 2023 que mirar hacia CC o el PP como posible socio. Con uno de los dos les bastaría. Y en el caso del PP le brindaría a este enormes ventajas justo en Tenerife, con CC cuatro años más en la oposición la erosión sería importante y mejoraría las opciones de los populares en esta isla. No es cosa menor. Para Manuel Domínguez valdría una pica en Flandes.



























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.147