Statistiche web
El tiempo - Tutiempo.net
695 692 764

Miércoles, 08 de Abril de 2026

Actualizada Martes, 07 de Abril de 2026 a las 22:13:54 horas

Gregorio Viera (Foto TA) Gregorio Viera (Foto TA)

Los ofendiditos

El exconcejal teldense Gregorio Viera comparte su reflexión semanal

dojeda Viernes, 21 de Febrero de 2020 Tiempo de lectura:

De repente, aparece en el ideario de cualquier grupo social, mercenarios del insulto y la descalificación de quienes no estaban normalizados según sus patrones, son la avanzadilla retrógrada que han encontrado un término perfecto para justificar sus desmanes contra reformistas: “ofendiditos. Asegura la escritora y periodista española Lucía Lijtmaer que los ofendiditos son una invención conservadora ante una sociedad que lucha por sus libertades y derecho. Han conseguido apagar el foco de la denuncia y ponerlo sobre quienes les critican. Lo grave es que no arremete contra el poder, sino contra los ciudadanos y ciudadanas que se atreven a cuestionarles.

 

Es una pelea cultural por la apropiación de la bandera de la intolerancia. Quienes viven al margen de la sociedad la abrazan para erigirse en víctimas. Y, como víctimas, sentirse ofendidos por los ofendiditos. Acusan a la corrección política —intolerante— de no permitir que ciertos discursos sean populares. Ya saben que según esta leyenda el incorrecto es un valiente que se atreve a decir lo que nadie se atreve. El ofendido no busca otra cosa que recuperar su centralidad perdida en el discurso dominante y reafirmar aquello que conforma el “buen gusto”, determinar de qué se habla y de qué no y, sobre todo, cómo se habla de ello. Desde su tribuna, todo lo diverso es histérico y por lo tanto impugnable”, escribe Lijtmaer. El verdadero problema, explica la autora, que generan estos adalides de la libertad de expresión —a los que no se les puede afear la conducta, porque se ofenden es que enmascaran los verdaderos problemas de libertad de expresión ante el advenimiento del fascismo.

 

Ahora, quienes me insultaban porque no soportaba mi libertad se sienten ofendidos porque les llame intolerantes y lo más curioso es que me exigen que “mi tolerancia” les permita seguir cuestionándome y si no lo hago, se sienten ofendidos, estos son los ofendiditos, que se autoproclaman adalides de la incorrección política. Los hay de derechas y de izquierdas, actitudes que ningunean la libertad de expresión y sobre todo juega con los sentimientos y las emociones ajenas, que identifican como amenaza a la libertad de expresión a todos aquellos que en las redes manifiestan su protesta por algún suceso cultural, político o mediático de alto impacto, tachándolos inmediatamente de censores moralistas.  Esa nueva estirpe que se ha erigido en defensor de los valores tradicionales y que juegan, desde su atalaya, a menospreciar a quienes les haga frente. 

 

Ofendiditos es una noción novedosa aunque el término existiera desde siempre. La razón es que responde a una actitud contemporánea y exagerada propia de las redes sociales. Por cada afirmación que se hace en ellas, salen tres o cuatro ofendiditos. O trescientos o cuatrocientos, dependiendo de los seguidores de cada cual. Un «ofendidito» no es un ofendido sino un hipersensible, un piel atópica para todo lo que se refiera a lo ideológico. Tanto tirar de etiqueta para ridiculizar a cualquiera que tuviera el mal gusto de criticar un comentario o una actitud machista, fascista, racista o simplemente gilipollas, alegando que su derecho a decir estupideces no termina donde se acaba nuestra obligación de tener que aguantarlas y ahora resulta que los ofendiditos son ellos.

 

Claros ejemplos de esa piel atópica, de ofendiditos, la tienen quienes presumen en política de honradez, humildad y honestidad. Nos venden una imagen, un disfraz con piel de cordero cuando en realidad lo que lleva dentro es un lobo, que vive para si y por si, cuando les descubre su verdadera piel, aparecen los ofendiditos . No debemos caer en el juego de quienes se creen estar por encima de los demás, los que quieren darnos lecciones de ética, los ofendiditos, que dicen que luchan por un mejor mañana y nos encontramos que han hipotecado nuestro futuro...

 

Con la pluma del Faycán.

 

Gregorio Viera es activista social y exconcejal del PSOE en el Ayuntamiento de Telde.

Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.147

Todavía no hay comentarios

Publicidad

X
Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.