DANIEL OJEDA
Telde.- La Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de la Ciudad de Telde, Fomentas, reunió este jueves a su consejo de administración para someter a votación el Programa de Actuación, Inversión y Financiación (PAIF) del año 2020, ejercicio económico para el que se ha dispuesto un presupuesto de 10,6 millones.
De un escenario casi de quiebra a otro de expansión. O lo que viene siendo lo mismo, de la antigua Urvitel -primera empresa pública que en España entró en concurso voluntario de acreedores, y que llegó a arrastrar una deuda de 11 millones de euros-, a la Fomentas actual. Un ente municipal que hoy puede presumir de tener sus cuentas saneadas y de haberse convertido en un instrumento estratégico del Ayuntamiento de Telde de cara a materializar grandes proyectos, funcionando como un órgano externo de adjudicación y ejecución.
Y es que debido a la sobrecarga de trabajo que soporta el área municipal de Contratación, y dada la "eficacia" y "agilidad" que ha mostrado Fomentas en encargos como el Plan Integral del Valle de Jinámar, el ARRU de Los Marinos de Melenara o, más recientemente, en la rehabilitación de las escuelas infantiles, el Gobierno de Telde quiere incrementar sus encomiendas, según anunciaba este jueves la vicealcaldesa y concejala de Vivienda, Carmen Hernández (Nueva Canarias).
La rehabilitación de vivienda pública, su razón de ser
La empresa seguirá centrada en el que es su principal objeto social, la rehabilitación de vivienda pública. Tarea que viene desarrollando sobre todo en el Valle de Jinámar, en donde precisamente acaba de adjudicar una nueva fase del Área de Regeneración y Renovación Urbana (ARRU) que afecta a 650 viviendas y donde también tiene prevista otra actuación para 2020. Pero además, asumirá otro proyecto de envergadura. Otro ARRU, este en el barrio de San José de Las Longueras y que conllevará la reforma de varios edificios y sus áreas comunes, un parque público de 496 casas. En total, precisó Hernández, la previsión es que al finalizar 2020 Fomentas haya rehabilitado 2.986 viviendas.
Intervención comunitaria
Otro de las vertientes hacia la que Fomentas ha orientado su actividad en esta nueva etapa es la intervención comunitaria, coordinando iniciativas como el Plan Integral de Jinámar, en el que trabaja de la mano de más de treinta ONG, asociaciones y entidades socioculturales para mejorar la realidad social del barrio. Una experiencia que está cosechando muy buenos resultados y que también se pretende extrapolar a San José de Las Longueras.
Dentro de esta vertiente social, Fomentas también tiene en marcha el proyecto Te Acompañamos, un piso tutelado para mujeres en exclusión social y con menores a su cargo, a las que durante dos años se les presta apoyo psicológico y de inserción sociolaboral, brindándoles formación y conectándolas con el tejido empresarial de manera que puedan encontrar un empleo y ser totalmente autónomas. La idea es que el Gobierno de Canarias ceda más casas para poder ampliar este programa.
Un freno a los desahucios
Y por último, Fomentas se ha especializado en una tercera línea de trabajo: alquileres y desahucios. La empresa municipal actúa como asesor jurídico e intermediado del Consistorio ante alzamientos judiciales por impagos. "Mantenemos una intensa coordinación con la Dirección General de Vivienda del Gobierno de Canarias y con los Juzgados para parar desahucios, hasta que haya una política autonomía que de verdad de respuesta a esta situación de emergencia habitacional que viven muchas familias de Telde", explica Carmen Hernández.
El boom del alquiler turístico llega a Telde
Pero no queda aquí la actividad de Fomentas. El ente municipal también ha tenido que ampliar sus miras y actuar, y lo está haciendo cada vez más, ante un fenómeno derivado de la proliferación de las viviendas de alquiler vacacional. Un boom que hasta ahora no se había detectado en Telde, pero que ahora está in crescendo: al expirar los contratos, muchos inquilinos de a pie se están encontrando con que los propietarios prefieren reconvertir esas casas en pisos turísticos en busca de una mayor rentabilidad.
Más músculo administrativo
Así las cosas, y en vista a que el Gobierno local tiene en mente seguir sumándole encomiendas de obras y servicios, Fomentas ha decidido ampliar su plantilla, hasta ahora conformada por doce profesionales más otros tres que están ligados en exclusiva al Plan Integral del Valle de Jinámar. La empresa municipal pretende cubrir una plaza de técnico jurídico y otra de técnico de obra pública.
"Fomentas está aumentando su músculo administrativo como empresa pública de una manera significativa. Y se va a seguir en esta línea de trabajo, que asuma lo que el Ayuntamiento no puede hacer", subraya Carmen Hernández.


























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