SONSOLES MARTÍN
Hace unos días, caminando por una playa, me encontré con una escultura de arena que representaba una escena de un maestro y un alumno, y al lado se destacaba un lema con la inscripción: “En clase se enseña, en casa se educa”.
La claridad del concepto de esta obra efímera, que probablemente se fue con la marea, se me quedó grabada. Y más cuando, en el último pleno municipal, defendí como portavoz del Partido Popular de Telde una moción sobre la libertad de los padres para decidir qué tipo de educación quieren para sus hijos.
La libertad, que es un bien en sí mismo, forma parte de los principios del Partido Popular y de todos los hombres y mujeres que consideran que no puede haber civilización sin ella, y que sostienen, como parte inseparable del ejercicio de la libertad, la responsabilidad para aceptar sus consecuencias. Por ello, desde el Partido Popular siempre nos vamos a oponer frontalmente a cualquier decisión que quiera limitar o coartar el ejercicio de la misma a cualquier persona, incluyendo por supuesto, la formación de nuestros hijos.
Esta fue la razón por la que en el Pleno municipal quisimos dejar clara nuestra posición a favor de una oferta educativa plural, donde puedan convivir los sistemas de enseñanza pública, concertada y privada y reconocer el trabajo de todos los docentes que se enfrentan cada día a las dificultades dentro de las aulas realizando su trabajo con la máxima profesionalidad. ¡Qué lástima que fuésemos solo los concejales del Partido Popular de Telde los que nos manifestásemos a favor de la libertad de elección de los padres de la educación que quieren para sus hijos!
trata de un asunto clave para la formación de las futuras generaciones, en especial, si queremos evitar que caigan en los lamentables intentos de adoctrinamiento e ingeniería social a los que son tan propensos los partidos de izquierda cuando les toca asumir responsabilidades en esta materia. Los avances sobre la autonomía de los centros, el ataque continuo a los centros privados y concertados, es un fenómeno que nos quiere llevar a un falso dilema en el que no debemos caer. Digo esto porque la escuela pública en nuestro país sigue siendo mayoritaria, representando algo más del 68 por ciento del total, pero no es la única que garantiza el derecho a la educación y promover por parte de algunos partidos políticos la idea de una escuela “única, pública y laica” es una pretensión que nos hace pensar en totalitarismos que no queremos ver en una España que es tan rica en matices.
A título personal, quisiera aclarar que soy profesora de un instituto público pero conozco de primera mano la gran labor que hacen los docentes en los centros concertados y privados de nuestra ciudad. Como docente y como madre defiendo la libertad de elección de los padres a la hora de elegir la educación de sus hijos y me quedo con el mensaje del artista de la arena, que con su “En clase se enseña, en casa se educa” nos llamaba la atención, para que no dejemos pasar el enésimo intento de la izquierda por hacerse con el control de nuestros hijos amparados en dicotomías que no son tales y que lo único que pretenden es dividir una sociedad que, casi siempre, se muestra más sensata y menos radicalizada que sus representantes políticos.
Sonsoles Martín es presidente del PP de Telde y portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Telde.




























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