TELDEACTUALIDAD
Telde.- El concejal socialista Gregorio Viera aborda en su columna habitual el movimiento nacido en EEUU que denuncia los abusos de hombres poderosos con mujeres.
Con la pluma del Faycán.
#MeToo o la Caja de Pandora
Gregorio Viera
Se ha escrito mucho y se seguirá escribiendo sobre este movimiento nacido en los Estados Unidos y que viene a denunciar públicamente, los abusos que “algunos hombres” con poder cometían y cometen con las mujeres.
En nuestro país nace la plataforma “la Caja de Pandora, mujeres de las artes y la cultura, algunas con sus historias de acoso y otras de modo solidario, se han sumado a un espacio para "compartir situaciones de agresión, opresión y coacción que dibujan la forma de funcionar sistémica y estructural en esta sociedad heteropatriarcal.
“Nuestra sociedad sigue siendo profundamente desigual” y lo evidencia la diferencia salarial del 20% que sigue existiendo entre hombres y mujeres. Conscientemente o no, los hombres mantenemos esas desigualdades y todos, hay que decirlo, nos hemos beneficiado de ellas. Es urgente que el mayor número de hombres posible nos desliguemos de los autores de violencias sexuales y machistas y nos comprometamos públicamente con el movimiento generado a nivel mundial.
Cuando se trata de la emancipación de las mujeres, siempre aparece un contra-movimiento que las caricaturiza, reduce o denigra, el patriarcado “utiliza” a mujeres para desvirtuar el movimiento, para hacerlo irrelevante y acusan a los movimientos feministas, de puritanismo y odio a los hombres. En nuestro pasado reciente tenemos un claro ejemplo de esa utilización, la diputada Clara Campoamor en época de la república tuvo que replicar a sus señorías en el congreso, sobre el derecho de las mujeres a votar, pero no lo hizo ante la exposición contraria de un hombre, fue a otra diputada Victoria Kent y en estos términos “lejos yo de censurar ni de atacar las manifestaciones de mi colega, señorita Kent, comprendo, por el contrario, la tortura de su espíritu al haberse visto hoy en trance de negar la capacidad inicial de la mujer”.
Estos movimientos representan una ocasión única para que los hombres nos afirmemos no como depredadores sexuales, acosadores, agresores, proxenetas, violadores, con necesidades sexuales irreprimibles, sino al contrario como compañeros, maridos, amantes preocupados de un deseo y placer compartidos, colegas, padres, amigos, hermanos, hombres que a diario tienen una actitud de respeto al prójimo, a las mujeres y a las niñas.
En ocasiones y hablando del movimiento feminista, aparece de cuando en cuando en un medio local -por llamarlo de alguna manera- lo que denominaríamos el síndrome del doctor Jekyll y el señor Hyde una representación vívida de un trastorno psiquiátrico que hace que una misma persona tenga dos o más identidades o personalidades con características opuestas entre sí. En psiquiatría, esto hace referencia al trastorno disociativo de la identidad. Viene a colación porque este personaje al cual me refiero, escribe con su nombre y apellidos artículos sesudos y con el seudónimo, bazofia que producen arcadas, “lo que natura no da Salamanca no presta”, reconozco que hace tiempo que no sigo a ese medio en el cual utiliza el del seudónimo, sin embargo y por el comentario que hace en Facebook una trabajadora municipal, lo leo y en ese momento me saltaron todas las alarmas.
Este sujeto y ese medio lo permite, hace apología del machismo más rancio, cutre e insultante hacia las mujeres, a este sujeto que se presupone “macho”, como los de la manada, le recomiendo que lea a Jokin Azpiazu Carballo, sociólogo, que analiza las contradicciones del popular discurso de las nuevas masculinidades: el excesivo protagonismo, la escasa vinculación a las teorías feministas, el heterocentrismo, el binarismo, o las resistencias a renunciar a los privilegios y por si le quedara dudas sobre esa lectura, también como no, puede leer a Octavio Salazar que nos habla de la revolución masculina pendiente, de diferentes formas de ser hombres, de desarraigar los privilegios. “El hombre que no deberíamos ser”, una propuesta de hombre frente al espejo, en el que no solo se refleja un "macho hegemónico" al que dejar atrás, sino también a un hombre concienciado en permanente cuestión: ¿Los "nuevos hombres" continúan reproduciendo los esquemas de siempre?...
Con la pluma del Faycán.
Gregorio Viera Vega es concejal de la oposición por el PSOE en el Ayuntamiento de Telde.


























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