Amigos lectores-as, el verano ha comenzado con calor fuerte y ello me permite dejarles hoy el cuento del fotógrafo ateo que decidió un día entrar en el bosque para hacer algunas fotografías.
Al parecer el día estaba lleno de colores con canto de pájaros y el arroyo susurraba una brisa bien suave al oído. Mientras se escuchaban disparos, el fotógrafo escuchó un ruido detrás de él viendo al mirar un gran Oso que se acercaba a él algo sonriente y que le enseñaba los dientes.
El hombre, lleno de miedo, comenzó a correr muy de prisa viendo que el oso lo perseguía en todo momento. Mientras corría se despistó y tropezó con una raíz cayendo al suelo y esto permitió que el Oso se le acercara con una gran sonrisa. Ante este hecho, nuestro hombre lleno de miedo, gritó: ¡¡¡Dios mío, ven ni auxilio!!!
En ese momento hasta los pájaros dejaron de cantar y el arroyo paró de hacer ruido. Fue entonces cuando el hombre tumbado en el suelo oyó una voz que le decía: “Joven, durante años has dudado de mi propia existencia, pero ahora que tu vida está en peligro veo que me llamas por mi nombre para que te ayude”. Ante esto el hombre caído en el suelo le dijo: “Sí, tienes razón, pero permíteme, Señor, que te diga: ¿Tú crees que podrías hacer que el oso fuera cristiano al menos por hoy? La voz estuvo en silencio durante un momento y contestó: “Hecho”, y todo comenzó de nuevo.
Los pájaros cantaban, el arroyo corría a sus anchas y la brisa suave susurraba entre las hojas, y el Oso, deseando rezar antes de comer juntó sus patas, inclinó su enorme cabeza y dijo: “Querido Señor, bendice estos alimentos que hoy con gusto voy a comer”. Y el hombre oró también por un momento diciendo: “Señor, permite que el Oso sea cristiano al menos por hoy”. La voz estuvo en silencio durante un momento y contestó: “Hecho”, y todo comenzó de nuevo: Los pájaros cantaban y el arroyo a sus anchas con una brisa suave susurraba entre las hojas. Y el oso, bajando lentamente sus patas juntas, inclinó su enorme cabeza diciendo: “Señor, gracias por esta comida que me regalas y bendice por favor estos alimentos que hoy voy a comer.”
Amigo lector-a de TeldeActualidad, permíteme acabar dejando algunas preguntas:
-¿Vives la vida de Fe con alegría todos los días?
-De lo que tienes ¿compartes algo con los que no tienen?
-¿Buscas un rato todos los domingos para escuchar la Palabra de Dios aunque a veces los curas seamos algo pesados?
¡Deseo que tengas un feliz Domingo!
Francisco Martel es sacerdote y párroco.


























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.147