Amigos, en este domingo 23 de junio los cristianos celebramos la preciosa fiesta del Corpus Christi que nos invita a dar gracias a Dios y a crecer en la fe revisando nuestra solidaridad con los que nada tienen para vivir debido a su pobreza.
En aquel histórico primer Jueves Santo Jesús, reunido en el Cenáculo con sus discípulos en la santa Cena, les animó a repetirla por el mundo quedándose para siempre con nosotros en forma de pan y vino, manjar que nos da fuerzas para llegar a la vida eterna.
Los evangelistas en sus escritos narran que el Maestro, antes de sufrir la pasión, en aquella célebre y última Cena les animó a ser solidarios compartiendo con los que nada tienen para vivir en esta vida.
Recordemos bien que los cristianos en este gran día compartimos con Caritas que nos anima a ser generosos cuando nos dice: “Tu compromiso mejora el mundo.” ¿Verdad que tiene razón el apóstol Santiago al decirnos en su carta: “Dime lo que haces y luego yo te diré lo que eres”?
Saboreemos despacio el canto “Tantum ergo” que cantamos muchas veces en latín en la exposición del Santísimo que dice: “Veneremos, pues, inclinados tan grande Sacramento; y la antigua figura ceda el puesto al nuevo rito; la Fe supla la incapacidad de los sentidos. Al Padre y al Hijo sean dadas alabanza y júbilo, salud, honor, poder y bendición; una gloria igual sea dada al que del uno y del otro procede. Amén”.
Amigos lectores-as, les deseo a todos un día grande del Corpus Christi..
Francisco Martel es sacerdote y párroco.


























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