Hoy, domingo de ‘Resurrección’, me dirijo a los lectores de Teldeactualidad con un ‘mensaje’ claro y conciso: Quisiera que, al igual que la Virgen, madre de Jesús, esperó a los pies de la cruz para ‘recoger’ el cuerpo de su hijo, Cristo ‘crucificado’; una mujer saharaui, también madre de un hijo, Haidala, hoy (en 2017) está a la espera de que un buen día alguien tenga a bien ‘entregarle’ el cuerpo sin vida de Haidala, ‘asesinado’ por las fuerzas marroquíes hace ya dos años y dos meses…
Alguno tildará este ‘símil’ algo así como una ‘incongruencia’ (no la ‘interpreten’ como falta de ‘respeto’, ni ofensa de ningún tipo, ya que si lo ‘analizan’ bien, tiene unas ‘connotaciones’ muy parecidas en cuanto al ‘sufrimiento’ de una madre por su hijo) pero para el que esto escribe es la historia que ‘siempre se repite’, no me refiero a los personajes que nada tienen que ver: la Virgen y Jesús con esta mujer saharaui, Takbar y su hijo Haidala. La ‘relevancia’ es sintomática: la Virgen y Jesucristo tienen una importancia muy superior en todos los aspectos al asunto de Takbar y su hijo Haidala, pero, en ‘síntesis’, se ‘refleja’ el sentimiento de una madre por un hijo: ¡siempre!
Tal y como he titulado mi artículo el ‘calvario’ (y nunca mejor empleada la palabra calvario, ya que lo que está atravesando Takbar es mucho más que un calvario, valga la redundancia, es un auténtico ‘sufrimiento’, digno de alguien que ‘desespera’, día a día, por saber ‘algo’ acerca de su hijo, tan solo un ‘indicio’ que le proporcione una tranquilidad que le haga concebir un ‘ápice’ de alegría por tener conocimiento del lugar en el que se puede encontrar el paradero de Haidala, un joven ‘activista pacífico’, de 21 años que solo tenía una ‘ilusión’: procurar que su pueblo, el Sáhara (su territorio) y todos aquellos que ‘compartían’ su mismo ‘sueño’, pudieran ver, algún día, la luz del cielo saharaui y gozar, todos sus habitantes, de la tan ansiada ‘paz’ y vida en ‘libertad’ como todos los seres humanos que poblamos este Planeta.
Pero la vida se le ‘truncó’ y un buen día, la ‘represión’ de los que ‘invadieron’ El Aaiún y las demás ciudades como Dajla (antigua Villa Cisneros), Smara, etc., se ‘cegaron’ con él y pagó las consecuencias de unos ‘salvajes’, las fuerzas represoras marroquíes que le cogieron cual ‘conejillo de indias’ y sufrió en sus propias carnes las ‘vejaciones’ a las que someten, incluso el propio ejército alauita, a los ‘indefensos’ saharauis que no han cometido ni siquiera un delito de ‘resistencia’ a la fuerza pública, sino que son ‘elegidos’ al azar y a renglón seguido, ‘maltratados’, ‘apaleados’… llegando incluso a dejarlos ‘malheridos’ sin importarles el devenir de estos pobres muchachos, como le ocurrió a Haidala que de no ser por su madre, Takbar, hubiera fallecido en la misma calle, ‘ensangrentado’, pero que tuvo la suerte de ser llevado a un hospital, y permaneció durante casi ocho días, ‘debatiéndose’ entre la vida y la muerte, con una ‘agonía’ que prefiero no ‘relatar’ pues ya lo hizo su madre a través de un vídeo que, hay que tener mucho estómago para poder ‘soportar’ la narración de Takbar entre ‘sollozos’ y palabras entrecortadas, contando, día a día esos ‘ocho’ que Haidala pudo soportar tanto ‘desgarro’ interno de su cuerpo (‘apaleado’ por las fuerzas marroquíes que le debieron ‘reventar’ el estómago) que se fue ‘consumiendo’, hasta llegar a ese ‘triste final’…
Hasta aquí el relato de lo que fueron esos trágicos ocho días, hasta que llegó ese ‘fatídico’ 8 de abril de 2015 (según información de su madre Takbar, que nadie mejor que ella sabe todo lo ocurrido ya que ‘bregó’ con su hijo ‘herido’ de un sitio para otro con tal de que ‘alguien’ lograra salvarle la vida, y falleció en Agadir, ciudad marroquí, donde se le ‘certificó’ la muerte) en el que Mohamed Lamin ‘Haidala’ no soportó más y murió debido a la ‘pedrada’ recibida en su cabeza (según su tío Sidi Haddi) y un corte profundo en el cuello… ¡Todo un ‘salvaje asesinato’ perpetrado por las fuerzas ‘marroquíes’…! ¡Se ‘zafaron’ con el chico y lo dejaron ‘moribundo’!
A tenor de lo conocido por el que esto firma, el ‘calvario’ de Takbar ha ido más allá de lo que los ‘sentidos’ pueden soportar, pero esta madre, esta mujer saharaui, de una ‘fortaleza’ increíble, ha sabido (al igual que la Virgen ‘soportó’, como madre, la muerte de Jesucristo) hacer de ‘tripas corazón’ y ha seguido la ‘lucha pacífica’ que comenzó su hijo cuando apenas contaba 15 años. Y yo, que tuve la dicha de vivir en El Aaiún desde 1960 hasta 1975, puedo comentar que el ‘musulmán’, el saharaui del Sáhara es una persona honrada, amistosa, confiada, generosa, cordial, acogedora… no así el ‘marroquí’ que es algo ‘traidor’, que no va ‘de frente’, juega mucho a ‘la espalda’, porque no es ‘trigo limpio’, al menos así a mí me lo parece, es una opinión muy particular, pero expresada con ‘conocimiento de causa’. Lo he vivido en ‘carne propia’.
Los más de dos años (26 meses) que lleva Takbar Haddi, madre de Mohamed Lamin Haidala ‘postrada’ (pero sin ‘desfallecer’) en algún lugar de nuestra conocida Plaza de la Feria, frente al Gobierno Civil, en Las Palmas de Gran Canaria, nos permite saber todo lo que una madre se ‘desvive’ por su hijo (en este caso fallecido) a la espera de poder tener alguna ‘noticia’ del paradero donde se puede encontrar Haidala, y habiendo realizado una ‘huelga de hambre’ de 35 días pero que tuvo que ‘desistir’ de su empeño porque si no iban a ser dos por los que tendríamos que ‘rezar’.
En todo este tiempo, más de dos años, Takbar ha tenido muchos ‘avatares’ y ha tratado de conseguir por medio de su ‘sentada’ que le escucharan tanto en Marruecos, que ella sabe que lo iba a tener difícil con el reino alauita, y con otros ‘frentes’ a los que ha acudido para intentar hacer que le ‘prestaran’ un poco de atención en cuanto a sus ‘pretensiones’ que no es otra que saber dónde se encuentra el ‘cuerpo sin vida’ de su hijo Haidala. Pero, hasta la fecha todo esfuerzo ha sido ‘inútil’. No obstante, ella no arroja la toalla y aunque parece ‘imposible’ que pueda lograr su objetivo… ella espera y no ‘desespera’ ya que cuenta con la ayuda de muchas personas, que desde el ‘anonimato’ procuran echarle una mano, proporcionarle un ‘status’ de lo más cómodo para que ella se dedique casi en ‘exclusiva’ a velar por su hijo, día a día, en ese ‘su rincón’ de la Plaza de la Feria.
Pero no es una mujer de ‘esperar’ sin más, no. Acude a cualquier lugar donde, según reciba la información, allí se presenta para intentar ‘agilizar’ todo lo que en su mano esté para que llegue el día en que pueda ‘reencontrarse’ con su hijo Haidala, con ese ‘cuerpo flacucho’ como publicaron en su momento los medios de comunicación, pero que tenía un corazón muy ‘grande’ dispuesto a participar en todos los actos referentes a la ‘libertad del pueblo saharaui’, de intentar conseguir la ‘independencia’ del Sáhara, como buen ‘activista pacífico’, que trató hasta el último ‘suspiro’ hacer que su ‘sueño’ pudiera convertirse en realidad…
Desde que conocí la historia de Takbar, no he dejado un solo día de seguirla, de ‘alentarla’ de la forma que fuera. Últimamente, a través de Facebook con la ‘inestimable’ colaboración de Rebeca Rodríguez, voy ‘apostillando’ mi tristeza por la situación que atraviesa Takbar, pero si ‘cejamos’ en el empeño, todo habrá sido ‘inútil’ y eso no le gustaría, en absoluto, a esa ‘madre coraje’, y no es una frase hecha, como lo es Takbar y no me cansaré de decir su nombre, aunque sea ‘cansino’ para el lector, pero mucho más ‘estresante’ es permanecer, día tras día, sentada en una silla, jornada tras jornada, esperando conocer algún ‘pequeño dato’ sobre el posible ‘paradero’ de Haidala, el gran muchacho que, por querer lo mejor para su pueblo, encontró la ‘muerte’ de la manera más absurda, siendo uno de los ‘buscados’ por la policía marroquí, pensando que era un ‘líder de la revolución’ en el Sáhara, nada más lejos de la realidad, pero tuvo la ‘desdicha’ que le pusieron en el punto de mira y lo tenían considerado cual ‘delincuente’, amigo de ‘traficar’ con droga, y una serie de ‘falsedades’ de tamaño similar. Toda una ‘aberración’ pero contra la que no se puede luchar y más si se trata del ‘ejército del reino alauita’, que no tienen ‘caridad’ ni ninguna clase de ‘miramientos’ con los saharauis, por considerarlos sus ‘enemigos’. Y yo me pregunto: ¿enemigos de qué?
Hace unos días, cuando se cumplió el ’2º aniversario’ de la muerte de Haidala, su madre, Takbar, escribió una carta: ‘dura’, llena de ‘sentimiento’ y de ‘rencor’ hacia España que, dice tener todavía la ‘responsabilidad’ sobre el Sáhara, y razón no le falta, además de otras consideraciones y ‘reivindicaciones’, creo, de lo más ‘justas’. Le doy paso a la misma y espero que la sepan ‘entender’ en toda su ‘profundidad’:
Carta de Takbar Haddi
“Hoy, día 8 de Abril de 2017, se han cumplido 26 meses del asesinato de Mohamed Lamin Haidala en El Aaiún, mi hijo de 21 años, en el territorio ‘no autónomo’ pendiente de descolonización, cuya ‘potencia administradora’ sigue siendo España.
Llevo dos años sentada enfrente de la Delegación de Gobierno, en la Plaza la Feria, en Las Palmas de Gran Canaria, pidiendo ‘Justicia’ para los responsables de la muerte de mi hijo, pidiendo su cuerpo sin vida para una autopsia ‘independiente’ (y justa), y pidiendo el cuerpo para que tenga un ‘entierro digno’.
Mientras las autoridades españolas siguen haciendo caso omiso, tratando de que el paso de cada día, semanas, meses y años, solucionen por sí solo el conflicto y tragedia humanitaria que comenzó con la firma de los infames e ilegales “Acuerdos de Madrid”, mientras el comportamiento de los diferentes gobiernos democráticos, de derechas e izquierdas, PP y PSOE, se justifican cada vez que llegan al poder, cambiando las posturas reivindicativas de ‘paz’, ‘justicia’, devolución de derechos usurpados y cumplimiento de la legalidad internacional, y de los DDHH internacionales. Mientras todo esto sucede, y forma ya parte de la historia, enfrente de las Islas Canarias, a solo 115 kilómetros de distancia, la policía marroquí y los ‘colonos cómplices’ de las maniobras represivas, siguen acosando a los indefensos saharauis, y en el caso concreto de mi familia, siguen rodeando la casa e impidiendo la policía, que familiares y amigos se acerquen a dar las condolencias a la familia de Mohamed Lamín Haidala. Cuánto miedo tienen las autoridades marroquíes, de que se sepa la verdad, y cuánta ‘cobardía’ tienen las autoridades españolas, que se destapen las responsabilidades no asumidas durante todos estos años, y las ‘implicaciones’ que debían haber aceptado en todo el desarrollo de la ‘descolonización’ final del pueblo saharaui, que están marcando y marcaran, la política exterior de España, por haber renunciado irresponsablemente a cumplir el sagrado deber, según el art.73 capítulo XI de la Carta de Naciones Unidas, de proteger los intereses de los habitantes del territorio, preservar sus recursos naturales y encauzarle en la vía política.
Como ‘Madre’, seguiré luchando para que se haga ‘Justicia’ y como ‘Madre’, seguiré trabajando para que nunca más, la noticia de la pérdida de un ser querido, entre por la puerta de cualquier casa, de cualquier familia. Estoy segura de que la historia juzgará a todos aquellos que, pudiendo resolver conflictos y tragedias que afectan a muchos seres humanos, solo se han preocupado de expresar disculpas, proteger sus intereses, y permitir que haya gobernantes, personas y autoridades ”que estén por encima del imperio de la ‘Ley’…”.
Hasta aquí la ‘misiva’ llena de ‘sensibilidad’, de ‘sinceridad’ y de ‘verdad’, de Takbar Haddi, la madre de Haidala, quien sigue ‘buscando’ el cuerpo sin vida de su hijo, al que perdió hace más de dos años pues Marruecos le ‘negó’ la entrega, con unas ‘excusas’ que ya se pueden ustedes imaginar: ‘falsedades’ y ‘mentiras’ ya que de lo contrario se verían implicadas las autoridades marroquíes en semejante ‘historia’. Lamentable suceso que, sabiendo cómo actúan los dirigentes de aquel país, no es de extrañar que ‘escondieran’ los restos de Haidala y ‘ocultaran’ los hechos acaecidos en torno al ‘asesinato’ de Mohamed Lamin ‘Haidala’. ¡Toda una ‘sinrazón’!
Realmente te ‘rompe’ el corazón conocer historias como la que he pretendido ‘narrar’ con parcas palabras porque la ‘realidad’ es más que evidente y no hay que ser muy listos para darse cuenta de las ‘barbaridades’ que se llevan cometiendo en el Sáhara, desde hace 40 años, a manos de los ‘marroquíes’ que son quienes ‘ocuparon’ de manera ‘ilegal’ el Sáhara, sus ciudades más significativas y los saharauis tuvieron que ‘resguardarse’ en los Campamentos de refugiados de Tinduf, principalmente, y de Dajla y algún otro lugar, que ya no ‘atino’ a conocer por tanto tiempo transcurrido desde que salí de El Aaiún (1975). En todos estos años han acontecido muchas circunstancias ajenas a los saharauis que son los que han sufrido la ‘inquina’ de unos marroquíes, policía, fuerzas represoras, ejército y hasta los propios ‘colonos’ que habitan El Aaiún, los que han venido ejerciendo actos ‘violentos’ contra una población ‘pacífica’, la saharaui, que sin motivo ‘aparente’, ha sido ‘castigada’, de la manera más ‘cruel’, cuando los propios saharauis, ‘indefensos’, tienen que soportar cada día el ‘férreo’ control de seguridad que ejercen sobre ellos la policía ‘alauita’…
Sin otro motivo que desear a Takbar que Alá se ‘apiade’ de ella y le proporcione lo que tanto ‘ansía’ como es recuperar a Haidala, para (como ella dice en su carta) darle ‘sepultura’ como con cualquier ser humano se debe hacer, y poder ‘rezar’ ante su tumba, para que su ‘Dios’ cuide de su cuerpo en el ‘paraíso’. ¡Inshallah!
Francisco Javier Burón Monís es ciudadano de Telde.


























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.239