La ‘tragedia’ de miles de personas que ‘deambulan’ errantes por esos mundos de Dios, a la ‘intemperie’, con el ‘frío polar’ que está padeciendo Europa hace que el drama de esta gente sea ‘desgarrador’.
¡Se mueren de ‘frío’…! Las temperaturas heladas empeoran la tragedia de miles de refugiados y ‘migrantes’ en Europa, y provocan que muchas de estas personas lleguen al borde de la muerte, si no la encuentran por el camino. Muchos de ellos se ‘guarecen’ porque han encontrado refugio en bodegas abandonadas, en las cuales pueden hacer alguna ‘fogata’ para poder soportar las heladas que caen durante la noche. Hasta la fecha tres ha muerto cerca de la frontera entre Turquía y Bulgaria.
Como comenta un refugiado desde la frontera de Serbia (Belgrado): “Nadie se puede quedar aquí, pero tenemos que hacerlo”. Muchos están luchando para mantenerse calientes en Serbia donde se encuentran en estos días mientras la temperatura baja hasta los -20º C en la noche. Uno de los campos de refugiados de Grecia está ‘enterrado’ bajo la nieve. Como pueden leer el panorama es ‘desolador’.
“La gente tiene frío, hambre y están solos. En esta temperatura, el cuerpo humano necesita más comida para sobrevivir y, esta mañana, muchos no desayunaron”. Palabras que te ‘rompen’ en mil pedazos el corazón.
Otro de los ‘migrantes’ se acerca a los micrófonos de los medios de comunicación que ‘arriesgan’ también su subsistencia para ‘informar’ y comenta: “No hay agua, no hay baños, no hay nada… ¡No hay nada...! Nada”.
“Estamos muy cansados…”. Yo diría ‘extenuados’…
Lo escriturado hasta la fecha sobre los emigrantes que tienen su ‘refugio’ en Serbia es tan extremadamente ‘cruel’ como para echarse las manos a la cabeza y poner el ‘grito en el cielo’. Pero existen otros muchos lugares en donde los ‘migrantes’ también padecen y se las ven y se las desean para soportar tanta ‘angustia’. Podemos mencionar el campo de refugiados al norte de Líbano donde los niños sirios comparten los recuerdos de sus ‘sufrimientos’: “Todo era mucho mejor, muy bonito. Todo era más agradable pero la guerra ‘estalló’ delante de nosotros, ya nada era bueno. Huíamos de todo y comenzó a hacer frío. Así que vinimos aquí, con la guerra ‘zumbando’ sobre nuestras cabezas. Estas son palabras de una niña siria de unos 8 años. Y continúa: “aquí no hay bombardeos, no hay guerra: se acabó”.
A otro chiquillo le preguntan, ¿cómo llegaste aquí? Y el niño responde: “Huyendo, nos metimos en un coche, nos agachamos para que nadie pudiera vernos, y cruzamos”. Otras impresiones vienen a contar que han salido de un ‘infierno’ para estar en un lugar en el que, al menos, están más protegidos y no sienten ‘miedo’… Otra niña es preguntada y habla de que llegó en autobús y tardaron tres días por culpa de la nieve. A otro niño de 5 años, ¿qué haces cuándo te levantas por la mañana? Y responde: “me caliento cerca de la estufa”. ¿La de dentro o la de afuera? “La de dentro”. A una niña le comentan algo de la noche, que cómo duerme: “¿dormir? no tenemos mantas para ‘cubrirnos’, solo almohadas, una sola para taparnos ‘todas’…”.
“El viento aquí no para nunca, siempre está soplando, incluso al amanecer”, arguye otra criatura que sobrevive en este campamento del Líbano. Pero también está el testimonio que no quería pasar por alto de una niña cristiana que se llama Mariam (10 años) que habla sobre el terror de ISIS.
Sus palabras no tienen desperdicio ya que en primer lugar lo que dice es: “yo les perdono (refiriéndose a los ‘terroristas yihadistas’ de ISIS y sus asesinatos en masa contra la población cristiana), Dios nos ama y no dejó que el ISIS nos matara…” Con esta declaración creo que nos podemos hacer una idea del pensamiento tan profundo que Mariam posee y los sentimientos que le embargan cuando se le pregunta por esta ‘célula’ terrorista radical y de los crímenes que cometen no solo contra los adeptos al cristianismo sino a todos cuantos se les ponen en su camino.
Mariam se ‘entristeció’ cuando tuvo que abandonar el lugar donde vivía y eso dice que Dios no se lo debía haber permitido a esta ‘gentuza’, y ansía poder volver a su hogar del que tuvo que huir por culpa de estos ‘malvados’ terroristas.
El periodista le pregunta que si tienen escuela en el campamento y contesta: “no, y los niños que estamos allí quieren escuela y pedimos a Dios para que pronto podamos tener una escuela a la que acudir como teníamos en Mosul”. Hasta aquí alguno de los testimonios de Miriam, la joven niña siria de 10 años que tuvo que ‘emigrar’ de su país por culpa de la guerra que todavía perdura en su país.
Estos son algunos de los testimonios de los que más sufren el problema ‘migratorio’: los niños, estas pobres criaturas que lo han perdido todo, que han tenido que salir huyendo de sus respectivos países, casi con lo puesto, aunque gracias a las ONGs y la labor que realizan en todo el mundo con los refugiados y otras ‘causas’ como pueden ser los millones de personas que padecen la ‘hambruna’, los que están engrosados en los centenares de miles que son pobres y rozan el ‘umbral’ de la pobreza, etc., pueden al menos sentirse algo aliviados porque de lo contrario las ‘pandemias’ de muertes en todo el mundo nos harían llevar a cabo otra serie de ‘políticas’ para que no nos afectara el número de hambrientos, de pobres, de refugiados, de ‘dejados de la mano de Dios’…
El problema de los ‘migrantes’ es complejo, nadie ha dicho lo contrario. Pero su ‘día a día’, que es verdaderamente ‘desesperante’ debería mirarse con otra óptica para que nuestros sentimientos se ‘reblandecieran’ e hiciéramos que nuestra labor ‘solidaria’ para con toda esa gente que pasa ‘penurias’ y están al borde la misma muerte, pudieran verse ‘arropados’ por los que gozamos de un ‘bienestar’ que muchos desearían. No cuesta tanto ‘desprenderse’ de unos cuantos euros para ‘paliar’ todas estas pequeñas ‘epidemias’ pero que pueden llegar a convertirse en una ‘plaga’ que, entonces, sí que tendremos serios problemas para solucionar el ‘descalabro’ que se pueda producir.
No me gustaría hablar de ‘cifras’, en primer lugar porque las desconozco, y en segundo lugar porque no todos los países de Europa se ponen de acuerdo en las cantidades y los ‘refugiados’ que cada país tiene que acoger… Siempre la maldita ‘burocracia’ y al final los que pagan todos estos ‘desarreglos’ son los pobres ‘migrantes’ que, como dije al principio de mi artículo ‘deambulan’ por esos mundos de Dios, por estos países europeos que, por ‘intereses económicos’ se mueven, y si no hay ‘consenso’ en cuanto a lo monetario se refiere: ¡Rien de rien! Nada que hacer al respecto y, mientras tanto, los refugiados muriendo en esos parajes ‘gélidos’ que el destino les ha deparado.
Y podríamos seguir hablando de nuestros gobernantes pero, al parecer, no existe mucha intención por parte de estos dirigentes de solventar esta más que desgracia con la prontitud que el caso requiere. Yo, por mi parte, tengo ‘congelado’ el corazón y voy a tener que ‘partirlo’ y hacer trozos de hielo con él para que cada ‘trocito’ suponga que uno de esos ‘sufridores’ ha pasado a mejor estado y ha conseguido ser ‘amparado’ por algún país que lo haya recogido para proporcionarle un bienestar que nada tenga que ver con el ‘modus vivendi’ que hasta la fecha está ‘padeciendo’…
Para ir concluyendo podría sacar un ‘conejo’ de la chistera y dar una ‘solución’ al problema de la ‘migración’: Con ‘un euro’ que cada ciudadano europeo pusiera en un ‘fondo común’, se podría solucionar, sin mucho ‘alboroto’, los tres principales problemas y de mayor gravedad que existen en el mundo: el hambre, la pobreza, y los ‘refugiados’ (que han tenido que abandonarlo ‘todo’ por culpa de las guerras). Y si se me permite daría incluso para ‘subsanar’ esa especie de lacra social existente en varios países como es la de las personas que ‘carecen’ de un trabajo. ¡No, no estoy ‘soñando’!
Pediría a todos los que tienen el ‘poder’ en sus manos, de forma lícita, que se ‘introduzcan’ la mano en los bolsillos y verán qué ‘sensación’ les proporciona el ‘donar’ tan solo un euro y con esa ‘acción’ se verían reconfortados y, con toda seguridad, su corazón ‘latiría’ a mayor ritmo debido a lo que este ‘gesto’ les supondría de una manera más que natural: ¡felicidad…!
Y todo ello porque, el que esto firma, no quiere volver a ver esas ‘escalofriantes’ imágenes que han emitido los distintos medios de comunicación en las que se ve a un joven, más que abrigado, y con la cara quasi ‘congelada’ y la mirada perdida, haciendo cola para recibir un plato de comida ‘caliente’ y un chusco de pan (que podría ser del día pero con las ‘gélidas’ temperaturas, lo recibían a modo de ‘mendrugo’) que es lo que se tienen para todo el día. ¡Imágenes que seguiremos ‘visionando’! Por desgracia debido a que se tardará mucho tiempo en poder proporcionar a todos estos refugiados una vida un poco más ‘digna’ y ‘humana’ de la que llevan hasta ahora que es lo más parecido a una ‘cárcel’ al aire libre: están faltos de ‘libertad’, aunque caminen por la nieve; sin ‘comida’ con la que saciar su estómago, ya que la ‘ración’ que reciben es parca; sin un lugar donde ‘guarecerse’ porque las tiendas en las que se refugian, la nieve las cubre en un par de días… En fin que el panorama que les espera no es nada ‘halagador’ y el sufrimiento va ‘in crescendo’. ¡Que el ‘buen Dios’ se apiade de ellos!
Francisco Javier Burón Monís es ciudadano de Telde.


























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.88