Vecinas de Semana Santa, las jornadas de disfrute de don carnaval, dejaron su impronta en las viejas calles de san Juan. No podrá ser tan pronta su limpieza. Cuasi imposible sacar suciedad y manchas de los pavimentos pétreos. Aparte la mala ejecución de las losetas de sus rúas, por mor de algunos individuos portantes de caja craneal tipo adoquín...Decisiones equivocadas, permisoras de chiringos en lugares donde hemos gastado,¡ dijera tirado !, dinero de fondos para el desarrollo. No son acordes con orgullosos apellidos de gran ciudad. ¡Acaso gran Suciedad !, patrimonio histórico con histérica realidad.
Hace ya algunas jornadas leí que Telde ocupaba uno de los primeros puestos en inversiones relacionadas con la limpieza. Gastar mucho dinero en ello, se aleja del significado de limpieza. A mi juicio ese reconocimiento grita un gasto en retirar mucha basura y cochambre acumulada.
Inversión es lo empleado en educación y cultura de buenas costumbres en la ciudadanía. Respetando el aseo y el aspecto de nuestra ciudad. Lo demás, lo que empleamos en contratas y subcontratas, por mucha cantidad que sea es dinero que el viento se ha llevado como cuando viaja la hojarasca.
En las calles y sus costuras de aceras que hilvanan el vestido de san Juan. Los chicles ennegrecidos, parecen ya fósiles que suavizan la textura del encintado, ¡ embarazosa situación de la palabra limpia !, losas fisuradas que con la edad cumplida, ¡ ya mayorcitas llegan a grietas!
Alcorques de sufridos arbolitos que vestidos con el NO acusan o señalan a algunos alcorNOques. ¡ Vaya, el árbol del corcho ! Y el corcho, córcholis, flota. ¡ Como flota la M .....!
Y a todas estas, rememora uno aquella aventura del verano de 1973. Cuando en compañía de dos amigos conocimos Fuerteventura. Allá en la cresta del Morro del Cortijo, pasado Perro entre Flores, venidos desde Betancuria y hacia Antigua. Consecuencia del buen desayuno disfrutado había necesidad de.... Desconociendo la ciencia de la logística en toda su longitud, de los 30 metros del único rollo apenas restaban unas decenas de centímetros. Dado que todos en ese momento necesitamos...Solicité asesora-miento de mis amigos sobre lo perentorio de aquella cortedad. Acompañado de la irónica sonrisa que aún hoy lo adorna, uno de ellos, señalando las piedras del erial por todo el morro, me asombró con la largueza de su consejo.
Palabros aparecidos.- Adoquines, esos paralelepípedos parecidos a ladrillos. Aplicase también a algunos bípedos, incluso humanos ellos, con criterios también tamaño ladrillo...
Encintado, aceras y bordillos. ¡ Se pone borde la cosa vamos !
Alcorques, esos huecos o agujeros para riego fertilización y crecimiento del arbolito. También usado por algunos perritos para marrones menesteres....
Necesidad...cuando niños decíamos a nuestros padres, si el estómago quería hablar por lo bajo : ¡ tengo necesidad ! o ¡ tengo ganas de obrar ! También, ¡ quiero ensuciar !
¿ Seguimos ensuciando nuestras piedras ? ¿Ese es su papel?
Fernando A. Ojeda Pérez es ingeniero industrial y ciudadano de Telde.


























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.240