TELDEACTUALIDAD
Telde.- El colaborador de TELDEACTUALIDAD Jesús Ruiz Mesa rescata un artículo y reportaje gráfico que en septiembre de 2020 dedicó al artista teldense Luis Arencibia Betancort, fallecido la madrugada del pasado lunes. Concramente, hace un repaso por una parte de su obra, los retablos.
Los retablos de Luis Arencibia Betancort
por Jesús Ruiz
Después de conseguir salir del tiempo de confinamiento regresamos con ciertas precauciones a la pretendida cotidianeidad por los caminos que generalmente discurrimos en nuestro municipio. En este tiempo de verano que va concluyendo con las precauciones sanitarias y de protección por los brotes y contagios de estas últimas semanas, es muy gratificante darse una vuelta por las playas que nuestro litoral teldense ofrece para solaz y descanso vacacional. Por otros senderos, los urbanos, contemplamos el sabor de la ciudad, quizás, en estas fechas, con más sosiego y ganas de disfrutar el patrimonio que nos enseña las huellas de nuestra historia local.
Entre esta variedad de imágenes que percibimos, tanto en los entornos urbanos como los costeros, las esculturas en espacios públicos nos invitan a la observación del mensaje artístico de sus autores y la integración creativa en su entorno.
En mis recorridos unas veces como usuario ciudadano, otras como visitante por las múltiples actividades culturales, otras como turista accidental en mi propia ciudad, que repite las visitas por salir de la mirada vacía, por la observación, aprender algo nuevo de lo que ante mí y mi cámara se expone, el seguir cuestionándome cuánta historia encierran y cuánto queda por aprender de cada palmo de tierra, asfalto o peatonalizado, al callejear por la memoria e historia de nuestras antiguas urbes y municipios.
En nuestra playa de Melenara sobre la roca del conocido Puntón de imborrable recuerdo de nuestras juveniles estancias veraniegas, días de gloria y margullos de ida y vuelta al borde del viejo muelle, hoy la escultura del Neptuno se ha convertido en icono representativo de esta zona costera, obra entre las numerosas que se exhiben en espacios públicos, parques, jardines, plazas, calles, etc, de las reconocidas del escultor, grabador, dibujante, escritor, Luis Arencibia Betancort, natural de Telde. Licenciado en Filosofía y Letras en Madrid, en 1984 inicia el Museo de Esculturas de Leganés, que dirigió hasta su jubilación.
Sus obras se encuentran en numerosos museos, en el Senado, Biblioteca Nacional de España, Fundación Juan March, Museo del Grabado, Museo de Estrasburgo, Casa de la Moneda, Museo de Salamanca, Museo Néstor, Casa Museo León y Castillo, Museo Tomás Morales, entre otros.
Esculturas que Luis Arencibia ha ido realizando con arreglo a su producción escultórica, desarrollo y evolución del artista y su obra, compilada en un monográfico publicado en 2005 por el crítico de arte, comisario de importantes exposiciones, profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Jonathan Allen, que en su libro Sueños Barrocos, expone un estudio de los trabajos, obras pictóricas y escultóricas del artista Luis Arencibia.
En el capítulo dedicado a Las Alegorías de la Fe, los Retablos, el profesor Allen destaca:
"Los retablos en bronce de Arencibia son la obra escultórica más ambiciosa. Lo son no solo por las dimensiones que reúnen y despliegan, sino también por la amplitud de los ciclos iconográficos que proponen, con itinerarios visuales muy nutridos, poco habituales en términos de escultura religiosa contemporánea, y una vez más barroquizantes y complejos. Lo contemporáneo y lo cotidiano se funde con notable fluidez en el marco didáctico tradicional del retablo.
Luis Arencibia muestra una sincera sensibilidad religiosa que le permite transformar y transmutar los signos y los símbolos específicos de contextos locales españoles. Se produce pues, en el amplio teatro dramático del retablo, un ejercicio sincrético que muestra, además del contacto con la vida de la comunidad, un profundo conocimiento de la simbología católica clásica, conocimiento que testimonia largos y continuos años de estudio.
En los retablos monumentales obra asimismo la sublimación personal de la duda y de la angustia, una reconexión entre la conciencia individual y el sentido de la comunidad".
Retablos de una grandiosidad religiosa y monumental como el de Nuestra Señora de Butarque en Leganés, en Madrid, y dos en Las Palmas de Gran Canaria, el de la Iglesia de la Sagrada Familia en la zona capitalina de Alcaravaneras y el Retablo Mayor de la Iglesia Parroquial de San Agustín, en el emblemático e histórico barrio de Vegueta.
En las incursiones por esta zona no dejo de visitar esta iglesia, estancia sacra con devoción por Santa Rita, la santa de los imposibles y otras advocaciones, imagen que se venera con numerosa afluencia en su altar ubicado a la entrada del templo. Otra venerada imagen desde 1814 en esta Parroquia Matriz de San Agustín, es la del Santo Cristo de la Vera Cruz, obra del imaginero grancanario José Luján Pérez, expuesta en la Capilla del Santísimo, fiesta que se celebra el 14 de septiembre, y en la tarde del Viernes Santo sale en procesión con las imágenes de Nuestra Señora de los Dolores y San Juan Evangelista, bajo el patrocinio de la Corporación Municipal.
Pero lo que más impresiona y llama poderosamente la atención es la obra en bronce del Retablo Mayor, realizado por Luis Arencibia Betancort.
En referencia a este retablo Jonathan Allen expresa en su obra Sueños Barrocos:
"El esquema icónico es complejo en la descripción entre lo humano y lo sagrado. Cuatro planos o niveles interrelacionados en esta obra monumental. En primer lugar y en un sentido descendente, existe una presencia en que Dios Padre irradia hacia el nivel inferior del Cielo, representado en la Jerusalén Celestial.
Esta mística capital de la Eternidad gravita sobre el mundo, en este caso la isla de Gran Canaria, que sería el tercer nivel descendente; la vida del santo, la comunidad fundada a su imagen y semejanza y la realidad del cristianismo local coexisten en este nivel, sintetizando historia arcaica y presente. El último estrato es el de la maleza primordial, símbolo de la tierra y de la regeneración de la Naturaleza.
En el cenit del retablo, coronándolo y componiendo una corona simétrica, dos ángeles adoradores sostienen una cinta sagrada que alaba a Dios "santo, santo, santo", un sencillo estribillo litúrgico que preside la inabarcable esencia de Dios, que se manifiesta en las manos abiertas dirigidas hacia todas las esferas de su creación.
El centro del segundo nivel lo ocupan la Virgen y San José, lirio en mano, más tres representantes de la jerarquía eclesiástica: un diacono, un sacerdote y un obispo. Ofician una Cena Pascual, con el cordero degollado a la antigua usanza judía sobre la mesa, además del pan y el vino eucarísticos".
Una obra que destaca por su grandiosidad y que queda complementada por otra obra en bronce en la capilla derecha del templo, el Retablo del Bautismo.
En nuestro deambular por su ciudad natal, Telde, la obra de Arencibia se hace presente en numerosos espacios públicos y en la Casa Museo León y Castillo. Una obra diversa para retomar el conocimiento y mensaje de nuestro artista contemporáneo teldense. El pasado 2019 se inauguró en la localidad cumbrera de Tejeda un busto dedicado al compositor, ilustre grancanario Néstor Álamo, obra de Arencibia.
Entre sus numerosos premios y reconocimientos, El Círculo Cultural de Telde, el año 2010, le concedió el Premio Telde al Mérito Cultural, que le fue entregado en la Biblioteca Municipal Saulo Torón, ubicada en el Parque Arnao, donde figuran dentro de su diversidad temática esculturas de la gama mitológica.
Disfruten en sus visitas la oportunidad de admirar la amplia y diversa obra escultórica de Luis Arencibia Betancort. Muchas gracias.
Jesús Ruiz Mesa, colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.







































Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.140