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Telde.- Jorge Hernández no es un párroco al uso. Ofrece misa en la iglesia de Valsequillo, en Gran Canaria, y entrega su vida a las personas drogodependientes y con adicción a las nuevas tecnologías.
Desde la Fundación Canaria Yrichen, que él mismo preside, lucha día tras día para sacar de la droga a decenas de personas que cayeron en ellas y que, terapia tras terapia, intentan encontrar una segunda oportunidad y dejar atrás un mundo lúgubre que ha dado por completo la vuelta a sus vidas. Pero "la sociedad no reconoce el mérito de quien destroza su vida y la vuelve a reconstruir", lamenta Hernández en una entrevista de Rubén Torres que publica el diario digital Canariasenhora.
La Fundación Canaria Yrichen y el Círculo Cultural de Telde organizan la gala La Cultura con Yrichen', que se celebrará el sábado 7 de octubre a partir de las 20. 00 horas en el Teatro Juan Ramón Jiménez de Telde.
La décima edición de la gala benéfica se presenta este martes se presenta en el Hotel Santa Catalina de la capital grancanaria (11.00 horas). Un evento solidario para recaudar fondos para esta ONG de Telde en el que participarán de forma voluntaria el dúo cómico Piedra Pómez y el grupo palmero de música cubana 'El Cuarto Son'. Este encuentro responde también al objetivo de "mantener el contacto vivo de forma festiva con la ciudadanía de Telde que se siente responsable de Yrichen", explica Hernández.
El dúo cómico Piedra Pómez arropará a Yrichen y a su alma mater, el sacerdote Jorge Hernández Duarte, durante la conferencia informativa de este martes en la que también estarán presentes Máximo Riol, presidente del Círculo Cultural de Telde, y la alcaldesa Carmen Hernández.
¿Todavía es necesario alzar la voz para hacerse oír después de casi 30 años en activo?
Sí, la gala es una forma de decirle a Telde que seguimos trabajando y moviéndonos por nuestra gente. Estamos creciendo; tenemos comunidades terapéuticas en la prisión de Juan Grande y hemos abierto sede en San Bartolomé de Tirajana. Además estamos trabajando en la prevención de adicciones a las tecnologías en toda Gran Canaria, en municipios como Ingenio, Telde, Valsequillo y en breve en Gáldar o Mogán. Para nosotros es importante que nuestro proyecto de prevención funcione y mostrar cómo es el uso responsable de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).
¿Ese uso adictivo hace que perdamos valores?
Creo que este sistema donde se fomenta mucho el individualismo y en el que vivimos hiper estimulados está llevando a que la gente se mire hacia adentro, a sí mismo. Está faltando una cultura de humanización que tiene que ver mucho con lo comunitario. Y para volver a ella hay que esperar a que este tsunami se asiente y empezar ya a escuchar las grandes voces que nos guían. La gente está viviendo una soledad muy dura.
¿Se perdió la esencia del ser humano?
Para realizarse, el ser humano para necesita sentirse querido, pero también querer. Necesita que haya expresión; hace falta la ternura, la caricia, sentirnos cercanos; hace falta que las epidermis se toquen. La gente debe sentirse valorada en la vida cotidiana, no solo en las redes sociales. Y estoy convencido de que esta sociedad fomenta eso muy poco. Hemos dejado de mirarnos a los ojos y preguntamos cómo estamos.
Estoy seguro de que esta sociedad va a cambiar, porque tantos gestos de violencia nos van a obligar a estar más próximos. Somos muy vulnerables y eso se nota en que no sabemos en manos de quién estamos, porque hoy cualquiera puede ser presidente del gobierno del país más poderoso del mundo y hacer cualquier locura. Y, ante eso, la humanidad sensata tiene que generar comunidad.
¿Cree que hallaremos la paz algún día?
Sí, soy muy optimista. Posiblemente nos hayamos acostumbrado a una paz tensa, y llegará un momento en que pensemos que es necesario parar todos estos 'cachetones' que nos están dando terroristas, xenófobos, racistas u homófobos. Estamos en un momento en que debemos pararnos a escuchar a los filósofos que plantean asuntos como encontrar una ética común. Hemos de escuchar a líderes religiosos como el papa Francisco, ya que es prácticamente el único que está convocando a la humanidad al diálogo. Y es que las grandes religiones no pueden ni deben buscar diferencias, sino aquello que nos une y ser elementos de pacificación en el mundo. Francisco es el único líder capaz de guiar al mundo nuevamente hasta la humanización.
Yrichen es un centro que lucha contra la drogodependencia y la adicción generada por las tecnologías. ¿Cómo ve que los niños se acerquen cada vez antes a ellas?
Fenomenal. Las nuevas tecnologías son fundamentales y a mi me encantan. El problema no es que haya tecnología, sino el uso que se hace de ellas; una cosa es el uso, y otra el abuso. Y aquí los responsables han de ser los adultos, que son los referentes de los más jóvenes.
Yrichen defiende la rehabilitación de las personas. ¿Qué es para usted una segunda oportunidad?
La oportunidad siempre es una gran posibilidad de rehacer tu vida. Y los humanos tenemos esa capacidad de hacerlo. Cuando iniciamos un proceso de rehabilitación nuestro trabajo es que la gente se crea que puede ser más de lo que es, porque cuando se empodera puede luchar contra cualquier adicción. Debemos conseguir que tengan el control de su vida porque, si no se empoderan, no salen de la droga.
Un proceso terapéutico requiere de cuatro patas. La primera es que la persona con adicción quiera luchar, porque salir del proceso adictivo no es fácil; la segunda, un medio afectivo importante como la familia; la tercera es la ayuda técnica y la cuarta, una sociedad que dé oportunidades, porque a pesar de salir adelante, nadie da oportunidades. Un drogodependiente rehabilitado está estigmatizado y eso es carne de cañón para volver a recaer en la droga. Esta sociedad no reconoce el mérito de quien destroza su vida y la vuelve a reconstruir.
Fuente: Texto de la entrevista Rubén Torres/Canariasenhora.com.





























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