TELDEACTUALIDAD
Telde.- El pasado martes tuvo lugar en Lomo Magullo la presentación del libro Retazos de zafra, obra póstuma de Adolfo Santana. El acto tuvo lugar en la sede social, organizado por el Patronato de Fiestas El Manantial, en el marco de las fiestas patronales de Las Nieves. TA ofrece reportaje gráfico y crónica de Jesús Ruiz Mesa.
Crónica del acto
De las numerosas veces que he tenido la oportunidad de acercarme por el pueblo de las medianías teldense de Lomo Magullo, ésta última visita del martes 2 de agosto he sentido la necesidad de subir para no sólo realizar un reportaje sobre la presentación de un libro, sino por el homenaje personal al gran profesional del periodismo Adolfo Santana Sánchez, fallecido el pasado 31 de enero de 2015, una persona que lo fue y lo dio todo por su tierra canaria, por su tierra chica y grande, por sus gentes y por dejarnos un legado personal y profesional como la copa de un pino. Su ausencia inevitable convirtió su presencia más allá de la memoria que se hizo patente en este emotivo acto.
Entre otras personalidades y por su manera de ejercer el periodismo se le concedió el pasado mes de marzo de este año 2016, en el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria, por el Cabildo de Gran Canaria, el reconocimiento a título póstumo con el Premio Roque Nublo de Gran Canaria en el ámbito social que recogió su hijo Juan Santana Suárez.
Convocada la presentación en el local socio-cultural del barrio la tarde del martes 2 de agosto a las 20:00 hs. enmarcado en las fiestas de Nuestra Señora de Las Nieves de Lomo Magullo, que se celebran esta primera semana de agosto, el libro, Retazos de zafra, cuyo autor Adolfo Santana, siempre recordado, excelente persona, gran profesional, defensor y luchador en cada uno de sus crónicas, reportajes, artículos, por mantener, cuidar, divulgar y hacer respetar las señas de identidad de la cultura canaria en todos sus aspectos, nos deja este legado como testimonio de sus propias experiencias vitales en los difíciles años de la mitad del pasado siglo XX, en que las penurias económicas y las dificultades para sobrevivir hicieron necesarias la gran emigración de diferentes zonas de la isla en busca del trabajo que ofrecía el cultivo del tomate, la aparcería, la zafra y el entorno en que se desenvolvían las familias para salir adelante.
En la mesa de presentación el presidente del Patronato de Fiestas, Armando Quintana Sánchez, que abre el acto, Juan Domingo, humorista que da vida al personaje Maestro Florido, Gara Santana, periodista hija de Adolfo Santana, y Dolores Díaz representante de la editorial CanariaseBook. Editorial que hace una reseña personal del periodista: “Adolfo Santana nace en 1950 en Valsequillo (Gran Canaria). En 1972 viaja a Tenerife para estudiar Filosofía y Letras en la Universidad de La Laguna. A los pocos años, ya estaba haciendo sus primeras crónicas en el hoy desaparecido Diario de Las Palmas.
Alternó la búsqueda y rescate de las tradiciones canarias – tanto en radio como en televisión y en prensa- con secciones fijas de opinión donde no solo se hablaba de costumbrismo, sino de actualidad, política e historia, tratando de dar voz a las personas que no tenían ocasión de alzarla en un medio de comunicación. En 1989 comienza a trabajar en Canarias7. Deportes, reportajes, región, opinión… Tras una vida dedicada al periodismo, comenzaron a llegar las distinciones, como el Premio de Periodismo de la Vila de Agüimes (2001), Premio Arnao a la Difusión del Folclore (2006) y la Almendra de Plata de Valsequillo (2011). A título póstumo, en 2016, el Cabildo de Gran Canaria ele concede el Premio Roque Nublo en el ámbito social”.
Retazos de Zafra lo componen doce relatos, un prólogo de Antonio Morales Méndez, presidente del Cabildo Grancanario, y epílogo tratado de compañerismo y profesionalidad en una reflexión de mostrar la importancia del pasado de Adolfo y como memoria de las gentes que convivieron con él, y análisis de su repercusión en las generaciones venideras, epílogo firmado por Ruth Medina Hernández, Dailos M. Peña Medina y J. Pablo Seijas Ortas. Un álbum fotográfico con imágenes escogidas que leído el texto del libro nos acercan a la actividad personal, dinámica profesional y familiar de Adolfo Santana desde su infancia en su entorno del barrio de Las Puntillas, hablando con aparceros; desde la redacción de su medio periodístico y el más querido entre sus familiares.
Antonio Morales en su prólogo que titula Kapuscinski se fue a la Zafra, expresa el pensamiento personal y profesional entre el periodista polaco Ryszard Kapuscinski (1932, Pinsk, Polonia-2007, Varsovia), gran referente del periodismo mundial del siglo XX y Adolfo Santana: “Nuestro Kapuscinski de las medianías, ejerció su oficio el último año de su vida desde su casa, ajeno a los intereses que lo condicionaran y respetando esa regla fundamental del buen periodismo donde, en palabras del periodista polaco, <
Unos momentos previos a la presentación del libro, Gara Santana, con respecto a la personalidad de su padre, expresa: “El don que tenía mi padre para dar voz a los sin voz, a la gente que ha hecho la historia de nuestro archipiélago, trabajando de sol a sol mirando solo la tierra, hombres, mujeres, niños. Hoy nos escandalizamos por el trabajo infantil, cuando escuchamos o vemos a niños trabajar la tierra, pero hubo un tiempo en que los niños trabajaban en la zafra de sol a sol, y toda esta gente ha pasado un poco desapercibida en la historia. Hay trabajos serios realizados en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y de La Laguna pero esos rostros, nombres, si no se rescatan, si nadie se acurda de ellos con sus nombres y apellidos como hizo mi padre antes de fallecer, hubiesen caído en el olvido. El premio recibido hace poco, el Roque Nublo representa el merecido agradecimiento a su esfuerzo.
Él estaba muy unido a la autodeterminación canaria, no entendió los Estatutos de Autonomía cuando se consolidaron las cesiones que hizo Canarias. Él se avergonzó un poco y después, coincidiendo con la oleada del turismo, se dejo pasar un tiempo precioso para rescatar su propia historia, etnografía, tradición, identidad, y desde su trabajo periodístico, rescatar tradiciones como el Pámpano roto, el Rancho de Ánimas, Noches de Parida, La descamisa del millo, tradiciones que se estaban perdiendo por la vorágine del progreso y que nadie estaba ahí para advertirlo.
Mi padre hizo la llamada de atención necesaria para preservar, rescatar y no dejar morir los últimos testimonios de una cultura. Y así lo entendió y así lo hizo, como protagonista directo sobre el terreno donde se originaban las historias y verdades narradas y como profesional para transmitir y divulgar la importancia de mantenerlas”.
La generaciones futuras nos debemos preguntar quién ha hecho posible este legado, gente con las manos encallecidas, encorvadas, desde el agotamiento con humildad, con la sencillez del campesino, con la realidad del sudor de la frente, desde el esfuerzo sin más horizontes que buscar el sustento diario y poder dejar una mejor vida a sus descendientes. Adolfo Santana desde su profesión que vivió con intensidad, como trabajador se implicó para defender los derechos de sus compañeros y compañeras y como periodista, ejerció el oficio desde el compromiso con la gente más humilde. Para entender mejor la historia de aquel pueblo, de aquellas gentes. Adolfo a lo largo de doce narraciones a modo de Retazos nos lleva por los recovecos del surco, de la preparación de la zafra siguiente arar, armar, asurcar, traer palos y cañas para las latadas, construir casetas de enguanar al lado de los machos, etc, así como ayudar como peones en la construcción de las nuevas viviendas que iban configurando el barrio de Las Puntillas.
Relatos llenos de personajes, de historias individuales y de un colectivo que formaba parte de la sociedad agraria, que el autor relata con seriedad, humor, socarronería, inmenso en las anécdotas vividas y narradas desde diferentes motivaciones, y a la vez el cambio que lentamente iba convertir en una realidad la economía de la isla y las esperanzas de un futuro mejor, el turismo.
Finalizadas las intervenciones desde la mesa de presentación, el Patronato de Fiestas El Manantial hizo entrega de un obsequio recuerdo en memoria del insigne periodista a su hija Gara, recibido conjuntamente por Nieves Suárez, viuda del recordado Adolfo e hijo Juan Santana. Una leyenda sobre el cántaro expresa: “El pueblo de Lomo Magullo te recordará siempre porque dejaste mucha huella difícil de poder borrar aunque transcurra el tiempo…….2 de agosto de 2016.Patronato de Fiestas El Manantial”.
Con el más emocionado agradecimiento al público presente en este acto, Nieves Suárez agradeció en nombre de la familia y en el mejor de los recuerdos dedicados a la memoria de un hombre, Adolfo Santana, que dejó una huella profunda de sentimientos, profesionalidad y devoción por su tierra, mirando atrás nunca olvidó sus principios, y lo plasmó en sus numerosos artículos periodísticos y otros medios de comunicación, esta tarde en su libro, Retazos de zafra, para testimonio de los que aún debemos tomar ejemplo de que nunca debemos olvidar la senda recorrida porque quizás por ella tenemos que regresar un día.
En el recuerdo de quien dio testimonio del legado cultural y desarrollo social de nuestra tierra y de sus gentes, el agradecimiento eterno a Adolfo Santana Sánchez, y el abrazo en su memoria a Nieves, Gara y Juan. Muchas gracias.
Jesús Ruiz Mesa es colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.


























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