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Lunes, 20 de Abril de 2026

Actualizada Lunes, 20 de Abril de 2026 a las 20:21:27 horas

Fernando Ojeda, durante la lectura del pregón (Foto TA) Fernando Ojeda, durante la lectura del pregón (Foto TA)

Fernando Ojeda llama a ser solidarios y enarbolar la esperanza como bandera de Telde

El ingeniero da inicio a las sanjuaneras con un pregón imaginativo y seguido por cientos de personas en la Casa Condal

PePiTA Viernes, 17 de Junio de 2016 Tiempo de lectura:

TELDEACTUALIDAD
Telde.- Las fiestas de San Juan Bautista 2016 de Telde ya están en marcha. Arrancaron hace unos minutos, con la lectura de un ingenioso y particular pregón en el que el ingeniero Fernando Ojeda viajó al pasado de la ciudad navegando sobre sus aguas y salpicándolo de agudos toques de humor. Un acto celebrado en la Casa-Condal, cuidadosamente decorada para la ocasión, y al que asistieron más de un centenar de personas.

 

Tras una breves palabras, a modo de introducción y presentación, a cargo del concejal Juan Martel y de la alcaldesa Carmen Hrernández; el pregonero arrancó de modo original su disertación, mostrando una imágen inédita del antiguo Teatro Electra e invitando a los asistentes a "cavilar" sobre dónde pudo encontrarse este desaparecido anfiteatro teldense.

 

Acto seguido, abordó la figura de San Juan Bautista, "baptizador y precursor de Nuestro Señor", al que pronto relacionó con el agua y a esta, por extensión, con la desalación que del preciado líquido se hace en las islas. En un giro dialéctico, Ojeda acabó en el barranco Real, "que con su discurrir intermitente, hacia el mar, atrajo a los pioneros teldenses a construir San Juan, el Telde antiguo, en su margen derecho. El agua es una exploradora pionera a la que siguen los colonos aprovechando las mejoras que consigue”, dijo a mediados del XIX Henry David Thoreau, adalid de la desobediencia civil, y volvió a recordar esta noche el encargado de abrir las sanjuaneras de 2016.

 

El ingeniero realizó entonces un repaso al nacimiento de la urbe. Sobre ella afirmó que la primera red social fue dibujada por Leonardo Torriani, quien dejó constancia de la existencia de acequias, para posteriormente centrarse en su desarrollo agrario, sobre el que también hizo concretas referencias.

 

"El aumento de la población hizo necesaria la búsqueda de más agua", abundó ante el público que abarrotaba el patio de la Casa Condal, donde estuvo acompañado, entre otras autoridades, por la alcaldesa Carmen Hernández y el concejal de Festejos, Juan Martel.

 

Un vistazo a la prensa

Un repaso a la hemeroteca también le sirvió para recoger la evolución del nuevo núcleo al socaire de la construcción de nuevos pozos. Junto a ello, este buceó en los periódicos sirvió para conocer que a principios del pasado siglo solo el agua para el riego de media hectárea tenía un valor de 1.350 pesetas al mes. "La riqueza del Telde antiguo consistió en una gran bolsa de agua debajo de su alfombra de calles y casas", enfatizó.

 

Tirando de apoyo fotográfico, una ristra de imágenes históricas de Telde –captadas por su abuelo Patricio Pérez- salteadas con otras panorámicas contemporáneas, Ojeda destacó que el barrio de San Juan, en donde nació hace ya más de seis décadas, albergó hasta media docena de empaquetados, "algunos de ellos desde principios de siglo". La profusión de datos que ofreció demostró su gran conocimiento de la materia.

 

En la recta final de su intervención, el pregonero realizó un pequeño homenaje al periódico La Campaña, fundado por Fernando Flores en 1909 y que inició su particular cruzada contra curanderos y algún que otro barbero sangrador. "Murieron teldenses, víctimas de infecciones al aplicarles las sanguijuelas y él sacrificó parte de su patrimonio en defensa de un Telde mejor", reseñó.

 

Enarbolar la esperanza como enseña de Telde

Fernando Ojeda también efectuó una glosa a Cortazar, del que leyó unas cuantas estrofas reinvidicativas. "La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose. Vecinos, amigos y demás personas sufridoras de este mi pregón: ¡Defendámonos! Enarbolemos esa esperanza como enseña de Telde. Seamos solidarios, compartamos esa esperanza con quién la necesite y fortalecerá nuestro espíritu". Estas fueron sus últimas palabras antes de descubrir la ubicación en la que antaño se levantaba el Electra –en el hoy parque urbano de Arnao– y recibir el cálido aplauso de los presentes y de que las autoridades municipales le hicieran entrega de un pequeño obsequio en forma de placa de reconocimiento por el pregón.

 

El acto acabó con un cuidado recital de música a cargo del grupo SongoroCosongo Flute Esemble. Un quinteto de flauta travesera compuesto por profesores y alumnos del Conservatorio Superior de Música de Gran Canaria, la mayoría antiguos componentes de la Escuela Municipal de Música de Telde.

 

Galería fotográfica I- Desarrollo del pregón 

Galería fotográfica II- Imágenes históricas del pregón

Galería fotográfica III-Desarrollo del pregón

Galería fotográfica IV-Desarrollo del pregón

 


Pregón de las fiestas de San Juan Bautista 2016

por Fernando Ojeda

Buenas noches! Queridos amigos, vecinos y demás comparecientes… Le toca a uno, en esta noche sanjuanera, el papel de pregonero. Antes de comenzar el desempeño de tal, permitan abrir el Teatro: ¡queda inaugurada la imagen inédita del Electra!  


Les invito, mientras dure mi cháchara, a cavilar dónde pudo estar… Si aguantan hasta el final, conocerán algo más...  


Molesto la atención de ustedes llamándoles a disfrutar festividades propias de San Juan Bautista (el Yahya del musulmán ). Baptizador y precursor de Nuestro Señor Jesucristo donde el Jordán, tributario del lago Tiberiades o Mar de Galilea; el de agua dulce más bajo del mundo. Nombrado en hebreo como Kinor por su forma de arpa antigua o lira.   
El Jordán, visitado Tiberiades, desagua en el mar muerto, el más salado de los mares. Mientras, nosotros saciamos nuestra sed desalando el líquido elemento que nos presta el Gran Atlante oceánico. Pero no siempre fue así.  Dice  Rabindranat Tagore: Nadie da gracias al cauce seco por su pasado.  


Nuestro particular Jordán, el barranco de Telde, con su discurrir intermitente, hacia el mar, atrajo a los pioneros teldenses a construir San Juan, el Telde antiguo, en su margen derecho. “El agua es una exploradora pionera a la que siguen los colonos aprovechando las mejoras que consigue”, dijo a mediados del XIX  Henry David Thoreau, adalid de la desobediencia civil.  


La primera red social de San Juan la dibuja Torriani allá por el siglo XVI. Fiel reflejo de acequias que conectaban huertas y jardines de las casas. Algunas trazas quedan aún bajo las aceras.    


El desarrollo agrario, los cultivos de exportación –esto es plátano y tomates–, el aumento de la población; hizo necesaria la búsqueda de más agua.    


Pues bien, rebuscando periódicos viejos entramos en profundidades:   
Agosto de 1863, don Bartolomé Martínez de Escobar escribe sobre la bondad de Telde en cuánto a encontrar agua. Habla de 9 pozos reducidos a norias –Leguaje usado desde el siglo XVII para atribuir viabilidad económica a un pozo–. En nuestro caso, don Bartolomé fija una banda de profundidades, desde 11 varas a 37. Esto es, de 9 a  31 metros aproximadamente.  


No deseo darles más la vara pero....   


En el periódico El Tiempo del 2 de mayo de 1906, el militar José Ibáñez Martín, un tanto asombrado por los precios de arrendamiento, nos traslada su meditación al respecto .  


A principios del siglo XX, años de 1901-1902, una cuarta se pagó en los remates de aguas de la sociedad de regantes de Telde, Gran Canaria, hasta 1.350 pesetas. Una cuarta se compone de 12 horas cada treinta días y mide en verano unos 500 metros cúbicos, con cuya agua se riega una fanegada o sea media hectárea. Lo que quiere decir que solo el agua para el riego de la media hectárea tenía un valor de 1.350 pesetas. La media hectárea de terreno con tal cantidad de agua se llegó a arrendar en 500 racimos de plátanos; y como a la sazón el racimo de plátanos valía un duro, resulta en conclusión que la fanegada de tierra de regadío produce 2.500 pesetas de renta anual. En el año de 1934,1 racimo de plátanos vale 16 pesetas, 100 kgs. De tomates 20 pesetas.  


"El agua es el elemento y principio de las cosas”, enunció Tales de Mileto. Pues bien, la riqueza del Telde antiguo consistió en una gran bolsa de agua debajo de su alfombra de calles y casas.   


Tengan ustedes otro dato. Nos lo regala el ingeniero industrial químico Guillermo Guillén, un presupuesto de 1904:    
Un molino Soler nº3 de 2 caballos  y diámetro 7 metros, 1.600 pesetas. El conjunto con 2 bombas, varillaje, castillete y artilugios de compañía.  Ascendía a 4.000 pesetas de la época. Capaz de elevar 36.000 m3 a un coste operativo de 480 pesetas. Esto es  1 céntimo y 1/3 el m3. mientras una noria lo hacía a 3 céntimos. Comienza el siglo del Ahorro en costes.  


Albergó San Juan media docena de empaquetados, alguno desde principio de siglos. Mr. Blisset, entrada por el puente de los siete ojos; el de Fyffes en calle Doramas. Calle Conde de la Vega Grande. El de los Morales; rúa Licenciado Calderín. En calle Marcos Alonso, de don Antonio Betancor Calderín. Sábado 24 de agosto de 1929, doce de la noche, primer incendio. El segundo, a las dos de la tarde del 23 de noviembre de 1957, utilizado como almacén de pacas de viruta de don Juliano Bonny. La calle es la misma pero ha cambiado de nombre por asuntos bélicos: Defensores del Alcázar de Toledo.  

 
Talleres en Los Baluartes, frente al instituto, ente 1910 y 1930. En la calle Real, hoy de León y Castillo, donde la Obra Social de Acogida, mastro  Feliciano Mena Cruz. Aquí al lado, donde Protección Civil, el de mastro Antonio Sosa. Todos ellos dedicados a pozos y su maquinaria. En comandante Franco mastro Juan González, hermano del poeta. Entre el Ayuntamiento y la Policía Local, Santiaguito el latonero y el albardero Dominguito Padrón, accidentado en un pozo. A la entrada de Telde, el herrero Manuel Vega.

 

En Callejón de la Fuente, don José Castro reparando maquinaria agrícola. En la calle de mejor vista de Telde –la calle Ciega–, nuestro vecino pared con pared: Panchito el albardero. En Doramas, la tapicería de los hermanos mastro Andrés y Manolito Valerón compartiendo garaje y curiosidad con el pintor Antoñito Rodríguez. Colores de la casa azul playa y gris pirata. En los Baluartes, donde la cochera, mastro Tomás Alemán con su patente de construcción de estanques de hormigón así como macetones, cruces y otros diseños.  


En el antiguo Telde, precursor de pozos e industrias, un pregonero de Cristo, precursor de la Buena Nueva, Juan el Bautista, no hizo una campaña elogiándose a sí mismo como profeta. Hoy, millones de personas habrían venido a Él. Pero Juan no iba detrás de las multitudes. De contrario llegado el tiempo a su fin, enseñó a la gente a dejarlo atrás y a seguir al Señor Jesucristo y ese era su gozo.  


¿ Eres tú el profeta ?  
¡ No !  
¿ Pues quién eres ?  
"Yo soy la voz de uno que clama en el desierto : Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías "  


Así, en el desierto de Juan, no intentemos ver aridez, pero sí dunas y dunas formadas por granos de arena, de vidas desconocidas, anónima multitud de personas sencillas.  
Escribió Teilhard de Chardin: "Somos la suma de todos los que nos precedieron, de todo lo que fue antes que nosotros, de todo lo que hemos visto. Somos toda persona o cosa cuya existencia nos ha influido y a la que hemos influido. Somos todo lo que ocurre cuando ya no existimos, y todo lo que no habría sido si no hubiésemos existido”.  
Me disculparan si les hablo de la Campaña....  


Definieron los hermanos Goncourt: “el periodismo tradicional es unos   céntimos de Historia envueltos en un cucurucho de papel”.  

 
Como paradigma de esas personas olvidadas, don Fernando Flores de la Iglesia,  republicano, articulista de primera fila en periódicos de la época, funda  La Campaña, visualizan el número 2 del  23 de agosto1909. Se imprimió en la antigua oficina de turismo. Inició su particular campaña contra curanderos y algún barbero sangrador. Murieron teldenses, víctimas de infecciones al aplicarles las sanguijuelas. Sacrificó parte de su patrimonio en defensa de un Telde mejor. Tuvo farmacia, la segunda de la ciudad, desde 1896. La primera, la de don Agustín Olózaga, años antes, en la calle de La Cruz.  


La tarde acalla las voces mañaneras y pasear por san Juan es regreso hacia uno mismo. Casa a casa, trozo a trozo de acera, es como teclado de piano inmenso. Que al pisar nos devuelve una melodía de emociones y recuerdos de personas. Sombras alargadas de momentos ya vividos.

  
Pero.....¡ cuidado ! . Al cruzar esa esquina, puedes encontrarte con el niño que fuiste. La ventanita que guarda un secreto de tu juventud. O esa otra casa donde vivía el mata perro aquél.   


Las casas del pueblo, tendidas  
al sol de la tarde,  
descansan de la brega del día.  
Lentamente en las calles la tarde moría,   
mientras los chiquillos, locos, levantaban  
una polvareda de gritos y risas...  
Y sin que lo note la chiquillería,  
entre ella, despacio, camina,  
encorvado  
y apoyado en su báculo,  
el Día;  
pródigo vejete  
que hoy nos dió su oro  
y que ayer nos dejó una esperanza  
y anteayer nos habló de falsía, y que acaso nos quite, mañana, la vida...  


Nos señala Julio Córtazar: La Esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose.   


Vecinos, amigos y demás personas sufridoras de este mi pregón:  


¡Defendámonos! Enarbolemos esa esperanza como enseña de Telde. Seamos solidarios,  compartamos esa esperanza con quién la necesite y fortalecerá nuestro Espíritu  


¡ Tengamos unas felices fiestas de san Juan 2016 !


 

Presentación del pregonero a cargo de la alcaldesa Carmen Hernández

Buenas noches a todos y a todas; bienvenidos y bienvenidas al pregón de las fiestas patronales de San Juan 2016. El pueblo de Telde necesita respetar y valorar su tiempo de ocio, y por eso el Ayuntamiento ha puesto todo su cariño y su imaginación para, ante la adversidad económica que todos conocemos, conformar un digno programa de fiestas que arranca esta noche con lo que creo va a ser una velada de lo más agradable para los y las teldenses que hoy nos hemos reunido en esta bella Casa Condal.

 
Los fastos de San Juan son una de las celebraciones más antiguas de Canarias; no hay que olvidar que en las crónicas que narran los primeros años de la conquista y colonización de nuestras islas ya se recogía que en esta época, entre el 21 y el 29 de junio, y más concretamente el 24, aquí se celebraba la fiesta de la recolección o Beñesmén, conmemoración que se aprovechó con posterioridad para, una vez construido el fortín en el que se levantó la primera iglesia dedicada a San Juan Bautista, en 1483, instaurar esta conmemoración religiosa manteniendo algunas de las tradiciones.
 
Estos días celebramos esta historia y parte de lo que hoy es Telde. Porque fue alrededor de esa antigua torre –hoy Basílica Menor de San Juan Bautista- donde se fue dibujando el entramado de calles en las que se construyeron las primeras casas señoriales y que constituyen junto a San Francisco, el conjunto histórico artístico del municipio.
Y a lo largo de esa historia nos hemos hecho fuertes como ciudad y como pueblo. Una fortaleza que nos permite mantenernos en pie en momentos como los actuales, en los que la delicada situación económica general nos condiciona el día a día.
 
Ya he puesto en relieve en otras ocasiones la importancia que las fiestas populares tienen para cualquier sociedad en general y para Telde en particular. Josué Llull Peñalba, profesor de la Universidad de Alcalá presentó un trabajo sobre las implicaciones del ocio en el desarrollo social en el que afirmaba que éste es, entre otras cosas, un indicador de la calidad de vida, es fuente de salud y de prevención de enfermedades y un recurso importante para el desarrollo personal, social y económico.
 
Las fiestas populares son una oportunidad única que tenemos los vecinos y vecinas para relacionarnos en un ambiente distendido y relajado, lejos de las preocupaciones diarias, para estrechar lazos y cohesionar el espíritu de comunidad imprescindible para crecer como sociedad.
 
Telde es una gran ciudad, y sus hombres y mujeres, tanto en las adversidades como en las fiestas, debemos hacer piña y arrimar el hombro contra aquello que detestamos y a favor de reforzar nuestra identidad en cada ocasión que podamos. Sintámonos orgullosos de ser teldenses porque tenemos motivos de sobra para que así sea.
Esta es la segunda oportunidad que tengo como alcaldesa de presentar al encargado de iniciar oficialmente las fiestas de este barrio en torno al que se desarrolló nuestra ciudad. Ya lo hice el año pasado cuando fue la Banda Municipal de Música de Telde y hoy tengo el gran honor de introducir a una persona a la que profeso un cariño especial.
 
Fernando Ojeda nació justo aquí, a solo unas calles de esta casona que alberga este entrañable acto, concretamente en la calle Sabandeños, que entonces se llamaba Marcos Alonso, en un lluvioso mes de marzo de 1956, y desde entonces su vida ha girado siempre en torno a esta ciudad y a este maravillo enclave que es San Juan.
 
Obtuvo el título de Bachiller Superior por el Instituto Laboral de Telde (en la modalidad agrícola-ganadera, especialidad Cultivos Tropicales por la Universidad de La Laguna). Es funcionario en excedencia del Ministerio de Justicia, ejerció como profesor de instituto y en una academia donde yo misma fui alumna suya.
 
Es además Ingeniero Industrial por la Universidad Politécnica de Canarias y Master en Gestión de Empresas Agroalimentarias por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) y ha sido conferenciante de la Fundación Agustín de Betancourt y experto en temas de agua, energía renovable y desalación.
 
Casado y padre de dos hijos, actualmente es vicepresidente de la Asociación de Empresarios de Actividades Hidráulicas y también de la Asociación Eólica Canaria, es vocal de la Comunidad de Regantes del Norte de Gran Canaria, miembro del Consejo Insular de Aguas y directivo durante diez años del antiguo Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Canarias.
 
Pero además, Fernando Ojeda es un gran aficionado al coleccionismo y a la arqueología industrial, un ávido lector y articulista. Su vínculo con el tejido cultural y social del municipio, formando parte de los equipos rectores de las asociaciones culturales El Bloque y el Círculo Cultural de Telde, y de las comisiones locales de defensa del Patrimonio Histórico de Telde y Valsequillo, le ha hecho merecedor, entre otros reconocimientos, el pasado mes de diciembre del premio de la Orden de los Inocentes.
 
Estoy convencida de que su pregón no dejará indiferente a nadie, tal como ocurrió cuando leyó sus palabras como pregonero de las fiestas del Santo Cristo de Telde en 2010. Su amplio conocimiento de la infraestructura hidráulica del municipio y de cómo ha influido el agua en el desarrollo de nuestra ciudad, así como su gran memoria, que guarda claros recuerdos de cómo eran las celebraciones de San Juan en su niñez y juventud, son garantes de que el de hoy será un inicio de fiesta memorable y nos ‘empapará’ de la historia de este lugar.
 
Sin más dilación, le cedo la palabra a Fernando Ojeda, el verdadero protagonista junto a la ciudad de la noche de hoy. Porque personas como él hacen ciudad, porque él es ciudad.
 
Y a todos los vecinos y vecinas, solo me resta desearles que estos días puedan disfrutar en compañía de sus seres queridos y amigos de las actividades programadas para celebrar las fiestas de San Juan.
 
Muchas gracias, y buenas noches.

 

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