TELDEACTUALIDAD
Telde.- Hace cinco años, Conchi Medina, profesora de Religión en el IES La Rocha, empezó a detectar problemas en alumnos cuyos padres tenían dificultades económicas. Así nació la idea de crear un banco de alimentos propio, que no ha parado de crecer gracias a la generosidad de mucha gente.
En la actualidad, según da cuenta Canarias7 en su edición de hoy, son 15 las familias que acuden semanalmente al instituto a buscar los productos de la cesta, que se compone especialmente de artículos frescos que no suelen entregar en Servicios Sociales. Todos los jueves las empresas preparan sus donaciones y el padre de un alumno acude con su furgón a recogerlas. Conchi Medina, junto a dos madres, Carmen Ravel y Carmen Acosta, son las encargadas de hacer el reparto.
No les consta que haya otro centro educativo que haga lo mismo. Los dos primeros años, la iniciativa funcionó gracias a los productos que donaban las familias de los estudiantes, pero desde hace tres han empezado a colaborar varias entidades. Frutanisa y Soaldea, de Mercalaspalmas, entregan frutas y verduras; mientras que la Granja La Pardilla da varios cartones de huevos; Unión Martín ofrece el pescado; Difa, de Lomo Cementerio, el pan y los bizcochos; y Calcusán obsequia los plátanos.
Son empresas que de forma desinteresada dan sus excedentes para una buena causa. Una generosidad que agradecen desde el centro, aunque les encantaría que se sumen
más porque les haría falta cereales, galletas, embutidos o leche para el desayuno.
La implicación es tanta que en las vacaciones de verano, cuando el instituto cierra en agosto, realizan aportaciones extras de productos, al igual que en navidades, para no dejar a nadie sin lo necesario. Todos los años, al terminar las clases, la empresa Viajes fin de curso da una donación especial para ello.
Productos frescos, comida variada
“Gracias a esto comemos”, reconocía ayer uno de los padres de dos alumnos del centro. Él y su pareja están sin trabajo y solo cobran una ayuda de poco más de 200 euros. Los artículos que les dan permite que puedan comer alimentos frescos. La mayoría de los que acuden están sin empleo y sin prestaciones. En esa situación está Yesica, con un niño pequeño y otro en la ESO.
Reconoce que los Servicios Sociales no cubren la demanda. Del IES José Frugoni Pérez (La Rocha) se van cada semana con dos bolsas cargadas de frutas y verduras frescas, además de huevos, pan y bizcochos. En ocasiones hay cajas de pescados, además de pasta, arroz, cereales, galletas, legumbres, aceite y hasta productos de limpieza que donan los padres. Conchi Medina explica que los que se benefician de esta iniciativa acuden ya con naturalidad a recoger los productos, pese a que puede haber reticencias. “Vergüenza es robar y matar, no recibir ayuda”, asegura.
Fuente: Cristina González Oliva (Canarias7)

























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