Este miércoles, Mario Rodríguez, su mujer y su hija, que están siendo investigados por un posible desfalco en la Clínica San Roque por el Juzgado de Instrucción número 1 de Las Palmas, se acogieron a su derecho a no declarar en su comparecencia judicial.
Los tres se negaron a responder a las preguntas del magistrado y de la acusación, esquivando así dar explicaciones de los hechos que se les imputan ante sus propios abogados. Guardaron un “sorprendente Silencio” ante las graves acusaciones contenidas en la querella que se sigue en su contra, según han indicado fuentes próximas a los demandantes.
Continuando con las diligencias de investigación que han sido acordadas por el Juzgado, este jueves fue llamado a declarar el gerente de la Clínica, Pablo Lis, que fue contratado por Mario Rodríguez precisamente cuando tuvo lugar el presunto desvío de ingresos a sociedades vinculadas a Rodríguez y a su familia.Lis se limitó a ofrecer su versión de los hechos, negándose También a responder a las interpelaciones del juez y de las acusaciones.
Fuentes jurídicas consultadas por este medio digital consideran que la versión ofrecida por Lis “no ha desvirtuado las acusaciones que pesan sobre los imputados”.
Con la declaración de esta jornada finalizan los interrogatorios a los investigados, pero las pesquisas judiciales continuarán con la práctica de nuevas diligencias propuesta por la acusación con el fin de tratar de esclarecer el posible desfalco cometido en Clínica San Roque, coincidiendo en el momento temporal en que este hospital privado recibió fuerte ingresos del Servicio Canario de Salud.




























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.140