TELDEACTUALIDAD
Las Palmas de Gran Canaria (Efe).- El Juzgado de Menores número 1 de Las Palmas de Gran Canaria ha ordenado a tres adolescentes que robaron instrumentos en uno de los colegios donde trabaja Barrios Orquestados a que presten 55 horas de ayuda a este mismo proyecto benéfico como compensación por su acción.
Los chicos, juzgados y sentenciados ayer, robaron e inutilizaron instrumentos musicales por valor de más de 2.100 euros y, con esta medida impuesta por la magistrada Reyes Martell, se espera que los tres menores "aprendan también", según una sentencia facilitada por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC).
Las medidas se concretan en la asistencia y ayuda en las clases de Barrios Orquestados, "limpiando instrumentos, participando y colaborando con las distintas tareas que les asignen los profesores en ensayos y actuaciones que lleven a cabo".
La sentencia dictada tras el juicio de conformidad celebrado ayer declara probado que los tres menores, de entre 14 y 15 años cuando sucedieron los hechos, asaltaron el 2 de junio de 2017 junto a otros niños no imputables -menores de 14 años- el colegio Los Alisios del paseo de San José, en la capital grancanaria.
Tras acceder al interior del centro, rompiendo puertas y ventanas, se apoderaron, entre otras cosas, de instrumentos musicales por valor de 2.190 euros, propiedad del proyecto Barrios Orquestados.
Barrios Orquestados es un proyecto sociocultural que parte de una idea concebida hace años por el músico y profesor de magisterio musical José Brito.
"Es un sistema pedagógico y de acceso a la cultura en los barrios más deprimidos de Las Palmas de Gran Canaria", recuerda la juez.
"Es gratuito, los niños no tienen que comprar el instrumento y no hay que tener conocimientos previos de música", enumera.
La sentencia subraya que la organización es "independiente de las administraciones públicas" y que "la única inversión que tienen que hacer las familias de los niños que se benefician es el compromiso y el cariño; no se pide más".
Durante el juicio, los responsables del proyecto pedagógico renunciaron expresamente a reclamar a los condenados daños y perjuicios por el robo de los instrumentos -que se recuperaron, pero "inservibles para su reutilización"- y aceptaron que los menores fueran condenados a trabajar para la organización a la que habían perjudicado.
Con esta medida, dice el fallo, los tres menores "deberán aprender el daño que han causado a otros niños que se vieron durante un tiempo privados de poder tocar sus instrumentos, y disfrutar haciéndolo y aprendiendo".
La magistrada Reyes Martell insta a los niños a "interiorizar" la labor encomendada, y les invita a que su actividad con Barrios Orquestados "les sirva también como instrumento, pues el instrumento que mejor están aprendiendo a tocar los niños de Barrios Orquestados es el del cambio, y lo deberán aprender también".
Al tratarse de una conformidad, la sentencia es firme a todos los efectos.




























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.41