TELDEACTUALIDAD
Telde.- Son 30.000 metros cuadrados de puro verdor en el fondo del Barranco Real, en el Mayorazgo, salpicado por infinitos puntos naranjas y alguno que otro violeta. Las mandarinas, naranjas, guayabos y mangos hacen posible esta combinación de colores convirtiendo este paraje en una delicia para la vista, el olfato y, sobre todo, el gusto.
El culpable de este paraíso frutal que rebrota en el interior de la Higuera Canaria es David Rodríguez. Tiene solo 32 años, pero este técnico agrícola ya es un experto en la materia, con un nombre reconocido en el mundo rural gracias a los extensos conocimientos que ahora dedica en su mayor parte a la naranja, según un reportaje publicado por Canarias7 obra del periodista Ronald Ramírez.
Es el responsable de esta parcela, la finca Don Tomás, que bautizó con el nombre de su empresa y cuya denominación se debe a su referente: Tomasito. «Era un ganadero y labrador de Valle de los Nueve que iba desde Jinámar a El Goro y desde Melenara hasta Cazadores arando con sus vacas, ya sea en invernaderos o terrenos al aire libre. Y yo le acompañaba desde que tenía 6 años», rememora Rodríguez, quien achaca a las bondades de Tomasito su amor por el cultivo.
Y aunque la finca Don Tomasito no es la única tierra a su cargo, es ahora donde centra la mayoría de sus esfuerzos. «Llevo desde 2017 con esta finca. Estaba abandonada y la hemos recuperado, modernizados y automatizado», explica con orgullo sobre un área que ya riega y fertiliza de forma autónoma. Lo explica en plural, puesto que aunque él es el único responsable, cuenta con el inestimable apoyo de la Asociación de Jóvenes Agricultores de Telde (Asjova) de la que forma parte. «Entre los miembros de la asociación nos apoyamos, y en diciembre contrataré a gente porque ya habrá mucha naranja y aprovecharé esa mano de obra para hacer limpieza de la finca con la poda, el triturado», relata este joven natural de Valle de los Nueve.
Cuando dice que la finca Don Tomasito es moderna y autómata no lo hace gratuitamente. Han sido casi 70.000 euros de inversión en un terreno que cuenta con tensiómetros para controlar las necesidades de agua del espacio. «El agua es muy cara y tenemos que ser eficaces en su uso y ahorro. Y no solo por su precio, estamos inmersos en un cambio climático, ya no llueve tanto, el agua escasea y tenemos que cuidarla», advierte. Por ello una de las principales preocupaciones de David es que no se derroche nada en la producción. «Sabemos lo que gasta cada planta, lo que consume la finca, los productos que vamos a usar durante el año… Hay un control exhaustivo de todo», asegura.
A pesar de todo, la finca Don Tomás sigue sin ser rentable a día de hoy. «Lo será a partir de 2021», vaticina el capataz, quien se contenta con que al menos el trabajo que realiza sobre el terreno sea suficiente para cubrir gastos. «En vez de ponerme un buen sueldo, vivo. Es lo que tenemos los agricultores, que no nos hacemos ricos pero nunca nos falta un plato de potaje en casa», relata, haciendo hincapié en el corazón noble que suele acompañar a la gente de campo y desvelando que, aún así, intenta colaborar con los más necesitados. «Realizamos donaciones cuando salen muchas naranjas a destrío. Van a Cáritas, principalmente a Jinámar, y ellos gestionan, elaborando incluso mermeladas», comenta David Rodríguez un joven agricultor teldense que a los 6 años descubrió en la tierra su gran amor, y 26 años después continúa dedicando toda su energía y pasión a mantener con vida los pulmones de la ciudad.
Con la vista puesta en la Feria de la Naranja del 15 de diciembre
La unión de estos profesionales agrónomos bajo el paraguas de la Asociación de Jóvenes Agricultores de Telde (Asjova), que ahora pretenden relanzarla abriéndola para todo aquel que quiera formar parte, estuvo motivada por la Feria de la Naranja que lleva ocho años realizándose en la ciudad y que el 15 diciembre celebrará su novena edición.
Aunque actúan a nivel regional, la mayor parte de las acciones de este grupo las realizan dentro del municipio, y ahora todos los esfuerzos están centrados en ofrecer el mejor producto posible en un evento, organizado por el Ayuntamiento de Telde, que ha ido creciendo cada año y que ya se ha convertido en la mayor muestra de naranja producida por citricultores locales en distintos puntos de la ciudad. El Parque San Juan acogerá este certamen por cuarto año consecutivo en el que habrá un jurado que valore cuál es la mejor naranja del municipio mediante una cata a ciegas previa que realizarán técnicos y expertos.



























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.147