TELDEACTUALIDAD
Telde.- A sus recién cumplidos 95 años, Quico Monzón es historia viva del deporte teldense. Todo un libro abierto de vivencias y conocimientos sobre disciplinas tan diversas como la lucha canaria, atletismo, fútbol, boxeo, ajedrez o colombofilia.
Nacido en la calle Ruíz de Los Llanos el 11 de mayo de 1922, este teldense, empleado de la banca de profesión, es toda una fuente de recuerdos y sabiduría sobre la ciudad de Telde, tanto del ámbito deportivo como del social. Con 95 años a sus espaldas presume de una lucidez asombrosa, tal y como estos días pudo comprobar el concejal de Actividad Física y Deportes del Consistorio local, Diego Ojeda, quien quiso rendir un pequeño homenaje en forma de visita a su hogar.
No en balde, este conocido vecino de Telde acarrea en su mochila una cantidad innumerable de cargos de responsabilidad, siendo los más destacados la presidencia del Club de Lucha Castro Morales, fundador y presidente del Club Colombófilo Doramas, fundador del equipo de fútbol León y Joven, presidente de la Sociedad La Fraternidad y entrenador de boxeo en la década de los 50 de púgiles como Kimbo o Cabrerita Gil. Toda una brillante trayectoria que el Ayuntamiento de Telde le reconoció en 2008 con la nominación del Pasaje Quico Monzón.
Monzón, que se confiesa un enamorado de los deportes, empezó haciendo sus pinitos en el atletismo logrando, ahí es nada, una marca de 1,72 metros en salto de altura y 6,15 metros en longitud.
Todo empezó cuando, de casualidad, uno de sus profesores le animó a probar. “En aquel momento ni yo era consciente que tenía esas cualidades. Solía saltar de un lado a otro en las calles de San Gregorio, de acera en acera, sin tocar el suelo. A partir de ahí empecé a perfeccionar el salto viendo muchas películas en el cine”, comentaba en su charla con el edil.
Monzón hizo también sus pinitos en el ajedrez y en el fútbol, “jugaba de interior izquierdo”, recordaba ante el edil Diego Ojeda, y como entrenador destacó en el boxeo, donde formó, entre otros púgiles, a Kimbo al que destaca “como el mejor de la época”.
Diego Ojeda calificaba la visita como “muy entrañable y de un gran enriquecimiento personal. Personas como Quico Monzón son dignas de admirar por todo lo que lucharon por esta ciudad, en una época donde la situación era muy complicada. A pesar de las grandes dificultades para la práctica deportiva al carecer de instalaciones deportivas, lograron hechos muy importantes para que Telde, creciera y progresara, tanto a nivel social como deportivo. Todo gracias a la gran ilusión y el entusiasmo que desprendían en todo lo que hacían”, concluía el edil.






































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