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Sábado, 04 de Abril de 2026

Actualizada Sábado, 04 de Abril de 2026 a las 07:17:26 horas

Elsa López durante su intervención en la Casa-Museo León y Castillo (Foto TA) Elsa López durante su intervención en la Casa-Museo León y Castillo (Foto TA)

Elsa López sostiene en Telde que creció "luchando por un género, la humanidad"

La Casa Museo León y Castillo rindió homenaje a la trayectoria y el compromiso narrativo de la escritora y editora

direojed Lunes, 02 de Marzo de 2020 Tiempo de lectura:

TELDEACTUALIDAD

Telde.- La Casa-Museo León y Castillo de Telde celebró la trayectoria y el compromiso creativo de la escritora y editora Elsa López, en el marco del ciclo denominado ‘+Que musas’, que coordina la periodista Nora Navarro, con un salón de actos repleto de público que quiso sumarse al reconocimiento de esta mujer Embajadora de Buena Voluntad de la Reserva de La Biosfera Isla de La Palma ante la UNESCO y actual directora de Ediciones La Palma.

 

Al referirse a su trayectoria y actividad literaria López señaló que no llegó a la escritura “porque un crítico hubiese dicho 'esta mujer maravillosa que escribe', no, no, he llegado por esos recovecos de un amor repentino, como Antonio Porpeta que se enamoró de un libro mío", dijo. "Más que el amor son las heridas las que han hecho de mí la que soy. Las heridas fortalecen, abren caminos, te dan conocimiento. Yo cuando estoy alegre no escribo ni un solo renglón", confesó la editora en el acto que tuvo lugar el pasado jueves 27 de febrero en el centro museístico dependiente del Cabildo de Gran Canaria

 

"Uno piensa, o algunos piensan, que uno es escritor cuando te llega la edición de un libro, un premio, pero a veces no sucede así, hay gente que escribe durante años y nunca son nombrados como escritores y lo son. Hay muchísimas mujeres que escriben en la penumbra de la casa, de su trabajo..., como mi madre. Y esa también es mi lucha", recordó.

 

López recordó al público que lo de su militancia feminista llegó al cabo del tiempo: "Defender a las mujeres ha sido un acto de conciencia posterior. Yo crecí luchando por un género, la humanidad". Cree firmemente en la utilización y sentido último del leguaje inclusivo: "Si yo soy la directora de la Fundación Antonio Gala, usted me pone aquí directora y no director. Son las cosas cotidianas las que forman parte de mi prisma como luchadora", agregó López, quien advirtió asimismo que descubrió la independencia con su primer trabajo. “Pegaba sellos en la Puerta de Alcalá; descubrí cómo la independencia me permitía pintarme las uñas de rojo".

 

López está considerada una escritora poliédrica que ha trabajado en diversos campos de la creación e investigación. Sus poemas han sido traducidos al árabe, francés, inglés, italiano, neerlandés y portugués y parte de su obra poética ha sido incluida en antologías nacionales e internacionales.

 

Presidió la Sección de Literatura del Ateneo de Madrid y, en el año 2000, fue nombrada directora de la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores, donde dirigió la beca otorgada al escritor y poeta almeriense Juan Manuel Gil, al también escritor y poeta Javier Vela, gaditano, a Francisco Montañes, pintor de Jaén, a Rocío Cano, pintora de Jerez, y a tantos artistas, escritores y músicos que pasaron por la fundación.

 

El Gobierno de Canarias la ha distinguido con la Medalla de Oro por su contribución a la identidad y al reconocimiento del pueblo canario en 2016. En el año 2018 fue la escritora homenajeada en el Parlamento del Gobierno de Canarias en el día de las escritoras. Una mujer a quien su madre enseñó a leer “a través de los pájaros” y de los colores dibujados en las cajas de fósforos de su infancia africana.

 

Crónica del acto

por Jesús Ruiz

La Casa Museo León y Castillo de Telde institución museística dependiente de la Red de Casas Museo del Cabildo de Gran Canaria, integra en su agenda cultural de la Consejería de Cultura un ciclo dedicado a la mujer en la cultura en Canarias que, con el título, + Que Musas, desarrolla un acercamiento a un numeroso grupo de mujeres que a través de sus actividades y dedicaciones personales han dejado, y aún, testimonian su preocupación por establecer un campo de acción cultural denunciando en muchos casos el estado social de invisibilidad que en sus vidas han tenido que superar por los condicionantes políticos, sociales y esencialmente culturales de una época que, afortunadamente, en la actualidad se supera, y en sus manos, estas mujeres representan y son el germen de la lucha por sus reivindicaciones históricas y de progreso en el reconocimiento de sus aportaciones a las libertades, derechos e igualdad, como se ha podido escuchar por sus testimonios en este ciclo en que sus nombres y personas adquieren un primer plano dentro del mundo intelectual y cultural de Canarias.

 

La tarde del jueves 27 de febrero se inicia el acto en la sede de la Casa Museo teldense con la intervención como entrevistadora y moderadora de la periodista Nora Navarro, que conduce esta cita + Que Musas, ciclo que dio comienzo el pasado año 2019, expone:

“Elsa López, poeta, narradora, guionista, Doctora Cum Laude en Filosofía, investigadora en los campos de la antropología y la etnografía, editora y gestora cultural, a quien agradezco de corazón su esfuerzo y entusiasmo por acompañarnos hoy y venir desde La Palma para este acto. Bienvenida Elsa. En nombre del director de la Casa Museo León y Castillo, Frank González que no puede asistir a este encuentro, bienvenidos y muchas gracias por la asistencia.

 

Este ciclo creado en 2019 con vocación de restituir de alguna manera esa página arrancada que constituye el papel activo de las creadoras y de las mujeres de la sociedad civil isleña en el relato de la historia del arte y la cultura en general, y, en Canarias, como territorio ultraperiférico, en particular, donde el papel y trabajo de las creadoras ha permanecido siempre a la sombra con respecto al de sus homónimos masculinos con motivo de ese canon androcentrista, machista y desigual que unido a las barreras geográficas de las islas ha comportado siempre la falta de proyección y visibilidad de nuestras referentes artísticas femeninas.

 

En el transcurso del ciclo hemos tenido a grandes mujeres como Isabel Torón, cantante y gestora cultural. Mela Campos, activista social y cultural. Berbel, artista multidisciplinar. Pilar Rodiles, pintora. Y se quiso rendir un homenaje a la veterana artista, pintora, Yolanda Graziani, que, lamentablemente, no se pudo celebrar por razones de salud de la misma.

 

Las características de estos encuentros se plantean como una conversación en torno a la trayectoria de la homenajeada, y no como una entrevista al uso, que no es solo para dar voz a las homenajeadas, porque las mujeres siempre hemos tenido un abecedario propio, cultivando cada una sus disciplinas artísticas, pero si en la oportunidad de que ya es hora de escucharlas, conocerlas y reconocerlas en algunos casos y entre todos dar voz como sociedad a esa tradición de siglos de silenciamiento. Y hoy tenemos el placer de escuchar a Elsa para quien, sin embargo, no ha habido fronteras patriarcales en su marco estructural que no haya confrontado desde los años 60 en aras de desarrollar su libertad creativa.

 

Elsa López nació en Guinea Ecuatorial en los años 40. A los pocos años se trasladó a la isla de La Palma, donde reside actualmente. A mediados de los años 50 se desplaza a Madrid a cursar el bachillerato, donde se doctora en Filosofía y Letras en los años 80. Después de años compaginando la enseñanza con la poesía y la investigación, en los años 70 publica tanto su primer poemario como su primer estudio antropológico en las claves de la identidad rural, la brujería y la superstición, entre otras cuestiones. Entre 1987 y 1989 preside la sección de Literatura del Ateneo de Madrid y, en ese último año, funda su propio sello editorial, Ediciones La Palma, que a muchos resultará familiar.

 

Para entonces, ya Elsa se había convertido en la primera mujer en recibir el Premio Internacional de Poesía, “Ciudad de Melilla”. En 1993, funda el Museo Etnográfico la Casa de Jorós, en Santa Cruz de La Palma. Ese mismo año recibe el prestigioso Premio de Investigación José Pérez Vidal. Después el Premio Nacional de Poesía “José Hierro”, que coincide con su etapa como directora de la Fundación Antonio Gala para jóvenes creadores.

 

A lo largo de su trayectoria ha publicado numerosos poemarios, novelas, biografías y guiones, toda vez que sus poemas han sido traducidos a más de seis idiomas, que integran, además, importantes antologías nacionales e internacionales. En primera línea de las protestas y manifestaciones sociales desde los 60, creo que en Elsa siempre ha destacado su tesón y constancia, ella misma señala que ha trabajado toda su vida como una hormiguita. También el hecho de haber extendido y difundido poéticamente la isla de La Palma, que la distingue el próximo 19 de marzo como Hija Adoptiva, más que merecido, y sobre todo, por su actitud luchadora, precisamente la han rebautizado como la insumergible  y, como me comentaba en una entrevista que tuve el placer de hacer con motivo del Día de la Mujer, se reconoce en uno de sus versos, a mí juicio de los más hermosos que ha escrito: “Yo, entonces era otra, pero no he renunciado ni al amor ni a la herida”.  Hoy la protagonista de este homenaje es Elsa López, faro y referente total en las letras canarias”.

 

Después de la presentación de este ciclo y personalidad de la homenajeada, la periodista y Elsa inician un interesante recorrido narrado por la biografía, obra y actuaciones sociales de unos principios que nacen de las intensas vivencias de Elsa, que, con su simpatía, diverso anecdotario unas veces serios, testimonial y otra hilarante y lleno de excelente humor, ironía, metáfora y talento, amante de la música, de la copla, de la que más de una vez hizo un intento de interpretar. Elsa, que contagia sus buenas formas de conectar su propia narrativa y finalmente la poesía con el público expectante que llenaba este salón de actos, entre los que se encontraban numerosos amigos, escritores, poetas, docentes, artistas, que quisieron compartir sus experiencias.

 

El relato de una vida que comienza con su nacimiento en los años 40 en Guinea, sus idas en vacaciones a la antigua colonia española, sus estancias en Madrid cursando la carrera de Filosofía, sus relaciones de familia, compañeros, y las intensas y felices vivencias en la isla de La Palma, donde encontró su forma de vida y aprendizaje desde sus años de juventud y adolescencia entre la sencillez, la ternura, así como la dureza y pronto descubrimiento del entorno desde el mundo rural isleño de La Palma, su geografía, sus gentes, y el camino que le llevó a sus comienzos como escritora, ya desde los primeros pasos en el colegio, que en su carácter le parecía ser mejor persona de lo que ella misma se consideraba, desde el punto de vista de una profesora que destacó un trabajo. La primera vez que empezó como escritora profesionalmente, ya con 19 años, escribe un poema con la inspiración de Lumumba y su muerte, letras que sirvieron de estribillo en manifestaciones. Mucha gente escribe y aunque no edite, lo es, desde el anonimato y mujeres que han escrito en la penumbra de su casa, de su trabajo, como fue el caso de su madre, mujer muy preparada, que descubre y recoge su mensaje en el tiempo, reflejo de otras mujeres.

 

Elsa confiesa que ha tenido suerte, el azar y los amigos le ayudaron mucho, el relacionarse con gente del cine, de la literatura, música, artistas en general de los años 60, le ayudó a fortalecerse como persona y que el hecho de escribir fuera algo natural. No renuncia al amor ni a las heridas, ya que éstas fortalecen, te abren caminos, te dan conocimiento, motivo de muchos de sus poemas, con el resultado de sentirse ella misma. Declara que su fortaleza le ha venido por el dolor y su poder para superarlo y sobrevivir. El árbol se va secando y hay que seguir creciendo.

 

Un apasionante escenario familiar, geográfico, isleño, vital, marcó en cierto modo el destino de su vida, ser escritora, dejando atrás, superando tendencias, retos, obsesiones, ilusiones, fantasías y realidades, las que ella misma sabiendo conducirse por los caminos de su crecimiento interior, dirigió sus pasos con el objetivo de rendir un homenaje a distintas mujeres canarias que han desempeñado un papel destacado, relevante y referencial, aunque, a menudo invisibilizado, en el ámbito de la cultura y las artes en las islas.

 

Con la curiosidad por todo lo que representaba cuestionarse infinitas preguntas, echándole valor, aprendizaje, audacia, y voluntad de dar a conocer su propia vida o memoria, recorre los caminos de la poesía desde la mirada al interior de sus propias moradas, a reflexionar sobre su paso, estancia y aceptación de los años vividos a seguir viendo el futuro con el mismo optimismo que le llevó a defender, valorar, apostar por su persona en el respeto a los demás, y a otras mujeres, para hacer realidad lo que ya en su juventud y años de carrera, en el Madrid de aquellos años, del cambio de estructuras sociales, de transición a la democracia y libertades, siempre en primera línea, le llevan a un reconocimiento general por su buen hacer en favor de la sociedad.

 

Elsa López, además de Catedrática y Doctora en Filosofía, es miembro correspondiente de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba. Embajadora de Buena Voluntad de la Reserva de la Biosfera Isla de La Palma ante la UNESCO. Medalla de Oro de Canarias 2016 y Premio Emilio Castelar 2019. Entre otros reconocimientos ha sido galardonada con el Premio de Poesía “Ciudad de Melilla”1987. Premio Internacional, de Poesía Rosa de Damasco, 1989. Premio Nacional de Poesía José Hierro” 2001. Premio de Poesía de la Ciudad de Córdoba “Ricardo Molina” 2005. Finalista del Premio Canarias de Literatura 2018. Está considerada como una de las voces más significativas del panorama poético español de las últimas décadas. Articulista en prensa y en revistas nacionales e internacionales es también, autora de más de una veintena de poemarios entre los que se encuentra “Penumbra”, obra publicada en 1985, que, con poemas del poeta, Luis Natera, con el título de “Penumbra y Aire” fue presentada hace unos días en la Ermita de San Pedro Mártir de Verona de Telde.

 

Finaliza su intervención con la lectura del poema dedicado a Guinea - “Guinea era mi mundo”- Mi infancia tiene nombres,/ Río Muni, Santa Isabel…/ el cuento de una boa que devoraba el cielo/ Mi mundo era una playa/ de arenas infinitas/ palmeras que se doblan hasta alcanzar la orilla/ de un océano único sin horizonte alguno/ y un niño de piel negra/ dormido sobre el tronco,/ sus bracillos colgando sobre la miel del agua/ Mi mundo era esa playa…/…Mi mundo era la selva de un elefante herido/ un río en los  cayucos/ sorteando los cuerpos de hipopótamos grises./ Y quedarnos absortos oyendo los tambores /que anuncian nuestro paso/ camino de un poblado/ donde aguardan los viejos/ y sus viejas historias,/ de bosques y elefantes/ que van hacia la muerte./ Oler los cafetales/ escuchar el estrépito enorme de los pájaros,/ oír la algarabía/ de los pequeños monos/ que brincan por los árboles/ y ver cómo maduran la yuca y la malanga/ y devorar el jugo de un coco entre las manos,/ y bailar un ballet al ritmo de tambores/ al compás de la selva/ y sus tristes aullidos./ Aquel era mi mundo/ especial y distinto/ y no habrá ningún otro/ ni yo no seré la misma/”.

 

Con el poema escrito en otra época dedicado a Pablo Neruda, como Miguel Hernández, poetas ocultos de su trayectoria literaria, cuando a escondidas leían sus poemas: “Yo vivía en ese barrio como tú/ olvidada del odio y el rumor de la vida/ que tanto nos dolía./ Fueron día felices/ habitando lugares que eran solo un espejo/ donde poder mirarnos. / Tú, ya no estabas, Pablo,/ tu, quizás, ya no estabas,/ pero, aún nos llegaban tu voz y los recuerdos/ de los primeros días grises del otoño en Madrid, / de sus casas con las macetas colgando hacia la muerte/ y de nosotros que íbamos a la guerra/ prendidos de tu espalda sin saberlo./ Esperábamos tu vuelta/ que volvieras un día a mirar las ventanas/ de tu barrio de Argüelles/ y de aquella casa/ con balcones hacia la luz de junio,/ sus aglomeraciones de pan palpitante/ y tomates repetidos hasta el mar./ Y cada 23 de septiembre/ íbamos al acecho como una cita a ciegas/a encontrarnos tu voz/ pintada en las paredes,/  a regar los geranios que nadie regaba/ y a rezar por tus veinte poemas de amor desesperado./ Y luego, en los pasillos y túneles del alma/ recitábamos en alto tu Canto General/ pasándonos los versos de boca en boca/ para multiplicarnos/ en un Madrid enfermo de tristeza,/ definitivamente sin ti, Pablo/”.

 

Enhorabuena por este ciclo + Que Musas, La  mujer en la cultura de Canarias, como la recién presentada, Amada Elsa López Rodríguez, que nos aporta como ejemplo de trabajo, cultura y presencia de la mujer en la historia cultural de Canarias, silenciado y, ahora con el reconocimiento y felicitación del público, un paso de gigante para emprender desde este escenario del siglo XXI el avance tan necesario para mirar el futuro con las expectativas conseguidas de seguir los nuevos caminos de la mano, en la consideración que la Humanidad escribe su historia con la voluntad de llegar y superar metas que con el talento, creatividad, inspiración, y entrega por el género humano, como son la de estas mujeres, y sin distinción alguna,  las generaciones que habitamos este Planeta Tierra, se conseguirá.  Muchas gracias.

 

Jesús Ruiz Mesa, colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.

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