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Telde.- El autor teldense Christian Santana Hernández acaba de publicar su última novela. Con Artistas del odio da continuidad a una trilogía que inició en 2014 con La ratonera de Van Gogh. Un periplo por Europa con una conspiración en torno al mercado del arte centra la trama de una obra que es realidad gracias al esfuerzo de Anroart Ediciones.
"Entre las pasiones de Christian Santana Hernández (Telde, 1975) se encuentra la vida y obra del dramaturgo británico William Shakespeare y la literatura. Territorio este último en el que dejó de ser hace dos años lector para pasarse al lado de los autores con la publicación de La ratonera de Van Gogh (2014) y ahora Artistas del odio (ambas en Anroart), segunda entrega de lo que espera sea una trilogía aunque -si los personajes que aparecen en ella continúan creciendo y demandando más libros- podría expandirse a otros títulos", según indica el propio periodista al inicio de su artículo.
En el universo narrativo que ha creado Santana Hernández sus protagonistas se mueven por distintas capitales del viejo continente mientras viven una acción trepidante que aliña con algo de romance. Como telón de fondo, el escritor los ubica en el centro de una conspiración en torno al mercado del arte. Christian Santana es autor, además, de Shakespeare: un mundo de amor y locura, una investigación sobre el teatro inglés del siglo XVI y la producción del autor de Mucho ruido y pocas nueces.
- ¿Cómo nace esta trilogía?
- En realidad, la primera idea nació hace unos años. Me encontraba en Madrid, investigando en la Biblioteca Nacional. Investigaba sobre la locura en la Ofelia de Hamlet y por eso leía estudios sobre enfermedades mentales. Ese día había comenzado uno sobre la amnesia y me resultó especialmente interesante. Horas después, al salir de la biblioteca, ya en la calle, vi lo que debía haber sido un accidente de circulación y a los sanitarios metiendo en la ambulancia una camilla con una persona. Entonces pensé en lo duro que serían las siguientes horas, días y semanas para esa persona. ¿Se podrá acordar de todo? A partir de ahí nació o se encendió esa bombilla que hizo que hace un año naciera La Ratonera de Van Gogh con Arthur Christias, con su Volvo, siendo perseguido por las calles de Hamburgo.
- ¿Y por qué una trilogía?
- Es como se ha ido desarrollando. Uno se deja llevar y al final el relato se expande, crece, termina alcanzando una identidad que quizás no podría haber imaginado. Además, me gusta que el formato sea como La Ratonera de Van Gogh o Artistas del odio, porque es manejable, cómodo y a la vez hace que el lector se quede con la miel en los labios y con las uñas clavadas por las ganas de seguir. En parte el lector crece como los personajes. Se convierte en uno de ellos.
- Y usted, ¿Con qué personaje se identifica?
- Es evidente que Arthur Christmas tiene mucho del autor pero todos son mis hijos, los acepto tal y como son y por eso todos poseen algo que los convierte en especiales.
- ¿Qué capítulos le resultó más difícil de escribir?
- Quizás en La Ratonera de Van Gogh el segundo capítulo. Principalmente porque el inicio de la obra y de la trilogía quería que fuera rápido, un rayo, una persecución y que tras unas pocas páginas el lector estuviera aún más desconcertado que el propio personaje que tras el accidente padece amnesia. Esa velocidad debía dar paso a un momento más sosegado en el segundo capítulo que debía situar la obra en un contexto diferente. Era un salto brusco y por tanto complicado.
- Nos gustaría saber qué influencias planean y reconoce en estas novelas.
- Entiendo que a uno le influye lo que siente y vive. En mi caso llevo toda mi vida investigando sobre William Shakespeare y de ahí que en estas obras ahonde en las pasiones humanas.
- Llama la atención que no juzgue a los personajes. No hay buenos ni malos, sino hombres a los que define el gris.
- Porque nada es lo que parece y ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos. En mis obras muestro al ser humano tal y como es, por eso abordo tantas aristas.
- También son novelas muy viajeras.
- Es un viaje físico a los museos y numerosas ciudades, pero también es un viaje interior a nuestros temores, sueños, anhelos y pasiones.
- Pero… ¿en qué género la ubicaría?
- Preferiría que eso lo hagan los propios lectores. Tiene de género policíaco, y de literatura de viajes, eso está claro.
- Hay continuas referencias al arte, a la literatura, el cine, la música…
- Además de querer compartir con el lector, y desear que se evada, quiero que le aporte, que cada día sienta que sabe algo nuevo, siempre desde mi humilde posición. La literatura es un cofre en el que podemos hacer brillar todas las artes.
- ¿Con qué se encontrará el lector en la tercera entrega de la trilogía?
- Más acción, suspense y sorpresas.Si con La Ratonera de Van Gogh desconcertaba y mostraba pinceladas, y con Artistas del odio la acción crece por mil, en la tercera entrega todo será aún más intenso, desgarrador.
-¿La sombra de Shakespeare es muy alargada en estos libros?
- En toda mi vida. En todo lo que hago. Borges acertaba al decir que todos somos Shakespeare.
-Tras estas tres novelas… ¿Se plantea continuar con su carrera literaria? ¿Hay una nueva novela a la vista?
- Esta carrera es mi vida. No escribir sería no respirar. Hay más novelas que de hecho ya están hechas o a mitad.



























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