El obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, ha pedido perdón este viernes al colectivo LGTBI tras decir en 'Televisión Canaria' que la homosexualidad es un pecado mortal si hace de forma consciente y libre y ha lamentado que sus palabras hayan "causado dolor" e inducido a la "confusión".
"En primer lugar, pido perdón a cuantos haya podido ofender con mis palabras, de manera especial a las personas LGTBI, a quienes expreso mi respeto y consideración. He de reconocer que no estuve acertado al responder a algunas cuestiones que requieren una más detenida reflexión y explicación. No quise fomentar la discriminación, ni comparar la homosexualidad el alcoholismo ni con cualquier otra realidad", señala en un comunicado remitido a los medios de comunicación.
Álvarez concluye el comunicando reiterando su "adhesión" a las enseñanzas de la Iglesia y su voluntad de "transmitirlas fielmente", lo mismo que su comunión con el Papa Francisco y su magisterio.
Las afirmaciones del prelado levantaron una oleada de críticas desde todos los ambitos de la sociedad canaria, entre ellas las del concejal de Igualdad de Ayuntamiento de Telde, Jonay López, reproducidas por TELDEACTUALIDAD.


























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.67