CLAUDIO SÁNCHEZ
Arnao se ha convertido, casi en la sombra, en un punto de actividad comercial emergente que nada tiene que envidiar al tradicional sector de Los Llanos o San Gregorio. Sin embargo, la zona ha recibido una muy pequeña parte de la atención que se merece. A día de hoy tiene todavía pendientes muchas actuaciones de mantenimiento o mejora del entorno. Y estas parece que parece que nunca llegan.
La zona, sector o el ya considerado como muchos como "barrio" de Arnao es uno de los núcleos de población más jovenes del casco urbano de Telde. Todavía en 1998 seguían los terrenos sin que se hubiera puesto siquiera un bloque en pie o removido tierra para poner cimiento alguno de los edificios que existen hoy en el lugar.
En la planta baja de todos ellos se determinó que debía reservarse espacio para locales comerciales. El gran tamaño de muchos de ellos dio lugar a que se establecieran allí numerosas empresas de venta de automóviles. Además existen allí tambien toda una variedad de actividades comerciales: cafeterías, restaurantes, centros médicos, dentistas, gimnasios, autoescuelas, sucursales bancarias, oficinas y despachos profesionales, supermercados, y hasta una tienda de artículos eróticos, tienen hueco en el lugar. Muchos de estos negocios han consolidado allí su actividad, permaneciendo en funcionamiento tras haber pasado varios años desde que abrieran sus puertas, contribuyendo así al desarrollo económico del municipio.
Organismos y entidades oficiales también tienen allí su espacio, pues en la zona se encuentran varias secciones del Registro de la Propiedad, así como la Oficina Liquidadora del Gobierno de Canarias. Incluso el Ayuntamiento tuvo allí en su momento oficinas de la Concejalía de Sanidad. Se encuentran allí también las oficinas y el laboratorio de la empresa Aguas de Telde. Y en la parte del barrio que se encuentra al lado de la biblioteca municipal, están las oficinas de la Tesorería de la Seguridad Social.
Sin embargo, da la impresión de que toda este crecimiento se ha producido a la sombra de la que es la zona comercial por excelencia: Los Llanos o San Gregorio. La mayoría de los esfuerzos de las diferentes corporaciones se han volcado en ese lugar, actuando en diferentes etapas y mandatos para apoyar su crecimiento.
Y prueba de ello es la dejadez que se observa en las diferentes calles y paseos de Arnao. Una vuelta por el lugar nos muestra el asfaltado en mal estado. Las marcas viales están prácticamente borradas de la calzada. La gravilla se extiende por toda la vía. Los baches han sido parcheados en alguna ocasión pero vuelven a aparecer tras alguna lluvia abundante. Muchas de las aceras están en muy mal estado, con bordillos sueltos o directamente inexistentes.
En el lugar existen dos grandes aparcamientos, que, dejando a un lado la legalidad de su situación en el lugar, ni siquiera cuentan con los accesos regulados como establece la normativa municipal, puesto que carecen del preceptivo vado. En uno de ellos, el acceso se hace invadiendo un paso de peatones, lo que obliga a éstos a estar atentos además de en la calzada, también en la acera.
En la parte "baja" de la zona, al otro lado de la calle Inspectora Farmacéutica María del Pino Suárez López, han brotado en las aceras numerosas plantas que amenazan con, poquito a poco, ocuparlas por completo.
Queda a la vista, pues, que hay que actuar en la zona para adecentarla y volverle a dar lustre. Tienen allí su residencia numerosas familias que también han de contar con lugares en condiciones por los que transitar. Y a los negocios de la zona también se les ha de apoyar mediante eventos que estamos acostumbrados a ver en otros lugares.
Los larguísimos paseos de Maestra María del Rosario Hernández Santana y María Encarnación santana Santana suman en conjunto una longitud superior a la de la Avenida de la Constitución, quizá con más anchura y sin calles abiertas al tráfico rodado que las crucen.
Esos serían los lugares ideales para la celebración de eventos tipo Feria de La Salud, Feria de Artesanía, Feria del Libro o cualquier otro que necesitara de la instalación de casetas. Los típicos chiringuitos o ventorrillos tendrían allí también espacio más que suficiente para colocarse. También podrían celebrarse pequeñas competiciones o pruebas deportivo-lúdicas en tramos de cierta longitud, libres de obstáculos.
Hay toda una variedad de actividades que pueden desarrollarse en el lugar, que cuenta además con grandes zonas de estacionamiento, puesto que a las dos anteriormente señaladas se añaden las que se encuentran en la calle Licenciado Gilberto Monzón Mayor, cerca de los colegios de la zona.
La zona tiene, pues, todos los ingredientes para convertirse en un gran centro de ocio y de atracciones culturales. Sólo falta que las autoridades pertinentes y también una posible asociación de empresarios de la zona, le dedique un poco de atención y cariño para convertirse en lugar de referencia en el municipio y, lo que es más importante, fuera de éste.
Claudio Sánchez es vecino de Telde y colaborador de TELDEACTUALIDAD.















































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