TELDEACTUALIDAD
Telde.- El vecino de Telde David Medina Montesdeoca ha denunciado que el Servicio Canario de Salud se ha negado a visarle un costoso tratamiento de 240 euros recetado por un especialista como parte de su recuperación tras someterse a una compleja cirugía de reducción de estómago.
David Medina Montesdeoca es un vecino de Telde en situación de baja médica desde hace 6 meses y que padece una depresión. El pasado 9 de julio entró en uno de los quirófano del Vithas Hospital Santa Catalina de la capital grancanaria, un centro privado al que fue derivado por el Servicio Canario de Salud (SCS), para someterse a una cirugía barbárica (reducción de estómago).
La delicada operación marchó según lo previsto, con las molestias propias de una cirugía de tal envergadura, pero en el postoperatorio comenzaron los problemas para David.
Según denuncia, el médico del centro privado le recetó durante los 30 primeros días una dieta líquida complementada con batidos VegeStart Complet, un componente hiperproteico y normocalórico altamente nutritivo.
Sin embargo, la sorpresa del paciente llega cuando al acudir al departamento de inspección de visados del SCS la persona encargada de realizar el trámite le niega de manera tajante los batidos prescritos por el especialista para su tratamiento de recuperación. “Su explicación fue rotunda. No. Que me coma un puré o un potaje ya que, según ella, a mí ese tipo de medicación no me hace falta”, señala.
Sorprendido e indignado por la respuesta obtenida, David Medina no se queda de brazos cruzados y exige hablar con un superior, la jefa de visados. Nuevamente expone su situación, pero pese a sus quejas vuelve a obtener el no por respuesta, e incluso, afirma, es humillado por la responsable sanitaria que le insta a comprar los batidos en el supermercado ya “que son más baratos”.
David afirma que su situación es crítica. Se le está agotando el tratamiento y si no le visan la receta pronto no podrá adquirirlo dadas sus circunstancias económicas y lo costosos que son los batidos. Sin ir más lejos, el tratamiento de un mes asciende a los 240 euros.
“La dieta es dura y me está afectando moralmente. Tengo bastante ansiedad debido a la depresión que sufro, y si a eso le unimos la mala nutrición y que me tratan de forma déspota, más hundido y humillado me siento”.
Desesperado ante estos acontecimientos, aguarda agobiado con la esperanza de que esta denuncia social surta efecto y que fuerce a los responsables médicos a reconsiderar su decisión cuanto antes. “Tan solo pido algo que me corresponde. Que me visen la receta. Y no lo hacen”.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.147