TELDEACTUALIDAD
Telde.- El sociólogo y exsacerdote Antonio Cerpa narró esta noche en El Casino de Telde, en una emotiva y profunda charla, la experiencia que vivió en dos importantes proyectos de desarrollo comunitario que promovió a finales de la década de los sesenta en el pueblo grancanario de Temisas y años más tarde en un bloque de viviendas del madrileño barrio de Aluche.
El acto levantó una gran expectación que se puso de manifiesto en una concurrida asistencia de público. Cerca de un centenar de amigos y allegados que no perdieron detalle del viaje que el exsacerdote realizó por sus vivencias, rescatando recuerdos de estas dos importantes etapas de su vida. Entre los presentes también se encontraba el consejero insular Antonio Hernández Lobo y los concejales teldenses Pedro Galván, Héctor Suárez, Gloria Cabrera, Josefa Milán, Celeste López, Carmen Hernández y Pablo Rodríguez.
Antonio Sosa, amigo de la infancia y con quien Cerpa compartió estancia en el seminario, y Gonzalo Otero, presidente de la centenaria entidad de San Juan, fueron los encargados de presentar la conferencia.
Durante cerca de dos horas, con la humildad y sinceridad que le caracteriza, Antonio Cerpa esbozó en la participación y el compromiso de la ciudadanía una herramienta para la construcción de pueblos y sociedades libres, defendiendo el asociacionismo cultural y el movimiento vecinal como métodos para recuperar la dignidad de las personas y la eficacia de la política, descubriendo y expulsando a los “ineptos” y a los “corruptos”. Una disertación que estuvo cargada de mensajes, pero que, sobre todo, giró sobre la importancia de devolver el autoestima a las personas.
De este modo, Cerpa rememoró su etapa en Temisas, a donde llegó con la edad de 24 años para ejercer como sacerdote en lo que fue su primer destino, de 1968 a 1971. Una labor que también compaginó con la docencia. En Temisas descubrió la realidad de unos vecinos que vivían bajo condiciones lamentables, sin apenas servicios básicos. Personas pobres en el aspecto económico, pero muy ricos en espíritu.
Poco a poco estableció los pilares de un movimiento asambleario que en tan solo tres años puso en marcha importantes proyectos para el pueblo, como la construcción de un local social y de un dispensario, la instalación de una red de megafonía, la mejora de carreteras e infraestructuras o la creación de medios de comunicación. Hasta que la animadversión que se granjeó con los poderes públicos y las propias autoridades eclesiásticas le obligaron a abandonar el pueblo de un día para otro.
Años más tarde, durante su estancia en Madrid, ciudad a la que se trasladó para continuar sus estudios, extrapolaría esta experiencia inicial a un bloque de viviendas del barrio obrero de Aluche. La Movida 255. Allí consiguió unir a una comunidad de vecinos de clase media-baja, que apenas convivían y pasaban del "hola y adiós" cuando se cruzaban, en un colectivo muy especial.
Cerpa creó el caldo de cultivo de una conciencia colectiva que se convirtió en espacio de encuentro, respeto y desarrollo humano. Cada semana realizaban una media de dos actividades como excursiones culturales, conciertos, talleres, foros de cines e incluso un libro de recetas de cocina que llegaron a publicar.
Lo que al principio parecía una utopía se convirtió finalmente en realidad mediante el esfuerzo, el compromiso y la ilusión.
Una extraordinaria experiencia por la participación ciudadana y el trabajo en comunidad
por Jesús Ruiz Mesa
Un magnífico ejemplo de laboriosidad, dedicación y sacrificio por los demás, recorrido vital que ha marcado el rumbo de la vida del teldense Antonio Cerpa Santana, que en su conferencia sobre Participación Ciudadana y el Trabajo en Comunidad, impartió el jueves 24 de abril en El Casino La Unión, de San Juan en Telde.
Trabajo en Comunidad, nos sirvió de modelo para entender, una vez más, la necesidad que tenemos de elevar la autoestima de la ciudadanía para lograr el respeto, la dignidad y la libertad, en situaciones que muchas veces, por desgracia, la adversidad se apodera de las sociedades, entrando en el oscuro túnel de la desidia y apatía, sino nos apoyamos, nos encontramos a nosotros mismos para elevar la protesta a quienes deben buscar soluciones. Y siempre, la participación ciudadana, el trabajo en comunidad, va por delante de las decisiones, silencios, ausencias, a veces con soluciones y apoyos tardíos, de quienes deben velar y proteger la participación ciudadana y el trabajo en comunidad.
Antonio Cerpa en un acercamiento a su propia historia y principios a la que dedicó su tiempo, joven sacerdote, con ganas de luchar, lleno de ilusión por compartir con los demás sus objetivos logrados hasta entonces, desde Temisas, en el ejercicio de su primera época de sacerdote, descubre entre las sencillas gentes de aquel pueblo, la soledad, el abandono y la necesidad de atenciones públicas y sociales de un pueblo del municipio de Agüimes, que urgentemente necesita valorar, estimar y realzar cualidades innatas que aquellas personas necesitaban, autoestima, comprensión, dedicación y cariño. Antonio, se pone en marcha y poco a poco consigue poner en valor el espíritu, el buen ánimo y la comunicación por su experiencia que él mismo va adquiriendo con este modelo de participación ciudadana y trabajo en comunidad entre el pueblo de Temisas de por aquel entonces.
Logra objetivos que estaban lejos de ser una realidad años antes. Participar en un concurso cultural de cesta y puntos y quedar campeones de la comarca. Lograr con la ayuda de todos, el trabajo en comunidad, un espacio para un centro de cultura, y un dispensario médico. Tocar a las puertas de las instituciones, obispado, para conseguir permisos, ayudas económicas y trabajo, mucho trabajo, muchas horas dedicadas a crear el ambiente necesario para salir del enclaustramiento que como en este pueblo, también se encontraban otros, consecuencias de una precaria situación por el estado político y social de los tiempos del franquismo.
Presentado el acto por el Presidente de la centenaria Sociedad El Casino La Unión, D. Gonzalo Otero Ruiz, y glosa la personalidad del ponente el amigo y compañero de tareas, estudios y fatigas, de los primeros años de ejercicio profesional, D. Antonio Sosa Naranjo.
Interviene Antonio Cerpa Santana: “Decidí aceptar la invitación para hablar de Temisas y Aluche (Movida 255), porque sería triste que los testimonios que dieron vida a una especialísima forma de entender la vida se perdieran en la confusión, como si los cientos de personas que les dieron vida nunca hubieran existido. Por ellos, y por si a alguien pudiera servirle. Antes de empezar me parece que no sería malo advertirles, que quién está ante ustedes está noche y se atreve a hablarles de desarrollo comunitario, no es ni especialista, ni estudioso siquiera de un materia que considero muy importante para la construcción de los pueblos libres. Las reflexiones que deseo compartir con ustedes habrán sido hechas a la luz de las experiencias vividas por un pueblo de medianías del municipio de Agüimes que hace cuarenta y seis años entendió que debía tomar las riendas de su vida en comunidad si quería recuperar la autoestima y pelear por su felicidad, y por los habitantes de un bloque de vecinos de un barrio joven de Madrid que un día se concedió la oportunidad de intentar convivir como seres humanos inteligentes.
Lo que movimientos como el 15M denuncian y reclaman, no es nuevo. Está ya contenido en las bases de cualquier trabajo serio de Desarrollo Comunitario. Bastaría con potenciar en libertad y sin manipulaciones la Participación Ciudadana en nuestros barrios y Asociaciones Culturales y Vecinales, para que la vida pública y el buen gobierno recuperasen su dignidad y su eficacia, para que el bien común, la igualdad de oportunidades y el reparto de la riqueza sean, de verdad, el objetivo prioritario de la política, y para descubrir, confrontar y expulsar a los ineptos, a los corruptos, y a los mentirosos.
La democracia no puede sustentarse, ni exclusiva, ni prioritariamente, en el voto que depositamos cada cuatro años. Creo sinceramente, que la única fórmula que existe para la construcción de un Estado o comunidad democrática verdadera, es La Participación Ciudadana. Y me parece fundamental que los ciudadanos lo sepan, y que quienes participen conozcan el alcance real de su implicación. Y que los que nos gobiernan, también lo sepan. Estamos hablando de seres humanos, de personas que sólo se explican a sí mismas en su relación con el otro, personas que necesitan saber quiénes son y qué pintan aquí, personas que debieran tener como objetivo la conquista de la dignidad y la libertad, individual y colectiva, la búsqueda de la felicidad para sí y para otros.
Pero han de sentirse parte fundamental de un proyecto común. Han de considerarse importantes, necesarios. Los poderes públicos deberían entender que el poder político emana de sus ciudadanos y que sin ellos no es posible construir nada perdurable. Es fundamental potenciar los sueños. Animar a pelear juntos por ellos. Descubrir que se pueden conseguir. Y una vez logrados, pregonar a los cuatro vientos que la Utopía es posible”.
Una frase que Antonio nos deja al final de su intervención como mensaje para hacernos reflexionar sobre lo expuesto: “No sabemos hasta dónde llegará. Ni siquiera cuánto va a durar. Lo que sí sabemos es que ha podido ser. Y si ha podido ser, ya nunca dejaremos que lo llamen utopía” De la Movida-255 “….Y a la gente comenzó a importarle la gente….Y el bloque ya no fue un lugar de paso sino de encuentro……Y aprendimos tolerancia y respeto”.
Como testimonios de lo trabajado, conseguido en el extraordinario de aquel bloque de viviendas del madrileño barrio de Aluche, de la gratificante experiencia de la Movida 255 y objetivos conseguidos por la labor iniciada años atrás por Antonio Cerpa hay varios testimonios que enviados a Antonio, como el del vecino Miguel Ángel Galán, profesor de secundaria, que desde Jarandilla de la Vera en Extremadura envía y expone: “Cómo explicar, Antonio, en breves líneas y pocas palabras tantos años de utopía hecha realidad. Hoy yo no sería quien soy de no haber vivido todo aquello junto a ti y a tanta gente llena de ilusión. Fue un despertar a la conciencia colectiva, al sentimiento de comunidad; un salto inmenso desde el "vivir-con" al "con-vivir". Uno puede vivir con gente alrededor, pero convivir es mucho más. Entendimos que aquella ilusión colectiva era más que la simple suma de muchas pequeñas ilusiones; que juntos éramos capaces de mucho, de todo.
En aquellos años bulleron las ganas de hacer cosas para los demás, para todos: recuerdo con mucho cariño nuestros "pequeños periódicos murales"; nuestras fiestas de La Movida; los campeonatos "mundiales" de cartas (pues se vivían con esa pasión); los partidos padres-hijos; las noches de cine; los conciertos; nuestro bar; la biblioteca del bloque; el libro de cocina; las excursiones: al cine, al teatro, a parajes naturales (Segovia, Valsaín...); los pasacalles de carnavales...tantas y tantas cosas que descubrimos juntos. Muchos mayores nunca habían ido a un teatro o a concierto. Muchos menores, tampoco. Nos hicimos personas inmensamente ricas...en convivir.
Un grupo de vecinos que se convirtió en un grupo de amigos. Una Movida 255 que se convirtió en un pequeño referente dentro del barrio. Algunos éramos unos adolescentes entonces pero gracias a aquello todavía hoy compartimos momentos, encuentros y recuerdos, muchos recuerdos.
Por supuesto que todo eso no nace de la nada. Tiene que haber alguien que lo inicie. Alguien tiene que prender la mecha y ahí apareciste tú, amigo, encendiendo la ilusión colectiva; iniciando el despertar y prendiendo esa llama que hoy muchos llevamos dentro. Y que ojalá, tal vez, pueda encender muchas nuevas Movidas allá donde estemos. Gracias, Antonio”.
Desde nuestro Telde y con tu ejemplo de dedicación a motivar, crear y descubrir utopías realizables, desde la participación ciudadana y el trabajo en comunidad, y cómo hacerlo posible, enhorabuena y muchas gracias.
Jesús Ruiz Mesa es colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.
Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.147