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Imagen de una de la sesiones del caso (Foto Acfi Press) Imagen de una de la sesiones del caso (Foto Acfi Press)

El jurado del Caso Talio determinará su veredicto a lo largo de este fin de semana

La vista oral enfila su recta final tras la exposición este jueves de los informes finales

Dojeda Jueves, 20 de Febrero de 2014 Tiempo de lectura:

TELDEACTUALIDAD
Telde.- Tras concluir la exposición de las pruebas testificales y periciales, y después de que las partes presentaran sus informes finales este jueves, el juicio del Caso Talio vislumbra ya su parte final . El jurado popular se aislará e incomunicará a lo largo del fin de semana para decidir su veredicto, que determinará si el enfermero Iván Ramírez es culpable o no de la muerte de su esposa, Laura Arostequi.
 
En la jornada de hoy, el Ministerio Fiscal y la acusación particular expusieron sus informes definitivos en los que mantienen la culpabilidad de Iván Ramírez al entender que las pruebas presentadas a lo largo de la vista confirman que el acusado causó la muerte de su pareja suministrándole, durante varios meses, mórficos e insulina, así como otros medicamentos y sustancias de diversa índole como el talio.
 
Por su parte, la defensa sostiene la inocencia de Iván Ramírez y solicita su libre absolución al considerar que, tras las declaraciones de los testigos, médicos y peritos y conocer los escritos finales de las acusaciones, “es obvio” que su cliente no participó en el fallecimiento de Laura Arostequi.
 
La última palabra la tendrá el jurado popular que este fin de semana se concentrará en un lugar incomunicado y aislado para decidir el veredicto final.
 
El acusado asegura que la muerte de su esposa "está por determinar"
El enfermero Iván R.A. al que se juzga ante un Jurado en la Audiencia de Las Palmas por el supuesto envenenamiento de su mujer, la también enfermera Laura A.G, fallecida el 11 de julio de 2010, pidio este jueves, en su alegato final, un veredicto de "inocencia" porque la muerte de su esposa "está aún por determinar".
 
En los veinte minutos que ha empleado para manifestar sus últimas palabras en este juicio, el enfermero ha negado "rotundamente" los hechos que le imputan las acusaciones pública, particular y popular, que piden para él 25 años de cárcel por un delito de asesinato, al considerar probado que mató a su mujer tras suministrarle, desde enero de 2010, un "cóctel explosivo" de insulina, talio, opiáceos y benzodiacepinas.
 
Iván R.A. ha asegurado que las acusaciones "han faltado a la verdad desde el primer día" de este juicio y ha instado a los miembros del jurado a estudiar detenidamente el contenido de los 18 tomos que obran en la causa porque, según ha aseverado, lleva casi cuatro años en prisión por un delito que no ha cometido.
 
El enfermero ha estimado que la acusación particular ha insultado a su mujer fallecida, a cuya familia representa en esta causa, y ha consumado "un auténtico atentado contra el honor y la dignidad" de la también enfermera del Hospital Insular de Gran Canaria, donde falleció tras repetidos ingresos, que comenzaron el 15 de mayo de 2010.
 
Ese día comenzó el "infierno" de Iván R.A., que ha afirmado ante el jurado que Laura A.G. era la persona que más "amaba y admiraba", de ahí que haya rechazado, como ha dicho de él la acusación particular, que esté haciendo un "paripé" para ocultar su participación en la muerte de la mujer, que ha sido "nula", según su defensa, que ha ratificado así su petición de libre absolución.
 
Iván R.A. ha recordado que lleva tres años, siete meses y cinco días en prisión "injustificadamente" y ha asegurado que la investigación de la muerte de su esposa no se ha hecho bien, como ha considerado la fiscal, sino que ha sido "injusta e inquisitorial".
 
Además de ratificar que "volvería a saltarse todos los protocolos habidos y por haber por salvar la vida de su mujer", el enfermero ha manifestado que ha dicho la verdad porque es lo único que busca en este juicio, donde otros, ha dicho, han venido "a salvarse".
 
En su opinión, en esta causa se ha hecho un trabajo "bochornoso y negligente y todo ha sido una mentira", por lo que ha anunciado que emprenderá todas las acciones penales que considere oportuno contra los facultativos que, a su entender, "han faltado a la verdad".
 
"Que tiemblen las personas que han hecho que yo esté viviendo esta situación, exigiré responsabilidades penales caiga quien caiga", ha esperado Iván R.A. antes de reiterar que siempre fue fiel a su esposa, negar la cleptomanía y la adicción al juego de las que le han responsabilizado las acusaciones, y afirmar que nunca suministró a Laura A.G., "que era el motor de su vida", insulina, talio, benzodiacepinas o tiopental.
 
En la que ha sido la última sesión de este juicio, la fiscal Beatriz Sánchez ha recriminado a la defensa del enfermero las "repetidas maniobras de distracción" que ha empleado en esta causa para dilatarla y ha reiterado que Iván A.R. administró medicinas no pautadas e insulina a la víctima para causar unos síntomas clínicos muy cambiantes que "tenía locos a los médicos".
 
Las acusaciones han insistido en que todas las crisis de Laura A.G. se producían siempre cuando su marido estaba o había estado junto a ella, lo que motivó que en el hospital le restringieran las visitas ante la sospecha de que le estaba causando daño, y ha concluido que la víctima "no tenía ninguna enfermedad rara, sino un problema con su marido".
 
La acusación particular ha reiterado la alevosía y premeditación con la que actuó Iván A.R. para acabar con la vida de su mujer, algo que, a su juicio, "buscó" bien por "un rosario de móviles" entre los que podrían figurar los celos que sentía hacia la enfermera o la "patética situación económica" que tenía la pareja.
 
"Se puede matar para hacerse rico y también para no ser tan pobre", ha dicho el abogado de la acusación particular, Acenk Galván, quien ha aludido al "almacén" de fármacos que Iván R.A. tenía en el domicilio conyugal y que atesoró porque era un "auténtico cleptómano de medicamentos".
 
"Iván quería a su mujer, pero la quería muerta", ha sentenciado Galván, quien ha concluido que el enfermero tuvo momentos, conocimientos, práctica y disponibilidad para traicionar la confianza de su mujer hasta causarle la muerte, quien, según ha puntualizado la fiscal, falleció "cuando su cuerpo no pudo resistir los embates de sus ataques".
 
Está previsto que este viernes se entregue el objeto del veredicto al jurado, que desde entonces permanecerá incomunicado hasta que pueda emitir un pronunciamiento.
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