FRANCISCO SUÁREZ
La proximidad de mayo acrecienta los movimientos en el seno de los partidos en Canarias ante la intuición, o casi la certidumbre, de que el escenario político va a ser el más abierto de los últimos años. Y probablemente de las dos últimas décadas.
El impacto de la crisis se ha llevado por delante muchas cosas y así como en el horizonte político nacional parece que pondrá fin al bipartidismo, en las Islas cabe presumir que hará lo propio con un baile de sillas en el que siempre había alguien que tenía la poltrona asegurada: Coalición Canaria.
En esas circunstancias, Nueva Canarias (NC) puede ser la gran beneficiada. ¿Por qué? En teoría, porque todo apunta a un Parlamento en el que la suma de dos partidos difícilmente garantizará una mayoría absoluta estable, de manera que habría que ir a alianzas de tres formaciones, y en esa situación NC emerge como el mejor colocado para ser esa tercera pata. Con ello, los otros dos partidos de la teórica alianza evitarían tener que llamar a la puerta de Podemos, si es que esta marca finalmente entra en el hemiciclo.
Tres cuartos de lo mismo cabe presumir de las corporaciones locales e insulares, donde igualmente se presumen escenarios muy abiertos, con escasas posibilidades de mayorías absolutas. En Gran Canaria, que es donde NC tiene su feudo, esa situación puede llevarle a tener en sus manos la gobernabilidad del Cabildo, y ahí probablemente pueda elegir novio: el PP, por un lado, o un frente anti PP en el que entrarían las restantes siglas.
En la capital grancanaria, además, NC tiene ante sí un reto: recibir los votos de Compromiso que teóricamente quedan huérfanos ante la marcha de su fundadora y referente, Nardi Barrios.
Pero todo lo anterior queda matizado por una pregunta clave: ¿no le restará votos Podemos a NC? ¿No hay demasiados paralelismos entre los discursos de representantes de ambos partidos? Desde luego, si miramos hacia las tesis de Antonio Morales, la respuesta es evidentemente positiva. Por eso no es de extrañar que haya un coqueteo nada disimulado entre NC y Podemos, en un juego donde ambos arriesgan mucho: Nueva Canarias porque puede quedar engullida por la marea de Podemos, que todavía tiene que articular su organización y sus liderazgos, y Podemos porque puede quedar identificada como ‘casta’ desde el momento que se alíe con un partido ya consolidado, como es Nueva Canarias.
Francisco Suárez es director de Canarias7. Artículo publicado en la edición impresa del periódico.
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