Statistiche web
El tiempo - Tutiempo.net
695 692 764

Viernes, 05 de Junio de 2026

Actualizada Viernes, 05 de Junio de 2026 a las 07:29:44 horas

Eulogio Galindo (Foto TA) Eulogio Galindo (Foto TA)

Democracia

TA ofrece una reflexión de Eulogio Galindo, licenciado en Psicología

cojeda Jueves, 13 de Febrero de 2014 Tiempo de lectura:

EULOGIO GALINDO
Decía a mediados de marzo de 1993, el siempre recordado D. Juan Rodríguez Betancor, -cuando fue defenestrado por Paco Santiago- que solo volvería a la política cuando la democracia estuviera en peligro. Pero ¿Qué es democracia? Y podríamos responder como Gustavo Adolfo Bécquer en sus rimas: “¿Qué es democracia? ¿Y tú me lo preguntas? Democracia... eres tú”. Y seguramente, no estaríamos errados, en el amplio sentido de esa palabra tan hermosa que todos se ponen en la boca y otros muchos pisotean.
 
Viene esto a colación, al ver como los “demócratas” de nuevo cuño se escandalizan cuando se plantean consultas al mal llamado “pueblo soberano”. La tan recurrida Wikipedia dice: “Democracia es una forma de organización social que atribuye la titularidad del poder al conjunto de la sociedad. En sentido estricto, la democracia es una forma de organización del Estado en la cual las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que confieren legitimidad a sus representantes. En sentido amplio, democracia es una forma de convivencia social en la que los miembros son libres e iguales y las relaciones sociales se establecen de acuerdo a mecanismos contractuales”.
 
Y continua la enciclopedia online: “Hay democracia directa cuando la decisión es adoptada directamente por los miembros del pueblo. Hay democracia indirecta o representativa cuando la decisión es adoptada por personas reconocidas por el pueblo como sus representantes. Por último, hay democracia participativa cuando se aplica un modelo político que facilita a los ciudadanos su capacidad de asociarse y organizarse de tal modo que puedan ejercer una influencia directa en las decisiones públicas o cuando se facilita a la ciudadanía amplios mecanismos plebiscitarios. Estas tres formas no son excluyentes y suelen integrarse como mecanismos complementarios”. El problema, por tanto, no lo tiene el pueblo, lo tienen aquellos a quienes les costo pasar a regañadientes de la conocida como “democracia orgánica”, dictadura franquista, a democracia representativa.
 
Diario “La Nueva Rioja”, 23 de febrero de 1979 –que noche la de aquel día, tan solo dos años después- en su sección de opinión, aparece un articulo titulado: “La abstención. La lección de la historia” y entre otras “lindezas” dice: “Tal como está redactada la Constitución, los españoles no sabemos si nuestra economía va a ser de libre mercado o, por el contrario, va a deslizarse por peligrosas pendientes estatificadoras y socializantes, si vamos a poder escoger libremente la enseñanza que queremos dar a nuestros hijos o nos encaminamos hacia la escuela única, si el derecho a la vida va a ser eficazmente protegido, si el desarrollo de las autonomías va a realizarse con criterios de unidad y solidaridad o prevalecerán las tendencias gravemente disolventes agazapadas en el término nacionalidades, y así un sinfín de trascendentales temas, cuyo desarrollo dependerá del equilibrio de fuerzas políticas que surja el próximo día primero de marzo”.
 
Venía a cuento toda está “proclama”, por la necesidad de movilizar el voto de extrema derecha, en las elecciones generales y municipales, de marzo y abril de 1979, respectivamente. Y ya lanzado continua: “Piensen aquellos que se encuentren atraídos por ideales nuevos y por soluciones moderadas y reformistas, en los demócratas cristianos chilenos descansando en Viña de Mar, mientras la izquierda, como por otra parte nunca dejo de hacer, votaba en masa, y aupaba al poder a Salvador Allende. ¡Cuantas desventuras podría haberse ahorrado el pueblo chileno si en aquella ocasión quienes no lo hicieron hubiesen cumplido con su deber! Y acaba: “Sin duda las próximas elecciones se encuentran entre las más importantes de nuestra historia contemporánea. Todos, absolutamente todos los principios sobre los que una sociedad debe sustentarse y regirse se encuentran pendientes de desarrollo. Demos, pues, un no rotundo a la abstención”. ¡Suerte que no ganó!
 
El autor de esta “arenga” es un joven inspector de Hacienda, destinado en Logroño en esa época y que en su juventud, militó en el Frente de Estudiantes Sindicalistas (FES), sindicato estudiantil que fue embrión de Falange Española Independiente (FEI). Fue uno de los muchos responsables del FES que dirigieron una actitud crítica hacia el franquismo postrero y su fachada política, el Movimiento Nacional, y que reivindicaban el pensamiento original del fundador de la Falange, José Antonio Primo de Rivera. Esta afiliación juvenil dejó paso a un pensamiento conservador. –Wikipedia dixit- Su nombre: José María Aznar López.
 
Estos neocones, –neoconservadores- amigos del Tea Party, en el que buscan sus fuentes, tienen una forma muy “simplona” de entender la democracia representativa. Se gastan millones de euros en captar el voto del ciudadano, en ser sus “legítimos” representantes, los “depositarios” de la voluntad popular: “nos han votado once millones de españoles”. Por tanto, ese voto que tanto les costo conseguir -en compañía de Barcenas y otros- no le da derecho al ciudadano a manifestarse de ninguna manera y mucho menos con consultas o plebiscitos. Todo lo que huela a democracia directa o participativa, es tanto como admitir la anarquía.
 
A pesar de que he nacido y vivo en la ciudad de los “espiritistas”, hasta el día de hoy, no creo haberme comunicado conscientemente con ningún ser de otro mundo distinto del que habito. Por lo tanto, no tengo ni la más remota idea, de lo que pensaría mi añorado Juan de este asunto; pero, si me atengo a la cita bíblica: “Por sus frutos los conocerán”, Puedo estar tranquilo: Juan Pablo Rodríguez Valido, su hijo, es un firme defensor de la democracia directa y participativa. Y es que en esta vida, aparte de que todo se hereda, -está en el ADN- también se “mama” de los ancestros y se traspasa a la descendencia. A José María Aznar López y los suyos debe ocurrirle lo mismo que al resto de los mortales.
 
Eulogio Galindo es licenciado en Psicologíapor la Universidad de Barcelona y ha impartido docencia de Géneros Periodísticos en las Universidades Autónoma de Barcelona y Salamanca.
Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.102

Todavía no hay comentarios

Publicidad

X
Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.