Mucho he pensado qué decir en un escrito que quería compartir con la mayor cantidad de gente posible. Mucho. Tengo por seguro que no tengo el don de la palabra, ni mucho menos el de la escritura. Como tengo claro que no soy grandilocuente ni especialmente bueno en labores de comunicación, estoy en la media. Así que, disculpen los errores, que los habrá, y muchos.
Quería desahogarme para contar algo sobre la situación del municipio en el que vivo hace casi 30 años. Quería escribirlo, y que la gente supiera cuál es mi opinión sobre este percal. Probablemente no sea más que una opinión más, coincidente con otras muchas.
Recuerdo que hace ya algún tiempo, se nos vendió una moto, una moto con la publicidad de Gran Ciudad. Telde, al ser considerada como tal, parecía que, de facto, entrara en una suerte de club selecto, pasaría a ser una gran ciudad con todas las consecuencias. Pensé que con el bombo que en su momento se le dio a este hecho, los jardines brillarían más verdes, las aguas de las fuentes saltarían cantarinas, los parques se alborozarían con niños y niñas y el cielo sería más azul.
Y en cambio, nos encontramos con lo que tenemos: Jardines que no brillan verdes, dejó de fluir el agua por las fuentes y, es cierto que aún vemos niños y niñas en los parques, pero es quizás porque todos están apelotonados en los que han permanecido abiertos y siguen pareciendo tales, es decir, siguen pareciendo parques y no páramos enrejados abandonados a las buenas de Dios.
Es cierto que no sé, tampoco, a qué vino el interés en que nos nombraran Ciudad Europea del Deporte. Desconozco absolutamente qué representa, qué simboliza, en qué nos repercute y en qué nos ha podido llegar a beneficiar. Y lo digo desde la mayor ignorancia, puesto que cuando nuestro anterior Concejal del área nos presentó el éxito de su ?candidatura?, pensé que las canchas municipales serían repuestas con nuevos materiales, se sacaría brillo al metal de las porterías y las canastas, se acondicionarían las pistas de juego, aparecería luminaria (que funcionara) y que se llenarían de gente en una algarabía de actividades municipales sin igual.
Pero no, tampoco. Las canchas siguen igual. Posiblemente alguna haya mejorado, no las recorro a diario, pero las que tengo a la vista, siguen igual, sufriendo el desgaste del paso del tiempo mientras, Telde, es reconocida Ciudad Europea del Deporte.
Se acometieron ambiciosos proyectos de Rehabilitación de Viviendas, especialmente notorio fue el del Polígono de Las Remudas, incluso, nos creímos que con estas inversiones, todos los rincones de Telde serían considerados a la misma altura. Parecía que el Gobierno local se había empeñado en igualar las condiciones de todos los teldenses, Pero, por favor, vaya disparate haber pensado, siquiera, que eso iba a ser posible. Adecentar unas casas que se caían a cachos es casi un acto de caridad, más que uno social. No era inversión, no era interés por mejorar efectivamente la calidad de vida de las personas, era, en esencia, un acto de caridad hacia las gentes. Una migaja del poder político hacia las clases bajas. Un guiño, en definitiva, un esbozo.
Hoy, sabemos que estos proyectos tuvieron un coste tan alto, que han abocado a la empresa municipal responsable de esta área, Fomentas, a un errático camino que deriva entre la suspensión de pagos y la supervivencia. Sé poco, pero lo que sé es que al frente de todos los organismos públicos debe de haber gestores capaces, no el primo de éste ni el afiliado de aquél, no, gestores. Que prueben su eficacia a diario, que muestren su pericia frecuentemente, que ofrezcan resultados, en fin, que cumplan con el Deber que les ha sido encomendado por mandato ciudadano. Aquí tienen buena parte de culpa los cargos electos, estos que ocupan puestos de Presidencia en los Consejos de Administración de las empresas de este tipo, que, ahora, se tiran de los pelos al ver como su obra no solo se desvanece (Fomentas, Gestel) sino que lo hacen con un coste casi inasumible.
Hoy, en Telde, veo trabajadores sin cobrar, manifestaciones frente a la sede de la Alcaldía, abogados que entran y salen de Juzgado, veo a Letrados, que contratados por los corruptos a cargo del erario público, esquilman el endeble balance de cuentas de nuestra Corporación Local.
Se habló de invertir para crear infraestructuras turísticas. ¿Por qué no un hotel?, se preguntaron algunos, ahora que, parecía, las guaguas de turistas llegaban a mansalva? Nunca vi a mansalva, pero sí veía que lo que teníamos que ofrecer a las gentes de fuera, para potenciar este recurso tan nuestro que es el Turismo, se iba deteriorando. Contar con un parque y con cuatro calles con adoquines no basta, ese turista utilizará Telde para venir de paso, sacar dos fotos y seguir su ruta hacia la capital o de vuelta al Sur. Nunca podremos aspirar a ser una ciudad dormitorio para los turistas si lo que tenemos que ofrecer es lo que tenemos ahora? Eso, me ha quedado claro.
Recientemente, han aparecido nuevas facturas que pagar, nuevas deudas, nuevos pagos pendientes. El grupo de Gobierno recién estrenado, anunciaba este extremo en una rueda de prensa que parecía ser la de la Anunciación de la llegada del Apocalipsis. Y quien sabe. La imagen que tengo de la anterior alcaldesa es la de una presunta delincuente que se fue no por decisión propia (tanto le da al PP contar con imputados y procesados en sus listas) sino porque la echamos, sí, la echamos, porque otros muchos, como yo, decidimos que el PP es fruta podrida y los relegamos al banquillo de la oposición, desde el que el daño que puedan cometer, será siempre menor que si gobernaran en según qué compañías, este municipio nuevamente.
Si les pregunto por el panorama político teldense, ¿qué tenemos? A CC, sin cabeza, desde que Aureliano abandonara la primera línea, dando tumbos, quitando y poniendo candidatos a ver si vuelven a dar con la tecla. Al PP, que, empeñados en la No Regeneración de sus mimbres, da todo lo que tiene a una disputa entre Castellano y Santana, para liderar una agrupación local que precisa urgentemente de una cara que no nos suene más por sus escarceos judiciales que por su labor al frente de un órgano político. Tenemos también a CIUCA, cortijo de Guillermo Reyes, el experto en abandonar barcos cuando se hunden y aparecer en la proa cuando la punta se levanta. No sólo no ha sucumbido ante los fracasos de los Gobiernos en los que ha estado sino que, además, suele salir airoso de todo follón porque, nos cueste o no asimilarlo, es más listo que sus socios de gobierno.
El PSOE y NC, con Más por Telde, están repletos de gente nueva, o seminueva, merecen el voto de confianza de los principios, máxime en estos tiempos, pero, o aceleran el carro de la recuperación local, o muchos teldenses abandonaremos para siempre la esperanza de un Gobierno cabal que nos saque de esta. Y lo peor, es que un futuro, habremos de seguir votando, siendo el voto por sorteo, una opción razonable, porque total, para qué pensar si todos son iguales.
Jorge Suárez Casillas es ciudadano de Telde.
























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