El
blog está de cumple. Seis años. Lo que se puso en marcha como una experiencia, no me ha dado más que satisfacciones personales y profesionales.
Aquí anuncié lo que sin duda es un regalo de la vida; ser nombrada Hija Predilecta de la ciudad que me vio nacer en reconocimiento a mi trayectoria periodística.
Vamos a ver. Llevo un par de días queriendo hincarle el diente a un “Cosas Mías” una sección que publico cuando tengo cosas personales, es decir, cuando tengo ganas de bobiar. Es una novelería en la que voy contando mis andanzas, mis idas y venidas, los meneos y las cosas personales que pueden contarse. El texto de hoy tiene un claro destinatario que está en camino y que nos tiene locos. Ya lo saben. Si todo va como hasta ahora en el 2016 debutaré como abuela. Muy contenta. Mucho. Solo le pido a esos que tienen el don de volvernos imbéciles que se apiaden de mí. No quiero convertirme en la abuela/peligro más pesada del mundo contando todas las gracias de sus bebés a unas mujeres a las que les importa un pito. En algunos casos es patético, la verdad. La llegada de un bebé es maravillosa, no descubro nada.
Esa noticia -mi ascenso a la categoría de abuela- y el honor de haber sido distinguida en junio con el título de Hija Predilecta de la Ciudad de Las Palmas de Gran Canaria son motivos más que suficientes para tener alas en los pies.
Bueno. Se preguntarán “¿a qué viene éste “Cosas mías”, Marisol?, pues les cuento. Mi blog cumple 6 años y quiero celebrarlo con ustedes, lectores, amigos y colaboradores que han estado cerca para que todo vaya como hasta ahora. Un blog ya consolidado que está colgado -¡gracias!- en una docena de medios de Canarias lo que propicia que sus lectores habituales nos visiten asiduamente.
Las redes sociales, Tw, Ins, FB, así como los medios en los que colaboro, es decir, cadena Ser, Radio Autonómica, CanaryRadio, Telde Actualidad, nos ayudan mucho. En La Provincia obviamente el trato es estupendo. De hecho allí tengo un blog personal vinculado a Editorial Prensa Ibérica y este que hoy va de cumple. Ambos en su webs cuyo tráfico es el mayor de Canarias. Para que el blog haya llegado hasta aquí hemos tenido que estar siempre atentos para colgar cosas que interesan y no rollos políticos que generalmente solo les importa a ellos, a los políticos. Aburren.
Hoy me dio por pensar y recordé cómo nació el blog. Ya lo saben; cuando decidí irme de La Provincia dos compañeros me regalaron un blog “más formal”. Ya tenía ya uno en La Provincia pero lo atendía poco. Se llamaba “La vida misma” creo y publicaba textos cortos cuando el tiempo me lo permitía. Que sepan ustedes que el blog que celebra sus seis años de vida es de mi propiedad, es decir, pago un dominio para que su capacidad nos permita publicar lo que nos apetezca sin que corra peligro.
Decía que estaba yo pensando cómo nació el blog y me vino a la cabeza las exclusivas que hemos dado en sus páginas y que creo que en los inicios nos ayudó para darnos a conocer. En ese sentido debo decir que han habido compañeros, la mayoría, que han respetado nuestro trabajo otros en cambio han choriceado nuestras informaciones y las han firmado como si fueran sus autores. Mucha basura. Pero, allá ellos. No pierdo el tiempo en chorradas, en gente sin futuro. De los que hablo han desaparecido hasta de las redacciones.
Algunas informaciones importantes
Por ejemplo el caso de Iván Ramírez, el enfermero que finalmente se demostró que había matado a su mujer, también enfermera; destaco asimismo la entrevista a Fany Fuentes, acusado junto a otros de la muerta de Carmen Diepa, una mujer a la que descuartizaron en los alrededores del Mercado del Puerto y tiraron en un contenedor; el caso de la abogada penalista Josefina Navarrete que fue encañonada por su entonces marido, José Miguel Suárez, “El Zorro Plateado” en la casa familiar de El Fondillo. Decenas y decenas de informaciones de denuncia social en la que como saben me muevo bien. Si las detallo se aburrirían tanto como yo. Por cierto que para el blog y para Canarias7 escribí en cuatro capítulos la historia de Sara Morales, la adolescente desaparecida en Ciudad Alta. Lo hice a través de los ojos y los recuerdos de su madre, Nieves Hernández.
Otra entrevista, quizás de las más duras que he hecho en mi vida, fue la que me concedió la madre de Iván Robaina, Geli Rodríguez. Iván perdió la vida una noche de diciembre en la calle Franchy Roca a manos de unos delincuentes que lo patearon hasta la muerte. Me conmovió sobremanera su entereza y su dolor. Ha sido la entrevista que mejor me han “pagado” porque de esos encuentros nació una amistad que cada vez es más cómplice y más sólida. Geli y Rafa hoy son mis amigos con los que comparto muchas cosas.
Como entenderán seis años dan para mucho.
Este año de premio –Hija Predilecta de la Ciudad de LPGC- me ha servido también para conocer la envidia y los celos. Descubrir las miserias de quienes se han creído la última Pepsi Cola del desierto en el periodismo; personajes con quienes he compartido años de redacción y que han recibido mi distinción como un polvorón de difícil digestión. En uno de los casos –menudo personaje- he sido la única persona que en sus años malos, hace nada, le prestó oreja. Pobre diablo vamos.
Hay gente para todo. Pero realmente todo ha sido cariño. Lectores de toda la vida me han dejado mensajes emotivos en La Provincia. Una semana después de conocer la noticia uno de mis grupos de amigos –en la casa de Jorge Díaz Cutillas e Indra me hicieron una comida sorpresa maravillosa- lo festejaron. Javier, Nieves, Miguel, Chachón, Carlos, Maca, Dominica, Orlando, María Eugenia, Pedro y los anfitriones se entregaron a la causa con manjares y detalles personales preciosos. Uno de ellos, no diré su nombre, me dijo: “Ayala yo por ti me saco un smoking que nunca me pongo y vas de mi brazo”. ¡Vaya!
Nada. Me acompañaron mis hijos, mis sobrinos, mis hermanas. Estuve bien acompañada. Las invitaciones eran limitadas y…lástima.
Mejor no cuantifico las juergas que me he corrido con mis grupos de amigos a cuenta del premio. Muchas…
La última fue en el sur con Mila y Juanjo. Él toca el piano como los ángeles y su casa es de cine. De esas que desde una balconada ves toda la Playa el Inglés. De peli, vamos. Allí cantamos, nos reímos, nos tomamos unos vinos y cuando ya cae la tarde/noche, tocas el cielo y empieza la tertulia. Juanjo tiene una voz preciosa y es un loco por Sinatra al que imita genial. Rabia no saber tocar el piano. Un instrumento que me encanta.
Mi amiga Elsa García tiene una frase que no deja de ser cierta: “Dios es sabio. No me dotó para tocar ni la guitarra ni el timple. De no haber sido así, no entraría a mi casa”. Me lo aplico. Por cierto en una de las fiestas que hace unos meses hicimos en la casa de Elda Márquez donde nos citamos una buena tropa llegamos a las 13.30 y a eso de las dos de la mañana, si mal no recuerdo, salimos de la casa. Nunca habíamos tocado ni cantado tanto de corrido. Nos organizamos bien los tocadores y resultó que cuando ya estábamos muertos yo empecé con canciones de los 80/90 y las íbamos enlazando; ese era el juego. No parábamos. Una detrás de otra. Rita, Chachón, Elda, Sira, Mery, Isabel, Sol, Tino, Mari Carmen, Blas, Nené y alguna intima de Elda. Buena banda unida por la música. Todos y todas decimos que ninguna casa tan acogedora –y de tantos buenos recuerdos para todos- como la de Elda donde su hija, nuestra querida Eldita, también tuvo su minuto de gloria. La que acompañé cantando de sus preferidas, “Princesa” y otra que no recuerdo. Sabina, Silvio, Pablo, Roberto Carlos, Víctor y Ana y mil más caen siempre.
Una tiene muchos amigos. Soy afortunada. Amigos de esos que sabes que te quieren y que te lo demuestran. La vida ha propiciado la llegada de nuevas amistades con las que comparto las mismas cosas que comparto con otras amigas de toda la vida, que siguen estando ahí, faltaría más. Vicky, Fela, Lola, Isabel, con las que almorcé para celebrar la distinción de Hija Predilecta. Con Resi lo haré desde que podamos. Pasan meses sin vernos pero la amistad continúa intacta. Somos familia. A otras amigas como son Lola Arencibia o Carmina las he ido recuperando tras reencontrarnos en las redes y luego unas risas en la vida real. Hace un mes o así nos reunimos en La Marinera, faltó Lola que estaba de viaje, para celebrar el premio. Gran juerga.
Debe ser que ya soy muy muy mayor porque cada vez me gustan más las reuniones de 10 o 15 personas. Un poco más íntimo, sin una algarabía que impida el sosiego. Ya ven. Creo que la última vez que toqué la guitarra de esa manera fue hace dos o tres semanas en el sur con Geli y Rafa pero hace menos, dos semanas o así, me enteré que a la madre de mi querida Rita Nuez le encantaba la música. La mujer está ingresada en un centro porque su cabeza está un poco descontrolada. Nada. Un domingo metí la guitarra en el coche y pasamos una tarde con ella y los ancianos cantándoles unas canciones de esas que a ellos tantos le gustan. Boleros, rancheras, canarias…
Termino esta pesadez diciéndoles que estoy especialmente orgullosa de la entrevista que hace tres semanas le hice a la Pilar Vera, Presidenta de la Asociación de Afectados del Vuelo JK5022 y que no he colgado en el blog. Lo haré la semana que viene para así contentar a los lectores que me la piden y que no la han leído. Me gustan los personajes valientes y Pilar lo es y mucho.
Si ustedes leen semejante tocho es que me tienen afecto. De verdad. Si opinan sobre el blog con breve comentario es que me boto a la bebida.
Un abrazo y gracias siempre.
Marisol Ayala es periodista. Artículo publicado en su blog.
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