Amigos, estoy seguro que el sábado pasado día 4 de julio algún joven quedó mascando en seco viendo que tres jóvenes se ordenaban diáconos en la Catedral. Confieso que de vez en cuando me río cuando pregunto a algunos amigos jóvenes si quieren ser curas y muchos me responden que lo van a pensar para ver si vale esa lotería para ellos.
Oye, la ordenación solemne de los tres diáconos en la Catedral: Nicanor Bérmudez de la Graciosa, Juan Francisco Macías de Tunte y Adrián Sosa de Las Palmas fue de mucha alegría para los tres, que muy pronto serán sacerdotes de la iglesia de Jesús. Oye, te aseguro que no dudo de que muchos hoy creen en la Iglesia y no se avergüenzan de formar parte de ella a pesar de todos sus fallos, ya que es siempre la madre que alimenta a todo aquel que desea caminar hacia Dios.
Te aseguro que muchos vivieron el sábado pasado un momento precioso en la Catedral con la ordenación diaconal de los 3 jóvenes canarios a quienes les deseamos que sean sembradores de la Palabra, no con rollos sino con el ejemplo de sus vidas. Te confieso que de vez en cuando me encuentro con cristianos “cabezuos”, entre los que no faltan sacerdotes y obispos, que creen que ellos son sólo los que tienen la verdad y no admiten una crítica sana. Te he dicho otras veces que nuestra Iglesia es santa y pecadora y que somos nosotros con nuestra vida, y no con rollos, los que tenemos que ir limpiándola de suciedades, de meteduras de pata, de pecados de omisión y también de autosuficiencia frente a otras comunidades de fe...
Te puedo decir que en mi vida de sacerdote me he encontrado a veces con gente apasionada por la Iglesia dando su vida por ella como aquella mujer del sur del Brasil que me decía que en su casa rezaba a diario por la Iglesia. Oye, te invito de paso en estos días a rezar en especial por el gran amigo obispo retirado Pedro Casaldáliga del cual me llegan noticias de que su salud no anda bien, pero que el hombre pequeño de estatura y de gran corazón sigue llevando todavía con buen humor la enfermedad del Parkinson afirmando que con ella llegará no muy tarde a la patria celestial. Te paso el correo que recibí antes de ayer de una monja misionera en Mato Grosso, Amazonas donde me decía: Boa tarde pe. Francisco: Dom Pedro Casualidad esta bem debilitado e precisa de enfermeiros 24 hs, mas a cabeça esta boa é só o físico por conta do Mal de Parkinson...Um abraço, Irma Fátima
Oye, te pido que en estos días que no te olvides de rezar por el viaje interesante del Papa Francisco a América, que hasta ha pedido a las autoridades bolivianas algunas hojas de coca para masticarlas en cuanto llegue al aeropuerto de El Alto. Te pido que leas despacio y con cariño la carta Encíclica del papa sobre el medio ambiente y que seas siempre un defensor de la Iglesia aunque sabemos que llevada por hombres huele a veces no muy bien pero creyendo que ella será siempre la barca que, aun teniendo muchas suciedades, posee el mejor motor que nos lleva a todos a puerto seguro, el Cielo.
Francisco Martel es sacerdote y párroco.

























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