Statistiche web
El tiempo - Tutiempo.net
695 692 764

Sábado, 25 de Abril de 2026

Actualizada Sábado, 25 de Abril de 2026 a las 08:29:57 horas

Hermanas robadas

cojeda Lunes, 16 de Febrero de 2015 Tiempo de lectura:

Llevo meses recuperando historias de "bebés robados" denunciados en Canarias. Bebés que fueron arrancados de las cunas de sus mamás para intentar hacer feliz a mujeres ajenas aunque para ello tuvieran que destrozar otras vidas. Médicos, enfermeras y piadosas monjas fueron el triángulo en el que se sostuvo uno de los episodios más aberrantes de la España negra.
 
He escuchado pues sus miedos, su incertidumbre, su dolor. He sido testigo de su lucha desigual contra un sistema que se tragó su paz. Les rompió la vida. Todo lo ocurrido vive en sus memorias. Mujeres capaces de recordar pese al tiempo transcurrido dónde estaba la clínica, cómo era la habitación, el nombre de la amorosa monja, cómo era el médico, todo.
 
Pero desgraciadamente, a la hora de investigar no han hallado documentos que permitiera tirar del ovillo. Se atascaron. Muchas se han rendido. Sus propios hijos les aconsejaron dejarlo todo. Dejar una lucha larga y dolorosa, un sin vivir que les angustiaba: "Mamá, es muy complicado. Olvídate. Igual no es como tú crees y realmente mi hermano murió en el parto?", le dicen para tratar de persuadir a quienes aún se empeñan en seguir en la batalla.
 
Casi todas las víctimas de "bebés robados" con las que he hablado tienen un largo recorrido por la vida, tal vez por eso conmueve ver que aún se emocionan relatando su historia. A nuestros encuentros llegan con fotos de familia intentando apurar la posibilidad de que alguien vincule sus rostros con quienes pudieran ser los bebés robados. Aguja en un pajar. Ninguna ha tenido jamás trato con periodistas y les asusta pero el amor y la rabia les ha dado fuerza y allá donde les dejan meten la cabeza para gritar su injusticia.
 
Pero la vida les ha regalado otros hijos maravillosos que no han dudado en coger las riendas del dolor materno y están a su lado, buscando una luz que amortigüe tanto dolor. La cercanía con ellas me ha hecho depositaria de confidencias duras o esperanzadoras. Hace unas semanas dos hijas de esas madres luchadoras me han confiado el secreto mejor guardado. Las dos, cada una por su lado, creen tener localizados a quienes podían ser los bebés robados de ayer, el hombre y la mujer de hoy. Una de ellas tuvo el coraje de sentarse frente a quien pudiera ser su hermana robada y observarla. No tiene dudas. La única es ¿cómo reaccionará?. La única.
 
Mucha emoción contenida. Lo cuenta y tiembla.
 
Marisol Ayala es periodista. Artículo publicado en su blog.
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.239

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.