En tan sólo 24 horas, los canarios hemos asistido a un ejercicio de cómo hacer una cosa y decir otra bien distinta por parte del Presidente del Gobierno de Canarias, don Paulino Rivero Baute. Porque podrá explicarse de mil maneras, tendrá lecturas diferentes y a gusto de cada uno, pero el hecho de que, por un lado, asista al desfile del Día de la Hispanidad (ese desfile que ha costado 800.000 euros), y que, por otra parte, horas después publique un artículo donde aboga por avanzar a Canarias en soberanía de tal manera que las competencias del Estado español se limiten a las Fuerzas Armadas, no deja de parecer un ejercicio de hipocresía o puro cinismo.
Es una hipocresía similar a la que hace gala cuando habla de apostar por las renovables en su cruzada contra las prospecciones (tema en el que sí tiene todo mi apoyo) mientras, por otro lado, sigue intentando implantar el gas a pesar de la fuerte oposición en contra.
Habla también de que “Necesitamos una Canarias fuerte, autogobernada, donde las decisiones las tomemos los canarios y las canarias”…nada que objetar, antes al contrario, comparto absolutamente ese pensamiento. Canarias, por miles de razones a cual más evidente, necesita que su hecho diferencial sea contemplado y valorado en su justa medida. Las diferencias son demasiado grandes como para que las decisiones sean tomadas desde Madrid, donde las cosas se ven de otra manera, donde la “realidad” se ve de forma distinta…
El problema surge cuando, si realmente quiere que “las decisiones las tomemos los canarios y las canarias” mantiene un sistema electoral injusto. De hecho, según Carlos Fernández Esquer, experto en sistemas electorales, que ha hecho un estudio sobre 64 sistemas electorales de distintos países, resulta que el canario está situado por debajo del de Tanzania, que ocupa el número 63…
Parece bastante difícil que de esa manera las decisiones sean tomadas por los canarios y canarias, al menos por todos los que tenemos derecho a ello, ¿verdad?...
Como era de esperar, los partidos “nacionales” ya han entrado “al trapo”: el PSOE “desmarcándose” de la “soberanía compartida” propuesta por Rivero (son socios de Gobierno, por lo que no pueden oponerse en voz demasiado alta), mientras el PP sí que ha entrado “a saco”, con declaraciones varias: Australia Navarro diciendo que “la soberanía no reside en los antojos de los nacionalistas” o Hernández Bento acusando al Presidente Canario de “estar fuera de la realidad”…
A ambas se las podría responder que no se trata de una reivindicación hecha por ningún “antojo” sino por pura necesidad, y que, si alguien, en el panorama político actual está “fuera de la realidad” no es otro sino el partido al que ambas pertenecen, lo que comprobamos los ciudadanos un día sí y otro también.
De todas formas, no deben preocuparse demasiado: Rivero no será candidato a las elecciones de Mayo próximo, y su “sustituto” al frente de Coalición Canaria, Fernando Clavijo, es alguien “demasiado cercano” al Partido Popular como para creernos que sería capaz de reivindicar ningún avance para los canarios en el hipotético caso de que llegase a Presidente. Puede incluso que Rivero haya hecho estas declaraciones con el único propósito de incomodar a Clavijo, ya que, si realmente tuviese motivaciones de carácter nacionalista, más allá de la poltrona, ya hubiera actuado en ese sentido en los años que lleva presidiendo el Gobierno de Canarias. Es más, si se hubiera reformado el injusto sistema electoral canario, no sólo el Parlamento sería más plural, sino que la presencia nacionalista sería más amplia, lo que redundaría en beneficio para todos los que amamos y defendemos esta tierra.
Ángel Rivero García es vecino de Telde.
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