Statistiche web
El tiempo - Tutiempo.net
695 692 764

Viernes, 24 de Abril de 2026

Actualizada Viernes, 24 de Abril de 2026 a las 12:49:45 horas

Educationis

Cristina Jueves, 27 de Marzo de 2014 Tiempo de lectura:

En numerosas ocasiones he abordado el tema de la Educación. No obstante, en esta ocasión realizaré una breve reflexión desde una perspectiva más amplia al margen de ideas preconcebidas y mitos sobre lo que es o no es. Básicamente, no existe una definición universal sobre el significado de la Educación.
 
Tampoco importa porque hay distintos grupos de interés pugnando por su control en cada nivel del sistema. Se preguntarán, ¿por qué? Sencillamente, porque el sistema educativo al igual que otros establecidos en nuestra sociedad son vehículos a través de los cuales se expresan las elites para asegurar que sus valores sean los predominantes. 
 
Por esta razón, no es de extrañar escuchar a ciertos grupos decir que la educación tiene que ser libre. Sin embargo, adentrándonos en este tema, me pregunto ¿Libre de qué? ¿De quién? Después de todo el proceso educativo debe evitar en su núcleo interferencias egoístas, desinformadas y antidemocráticas. 
 
En esta línea, nos debemos preguntar, ¿cuál es el objetivo primordial de nuestro sistema de educación? ¿Qué institución o quienes tienen la responsabilidad de resolver las tensiones provocadas por la influencia que ejercen los grupos del presión? ¿Cuáles son las realidades de nuestra psicología social que generan estos conflictos? Existen muchas más cuestiones que pueden examinarse, sin embargo, si las indico no alcanzaría la publicación en los medios de comunicación. 
 
Lo que he podido observar con el tiempo, no solamente en España sino en EE.UU. y otras partes del mundo es que invariablemente del lugar o la cultura donde exista un sistema de educación, concurren tres corrientes fundamentales que buscan influenciar la filosofía educativa, la práctica pedagógica y asumir el liderazgo docente. 
 
En primer lugar, están aquellos que piensan que la educación está diseñada fundamentalmente como una influencia en nombre o representación de los bienes y valores intelectuales y espirituales de tradiciones pasadas. En segundo, están los que razonan que la educación debe ser diseñada para interpretar el presente de manera efectiva para fomentar un modo de vida más competente entre los ciudadanos. Por último, están los apasionados protagonistas de una minoría que raciocina que el propósito de la educación es reformar la sociedad. ¡Todas las posiciones son legítimas! Todas las posturas tienen protagonistas honestos y honrados, así como elementos perversos y muy mezquinos. 
 
Se puede profundizar más sobre esto. De hecho, existen innumerables argumentos y bien fundamentados que dejarían como candongos a los llamados defensores de la Educación. Este problema no tiene una solución definitiva. Sería de mendrugo pensar que el conflicto educativo puede resolverse, al igual que la corrupción que yace en la dimensión más íntima del “Ser Humano”. Quizás, en la cosmología individual de algunos iluminados que se creen garantes o guardines del proceso educativo.
Rémoras aparte, aunque no tenga un remedio final, sí se puede atenuar, llegando a un grado de comprensión sincera que permita la coexistencia pacífica de estos grupos de interés, donde sea el usuario del sistema en definitiva, quién en un momento dado elija el camino que desee seguir.
 
Michael A. Galascio Sánchez es licenciado en Ciencias Políticas.
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.239

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Quizás también te interese...

Publicidad

X
Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.