Tal vez sea mi incredulidad sobre la magia de ustedes la culpable de que ninguno de mis deseos del pasado año se haya cumplido y la culpa realmente sea exclusivamente mía. Sin embargo, tengo serias dudas de que esa falta de fe en ustedes sea la culpable de que el pasado año 2013 haya sido tan malo para la mayoría de los españoles.
Digo esto porque conozco a muchísimas personas que pidieron poder comer, vestir o calzar y se ven obligados a vivir de la caridad de los demás; otros muchos pidieron no perder su vivienda y ahora esas viviendas son propiedad de los bancos a los que hemos tapado sus agujeros con nuestros impuestos; muchísimos pidieron encontrar un trabajo o no perder el que tenían, y el resultado es que están en el paro, muchos sin recibir ni prestaciones ni ayudas. Así y en esa línea podría desglosar un largo etcétera de ejemplos.
Lo que más me cabrea es que, de forma sospechosa, han cumplido con los que tienen el poder y el dinero en este país. Sin ir más lejos, acabo de leer en la prensa que Amancio Ortega y su hija, propietarios mayoritarios del Grupo INDITEX (Zara, Pull & Bear, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius, Oysho, Zaha Home y Uterqüe) se han hecho esta año mucho más millonarios de lo que ya eran. Amancio Ortega se ha convertido ya en el quinto hombre más rico del mundo. Pero solo es un ejemplo, porque lo mismo sucedió con miles de españoles privilegiados quienes, con esta crisis y a pesar de la misma, ahora son millonarios y más ricos, mientras que, por el lado contrario, casi un treinta por ciento de la población está ya en el umbral de la pobreza.
Intentaré hacer abstracción de todo lo pasado y procuraré hacerme a la idea de que un lapsus lo tiene cualquiera y que este año las cosas cambiarán y cumplirán con las peticiones (o con algunas) de esta carta.
Reconozco que tampoco tengo otra opción, porque ya perdí la fe en todas las instituciones de este país (Monarquía, Gobierno, Legisladores y Justicia).
La Monarquía, porque está prácticamente denostada, hasta el punto de que no se hacen encuestas sobre su grado de aceptación por los ciudadanos, porque el resultado sería un suspenso como un castillo.
El Gobierno (Poder Ejecutivo), porque ha llevado y seguirá llevando a la gran mayoría de los ciudadanos de este país bien a mendigar, bien a aceptar condiciones laborales indignas, bien a hacer milagros para poder acabar cada mes con un sueldo cada vez con menos poder adquisitivo por el encarecimiento de los productos y servicios, bien a rezar para que su situación no empeore más y sin garantías de que eso suceda. Los “brotes verdes” solo son para las clases pudientes y para ellos mismos.
Las Cortes Generales (Poder Legislativo), en su gran mayoría, porque son el rodillo del Gobierno para imponernos todas las medidas antisociales y contrarias a lo que prometieron para llegar al poder. A cambio, viven como reyes con todo tipo de prebendas, como si en este país no pasara nada.
La Justicia (Poder Judicial), porque era la única y última esperanza que nos quedaba a los españoles, pero en el año 2013 se consumó el control del Gobierno en todos los puntos claves de la justicia, de manera que todo pueda quedar atado y bien atado cuando lleguen los casos de corrupción para ser juzgados. Y para colmo de despropósitos, en caso de sentencias condenatorias, aparecerán los indultos salvadores concedidos por el Gobierno.
Como comprobarán, señores Reyes Magos, mucha magia van a tener que utilizar para satisfacer mis peticiones y las de la gran mayoría de los ciudadanos, y que son las siguientes (con el cumplimiento de algunas nos conformaríamos):
- Que haya comida, calzado, ropa y techo para los millones de ciudadanos que, o bien están en situación de pobreza extrema, o bien están en el umbral de la pobreza.
- Que los españoles podamos tener un puesto de trabajo digno que cubra las necesidades básicas de nuestras respectivas familias, como dice la Constitución.
- Que el acceso a una vivienda digna sea una realidad, y que no se proteja a los bancos que desahucian por no poder pagar, cuando previamente han motivado la pérdida de los puestos de trabajo.
- Que nadie quede sin cobertura sanitaria por carecer de medios económicos o por ser natural de otro país.
- Que la educación de calidad sea en igualdad de condiciones para todos.
- Que la cultura esté al alcance de todos, poniendo para ello los medios necesarios.
- Que los servicios asistenciales y las personas dependientes dispongan de los medios necesarios a sus necesidades, con la finalidad de que sea real la justicia social.
- Que los pensionistas no vean como sus pensiones cada vez están más lejos de tener un poder adquisitivo digno, después de haber dedicado sus vidas a crear la riqueza de este país.
- Que el acceso a la justicia sea en igualdad de condiciones y se eliminen las trabas (tasas) impuestas por un gobierno antisocial.
- Que desaparezcan las leyes que significan un retroceso en los derechos y las libertades que habían conseguido generaciones enteras de españoles.
- Que la justicia (jueces, fiscales y policía judicial) sea independiente y trate a todos por igual.
- Que los corruptos y los que han llevado a este país a la miseria sean juzgados y condenados, y paguen con sus patrimonios los daños que nos han ocasionado.
- Que desaparezcan las prebendas de los políticos, que les están permitiendo vivir como una casta que está por encima del bien y del mal y muy alejados de las necesidades de los ciudadanos.
- Que los ricos paguen impuestos de acuerdo a sus ingresos y sus patrimonios, y no al revés (o no pagan o pagan una miseria), como está permitiendo este gobierno, creando con ello una tremenda injusticia tributaria.
Podría estar escribiendo durante horas, pero como la lista se haría interminable. Me conformo con que, a final de año, pueda ver cumplidos al menos un diez por ciento de mis peticiones.
Como decía antes, tengo serias dudas en la magia de ustedes, pero si nos fallan este año no nos quedará otra opción que decir “¡apaga la luz y vámonos!”.
Lo de apagar la luz también lo digo por José Manuel Soria, quién se apuntará el “mérito” de que, cuando acabe la legislatura en el 2015 como Ministro de Industria, poder pagar el recibo de la luz va a ser algo similar a poder permitirse el lujo de poder comer langostas y caviar tres veces por semana.
Ismael Rodríguez es abogado y articulista de TELDEACTUALIDAD.
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