TELDEACTUALIDAD
Telde.- El antiguo Molino del Conde, que actualmente sirve como sede del Círculo Cultural de Telde,acogió el pasado 5 de junio una nueva edición del encuentro-coloquio que la asociación Alcorac 1968 celebra anualmente sobre el patrimonio de la ciudad. Una cita que en esta ocasión se centró en el rescate del garrote canario a través de un audiovisual sobre Paquito Santana y otros maestros de este juego popular del Archipiélago.
Crónica del acto
por Jesús Ruiz Mesa
El viernes 5 de junio la Asociación Cultural Alcorac 1968 en su VII encuentro y coloquio del Patrimonio de Telde un Legado que Descubrir, en el Molino del Conde sede del Círculo Cultural de Telde.
En esta cita con la tradición y la cultura canaria dedicada a Don Francisco Santana Suárez, Maestro Paquito y el Rescate del Garrote Canario en Telde y Gran Canaria, se impartió una conferencia y exposición audiovisual sobre el garrote canario o juego del palo grande, en la que se pudieron estudiar de una manera amplia y documentada uno de los usos vernáculos de este instrumento de madera que para diversos usos fue esencialmente utilizado para el pastoreo, como arma defensiva y herramienta de trabajo, dando lugar a uno de los deportes vernáculos de importancia señera en la tradición popular grancanaria, el juego del garrote canario.
Ponencia coordinada y dirigida por Mario Rodríguez que describe textual y gráficamente la historiografía del uso de la herramienta del palo por los antiguos canarios, y su desarrollo y aplicaciones en la vida cotidiana, desde el ámbito rural, defensivo y deportivo en la isla de Gran Canaria y el resto del Archipiélago canario. Destacando en esta actividad la figura de Don Francisco Santana Suárez, Maestro Paquito.
En el audiovisual se proyectaron imágenes de interés para conocer el rescate de esta tradición, la del garrote canario, que muestran cómo un grupo de jóvenes canarios se convirtieron en los Maestros de Escuela del Garrote Canario del Maestro Paquito Santana de Telde, título del audiovisual que se ha podido elaborar gracias al aporte de documentación y fotografías de los años en que se inició esta actividad como modelo de esta especialidad del palo canario, que se conservan y contribuyen a su conocimiento y difusión.
Presentando la conferencia se expuso el cartel dedicado en este especial a la figura de Maestro Paquito. El Club Deportivo Familia de Maestro Paquito Santana del Garrote Canario sus socios, familiares, técnicos garrotistas, quieren aprovechar esta ocasión en colaboración con Alcorac para reivindicar la figura del maestro don Francisco Santana Suárez y su importante labor de rescate, enseñanza y divulgación del juego del garrote canario desde el municipio de Telde, la isla de Gran Canaria y Canarias. La escuela de garrote de maestro Paquito Santana es la decana del juego del palo grande en Canarias. Francisco Santana Suárez representó una figura clave para que la tradición ancestral de la práctica del juego del garrote canario se mantuviera viva hasta nuestros días al convertirse en el último depositario de las técnicas y mañas tradicionales del garrote canario.
Esta aproximación histórica al juego del garrote canario entronca desde los tiempos pasados hasta la actualidad, explicando cómo el juego del palo canario tiene una doble concepción en las Islas Canarias, ya sea como actividad física o como manifestación cultural reconocida como seña de identidad del pueblo canario. Se trata de una esgrima de bastón o juego de palos de origen indígena y raigambre popular, documentada ampliamente ya sea a través de documentos o restos arqueológicos, así como de la tradición oral que demuestra el uso de los palos y armas de madera en mundo de los antiguos canarios en cada una de las Islas Canarias, hasta prácticamente nuestros días.
El juego del palo conserva en Canarias muestras muy notables de modalidades técnicas. En Canarias existieron desde juegos con pequeños palos hasta enfrentamientos con grandes palos de más de dos metros, como son los garrotes. Si hablamos del pasado siglo XX, la adscripción social y laboral de los practicantes de palos fue muy amplia, desde pastores, campesinos, medianeros, etc., aunque el garrote se recuperó a partir de los años 80, cuando su manejo ya se creía que estaba perdido en las islas.
Es un enfrentamiento “amistoso”, con palos entre dos personas a los que se les denomina jugadores que intercambian golpes, ataques, mandados, convenientemente controlados ya sea por la defensa o golpe retenido evitando el impacto pleno. Los golpes han de ser defendidos, deteniéndolos con atajes, paradas o esquivándolos con desvíos, escachones, etc. Los tres tipos de palos básicos son el pequeño, el medio o vara, y el palo grande con el juego del garrote de Gran Canaria y con el juego de la lata en Fuerteventura. Desde el siglo XIX y hasta la actualidad sólo han existido escuelas de palo medio o varas, y de palos grandes o garrote canario en Canarias.
Hay tres etapas para centrarse históricamente. Una etapa indígena que viene desde el poblamiento origen de las islas en torno al milenio, desde el año 1.000 al 500 antes de la era, en que empezaron a llegar los primeros africanos que comenzaron a colonizar las islas. En esa etapa indígena hay múltiples referencias por documentación escrita y arqueológica. Esta etapa llega hasta el fin de la conquista y colonización de las Islas Canarias. Otra etapa denominada intermedia, comprende el periodo después de la conquista y hasta el siglo XIX, siendo una etapa oscura en la que escasean los documentos y referencias. Y por último la etapa actual, que abarca los siglos XX y XXI, y donde ya aparecen más manifestaciones públicas del palo y el garrote canario, sobre todo antes de la guerra civil española y después de la dilatada dictadura franquista.
Hay referencias al palo y al garrote canario en documentos de la etapa indígena en los que se indica que los antiguos canarios ya sea en tiempos de guerra o de paz, usaron las armas de madera en sus desafíos, y para atacar y defenderse de los invasores europeos que intentaban llegar a nuestras costas con afanes de conquista. El garrote y los palos están muy asociados a las culturas ganaderas indígenas, incluso apareciendo en la isla de Gran Canaria en grabados y representaciones antropomorfas portando palos. Fray Juan de Abreu Galindo en el siglo XVI aporta varias una referencias históricas para las islas, destacando una del año 1346 que es la más antigua referida a Telde y Gran Canaria, donde se documenta el uso del garrote como arma, y viene a decir que los antiguos canarios, vecinos de Telde y de Agüimes, como vieron en sus costas gentes extrañas, se llamaron y fueron armados con garrotes y con piedras como armas principales para hacer frente al extranjero invasor o conquistador.
Las primeras referencias visuales de palos grandes en Canarias se manifiestan en Le Canarien, la crónica de la conquista de las islas de Juan de Béthencourt y Gadifer de La Salle, de principios del siglo XV. Aparecen grabados de canarios con palos grandes y chicos o algunos como lanzas sobre láminas y grabados, los más antiguos y su uso en referencia a varias islas. En Telde la documentación demuestra que se esgrimieron los garrotes en varias de las acometidas a la Torre de Gando, y durante el proceso de conquista europea de Gran Canaria se pone de manifiesto su uso en varias ocasiones. En 1490 Antonio Sedeño, cronista de la conquista, comenta que “los naturales de Canaria eran de buena altura, más que mediana, bien dispuestos su miembros y ligeros y en gran manera, de gran destreza en la pelea con las armas que traían a modo de espada de palo tostada y de madera muy recia, tomábanla por el puño y algunos a dos manos, como montante y era un arma muy recio, la llamaban majido”.
Referencias en Tenerife de la batalla de Acentejo en el uso de armas de madera. En Fuerteventura y Lanzarote, Abreu Galindo nombre que usaban garrotes de acebuche de vara y media de largo que llamaban teseses. En Gran Canaria habla de garrotes con porras a los cabos que llamaban magados y varas puntiagudas tostadas que llamaban amagadas. En El Hierro se habla de banodes o tamasaques y bordones que usaban como armas. Son solo algunas de las referencias de sus usos durante y después de la conquista. En Gran Canaria hay múltiples referencias, como en la batalla de Ansite en Tirajana, en la batalla del Guiniguada también se nombra el uso de garrotes, ó en las batallas del sitio del Bentayga, entre otras. Hay otra referencia de Antonio de Viana del uso de palos en Tenerife: “las armas ofensivas que tuvieron que ninguna usaron defensiva, eran muy gruesas mazas o bastones de tronco o pimpollos de los árboles, que jugaban ligeros a dos manos”.
Interesantes son las menciones de Leonardo Torriani quién en el Siglo XVI transmitió con detalle las características del juego del palo aborigen dentro de las disciplinas incluidas en la antigua lucha canaria de los indígenas. Así Torriani expresa que los indígenas canarios jugaban al palo durante el beñesmén, en tiempos de recolección de las cosechas en verano, y en otras épocas y festividades del calendario indígena se practicaban juegos del palo canario conjuntamente con la lucha canaria, y el lanzamiento y esquiva de piedras. Fiestas y ritos dedicados a la fertilidad dentro de esas celebraciones. Torriani viene a explicar en su descripción la antigua lucha canaria aborigen, cuerpo a cuerpo, el juego del palo, el lanzamiento y esquiva de piedras, testimonios orales que él mismo recopiló. También representó a dos canarios, hombre y mujer, en su atuendo principal, donde destaca el garrote o el palo grande que porta un canario. Asimismo en siglos posteriores ilustres canarios como José de Viera y Clavijo también describieron las armas usadas por los antiguos pobladores de las islas.
En la etapa intermedia posterior a la conquista se sigue haciendo uso de las armas de madera entre los miembros de las milicias que se proveían de todo tipo de armas y aperos de labranza. Así desde el siglo XVI se sabe que los canarios hacían frente a los ataques de la piratería con las armas de madera y los garrotes, como en el caso del ataque del corsario inglés Francis Drake, ó de la invasión de Las Palmas de Gran Canaria por Van der Does en 1599, con una gran flota holandesa que saqueó y quemó la ciudad hasta la histórica batalla final ganada por los canarios en el Batán. En esa batalla destacó Cipriano de Torres que llegó con una lanza o garrote hasta el propio Van der Does a punto de acabar con él, pero no fue así. Para el siglo XVIII se conservan ilustraciones en las que podemos ver a los majoreros portando garrotes grandes y defendiéndose de la invasión inglesa en la batalla de Tamasite en Fuerteventura de 1740.
Hay múltiples grabados de viajeros y científicos europeos de los siglos XVIII y XIX que muestran representaciones de personas portando y usando garrotes. En documentos destacados referidos a los motines populares de Telde de 1766, ó el Agüimes, el de Güimar en Tenerife, entre otros, se destaca el uso del garrote cuando los ciudadanos salían a protestar armados contra las injusticias de la época. Los pastores de Gran Canaria fueron los últimos depositarios o guardianes del garrote canario y de estas prácticas tradicionales en las islas. Fueron ellos los que manteniendo su modo de vida tradicional, vinculado a la ganadería, necesitaban el uso de lo garrotes ya fuera como arma defensiva y ofensiva en sus contingencias entre pastores o para desplazarse por lugares accidentados de la isla.
En el siglo XX hay documentos en los que se ven imágenes de los jugadores de palo medio ó vara Don Francisco Morales y Don Tomás Déniz de 1920, jugando al palo que se conservaba en Tenerife a principios de dicho siglo. Durante la República y antes de la Guerra Civil el juego del palo estuvo permitido en el ámbito público. Se consolida la Escuela de San Andrés en Tenerife y aparecen testimonios de palos en todas las islas. Terminada la guerra civil se prohíbe el uso del palo canario ocasionando un retraimiento del juego del palo, se mantuvo oculto sólo se hacía entre pastores y en el ámbito familiar. Destacan en la segunda mitad del siglo XX jugadores y garrotistas en Gran Canaria, vinculados al pastoreo y al ámbito rural, principalmente de las medianías de Telde y Valsequillo, que eran miembros de clanes familiares que seguían practicando el juego del garrote en la isla. Es curioso observar cómo los garrotes se reflejan en el escudo antiguo de Telde con garrote grande y macana, y en el de Valsequillo con dos canarios portando macanas de madera. En este periodo se documenta el uso del palo grande ó garrote canario en entornos estrictamente familiares, como el de la familia Calderín de Valsequillo, y destacan algunos garrotistas y pastores entre los que sobresale Don José “Pispí” Calderín de Telde.
Una de las figuras de los garrotistas de Telde fue Don José Calderín Calixto ´Pispí, pastor de Cuatro Puertas y del Goro, que fue un gran referente de Maestro Paquito Santana en el aprendizaje de la técnica del palo´, así como anteriormente lo fueron su abuelo y bisabuelo. Luis Casimiro Cabrera, “Nano el de Tara”, fue un pastor de Tara que manejaba muy bien el garrote y gran amigo de Maestro Paquito. Algunos garrotistas renombrados en nuestro municipio y entorno fueron los hermanos Collado, Cha Pino Calderín Velázquez, Francisco Manuel Pérez ´Frasco Manuel´, Juan del Pino, Juan 'El de La Montaña', entre otros. En ese entorno de pastores se pudo conservar el único juego del palo que se documenta para la isla de Gran Canaria, el juego del garrote canario.
En 1973 en la isla de Tenerife, la Universidad de La Laguna retomó la enseñanza pública del juego del palo medio 'estilo Déniz' y se empezó a enseñar su práctica, destacando la figura del maestro Don Tomás Déniz. También se empezaron a documentar y divulgar otros estilos e vara ó juego del palo medio como los transmitidos por la familia de los Verga, de La Esperanza, Los Acosta, que constituyeron nuevas escuela de palo canario, cada una en su estilo de palo medio ó vara de Tenerife.
A principios de los años 80 del pasado Siglo XX en El Goro en Telde tenemos a Don Francisco Santana Suárez 'Maestro Paquito', residiendo en la casa del Faro del Goro con su familia y dedicado a las labores de pastoreo. Fue luchador del Castro Morales de Telde, amigo de luchadores célebres como Don José Rodríguez Franco “El Faro de Maspalomas”, había tenido amistad, contacto y desafíos con afamados garrotistas y pastores, y posteriormente enseñó a sus hijos creando la primera escuela de Juego del Palo en Gran Canaria, primera del Palo Grande en Canarias, con varios jóvenes teldenses y grancanarios que han respetado la cultura de esta práctica tradicional canaria, la del Juego del Garrote Canario, hasta hoy.
Interesante historia muy bien descrita y ampliamente documentada sobre el Garrote Canario y los personajes que hicieron posible la conservación y continuidad de sus referentes históricos y culturales, y que la Asociación Cultural Alcorac 1968 en su preocupación por investigar, conservar y difundir el patrimonio natural y cultural de Telde y de Canarias en todas sus expresiones, así como las tradiciones y actividades que definen la identidad canaria en este ámbito cultural y etnográfico, impartió en el Molino del Conde, enmarcada en el VII Encuentro Coloquio El Patrimonio de Telde, Un Legado que Descubrir. Enhorabuena por esta importante iniciativa. Muchas gracias.
Jesús Ruiz Mesa es colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.





























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