TELDEACTUALIDAD
Telde.- La IV Jornadas de la Cultura del Agua en Canarias siguen su curso y dentro del programa de conferencias se ha impartido la de Bebiendo Agua de Mar y Etiquetas Exóticas. René Quintón, a cargo del ingeniero teldense Fernando A. Ojeda Pérez. El evento tuvo lugar el pasado martes en las instalaciones del Círculo Cultural de Telde.
Crónica de la conferencia
por Jesús Ruiz Mesa
El martes 11 de noviembre dentro del programa de conferencias de las IV Jornadas de la Cultura del Agua en Canarias, tiene lugar la tercera ponencia: Bebiendo Agua de Mar y Etiquetas Exóticas. René Quintón, impartida por el ingeniero teldense Fernando A. Ojeda Pérez que diserta ampliamente y con una extraordinaria exposición de los tipos de agua, sus orígenes, balnearios e industrialización con una de las colecciones más numerosas y variadas de etiquetas de aguas embotelladas mundiales.
Presentado por el coordinador de las Jornadas, Juan Ismael Santana Ramírez, el ponente Ojeda Pérez, ingeniero industrial. Con un extenso curriculum Master en Gerencias de Empresas Agroalimentarias, Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales. Gran experto en desalación de agua de mar y Energía Eólica. En la actualidad es Vicepresidente de la Asociación de Empresarios de Actividades Hidráulicas, Vicepresidente de la Asociación Eólica Canaria, y es directivo de varias Comunidades de Regantes del Norte y Sur de la isla. Su faceta profesional la compagina con su actividad en la promoción de la cultura y es partícipe de la Asociación Cultural El Bloque, del Círculo Cultural de Telde, es un gran aficionado a la arqueología industrial y al coleccionismo de etiquetas y análisis de aguas, como se pueden ver en esta exposición con motivo de las IV Jornadas de la Cultura del Agua. Es un gran coleccionista de libros antiguos también relacionados con la temática del agua.
Toma la palabra Fernando A. Ojeda Pérez que expone: “Quiero dar un tratamiento más visual a mi intervención, pero voy a hablar del tratamiento del agua de mar. El Planeta Tierra uno de las tantas gráficas de la distribución del agua: contiene un 97% en agua de mar, 3% agua dulce (fresh water), que se divide a su vez en una parte que está cautiva debajo de los glaciares, icebergs, capas de la Antártida, etc. De ese 3% sólo podemos aprovechar un 0,9%, porque el otro 30,1% es agua que está bajo tierra. El agua que está en la superficie es un 0,9% y es a su vez se divide en un 2% que está en los ríos, embalses, pantanos, hechos por el hombre, un 11% y en lagos el resto. En mi planteamiento ¿beber agua de mar? En el año 2005 empezando la revista líder digital de Telde, Teldeactualidad, escribí un artículo, en la que tenía una sección llamada El Chorrillo, me refería a que un amigo que está en Ávila, él en aquellos momentos estaba de profesor en le Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, que sabía de mi afición al coleccionismo de etiquetas de agua, me trajo unas etiquetas de un agua de mar que había comprado a seis euros cada botella, una barbaridad, que era muy saludable y si no sabía quién era René Quinton.
René Quinton, naturalista, filósofo francés adalid de la terapia de agua de mar, que tiene un libro El agua en el medio marino, fue un precursor de inyecciones de agua de mar durante la Primera Guerra Mundial, participó en esta contienda, ahora que se celebra el Centenario, haciendo famoso el plasma de Quinton, basado en una especie de solución isotónica rebajada con agua dulce, hizo estudios sobre la sangre del perro, inyectó a perros antes que ha humanos. Sin llegar a ser un darwinista puro tenía bastante idea de que si los seres humanos, en su estadio primigenio en el mar, tenían su metabolismo tendrían algo que ver con el mar.
A partir de ahí me cuestiono todo sobre el agua de mar y su uso empecé a estudiar las aguas de diferentes lugares y sus posibilidades procedentes de agua de mar, así como su comercialización, historia e información desarrollada en sus etiquetas de envases de aguas minerales que he logrado coleccionar casi nueve mil diferentes. Como las aguas que venían etiquetadas de Chafariz, procedentes de una fuente en Famara, Lanzarote. Envasada por Inalsa que ya no existe y era una de las desaladoras más antiguas de agua evaporada. En Lanzarote se estuvo utilizando para cocinar sobre todo, agua con muy baja mineralización por ser tratada con procesos para ser utilizada como agua potable preparada.
En todas las clasificaciones de las aguas de toda la legislación que ha ido saliendo desde 1972, 1985, 1991, 2002 y hasta el 2203, se ha ido reduciendo la clasificación a aguas minerales naturales, se ha caído lo de aguas públicas envasadas, según Real Decreto del año 1973. Hace unos años en estos congresos sobre el agua el Ministerio de Fomento, autoriza a la etiqueta de cortesía de agua desalada procedentes de empresas de desalación. Hay aguas que el 75% es agua desalada y el 25% restante procede de una serie de manantiales. Agua de mar pero desalada. Informaciones en prensa sobre el uso del agua de mar publicación del año 2011, donde el 1005 es agua de mar, para cocinar pescados, mariscos, paellas, calderetas. Se extrae agua de mar y se puede industrializar y embotellar tierra adentro.
Observamos la isla de Gran Canaria rodeada de desaladoras, aguas cuyas constantes químicas de sales totales disueltas cambian, entre nuestras aguas del archipiélago canario hay diferencias, 35 gramos, 38 gramos, por ejemplo en el mar Rojo ascienden a 42 gramos. La profesora María del Carmen Cabrera en su ponencia sobre las aguas subterráneas hablaba de esa especie de cruces de aguas de escorrentías subterráneas debido a la irrigación. Nos hemos preocupado de que las consecuencias de la fertilización sea mínima, de que no tengan nitratos, nitritos, etc, esta agua que yo opero que tiene 35 gramos es porque el agua de mar en el pozo y sondeo de la orilla del mar está atravesada por escorrentías subterráneas que ayudan a endulzarla.
El agua que obtenemos en el módulo 4 con la última generación de membranas con nano partículas es lo último, ya se habla de tratamiento médicos con nano partículas dirigidas directamente a la célula y no a su entorno. Tenemos membranas con nano partículas que originan una conductividad que en agua desalada hay que dividirla por dos para tener las sales totales, mientras que en los pozos hay que multiplicar por 0,64, y 0,70. El resultado es de 118 m/gms, o sea, 0,1 gramo. Hay aguas minerales que estamos bebiendo todos los días que tienen más minerales y sales.
Hay aguas locales que han ido desapareciendo. El agua de San Roque que logra el empresario Juan Rodríguez para embotellar y vender las aguas de Telde, pero el 1 de mayo de 1916 el agua de San Roque, la más importante en Telde y desaparecida, durante mucho tiempo se hablaba de las aguas de Telde hasta que Valsequillo se separa de Telde. Eran las aguas de Telde hasta en los anales de 1843, que ordena el Conde de la Vega Grande hacer sus análisis realizados por franceses tardando un año en publicarse. Lo publica el agua de San Roque, las aguas de Azuaje, y las de Santa Catalina y Teror. Anterior a esa fecha de 1843, Viera y Clavijo en 1786, también analiza el agua de la fuente de Telde que llama al Agua de San Roque.
Análisis que aparecen sobre las botellas en las más antiguas, grabados sobre el vidrio o pintadas, como las envasadas y su contenido de 1916. Aparece en la guía oficial de España 1946-1947. Desaparece otra famosa agua, la de Cristo Rincón que la pone en marcha el doctor Yánes, con numerosa asistencia pública en guaguas que salían de Guanarteme y trasera del Pérez Galdós, con noticias de su coste, horarios. Un agua con cierta idea milagrosa. Balneario que estaba en El Rincón en la variante en la carretera del Norte, un hotelito y balneario para tratamiento de baños y consumo para tratamientos. Aparecen Los Berrazales, Azuaje, Cristo Rincón, Santa Catalina y San Roque.
Había aguas que tenían un gran contenido en sales minerales ya que algunas no se podrían utilizar ni para regar, cantidades de hasta 4 gramos, muy bicarbonatadas, sodio, actualmente la directriz vigente del 20003, el decreto 140 pone como agua potable un límite de sodio de 200. Los médicos y estudiosos de la hidrología médica, de que las aguas para los hipertensos no debemos pasar de un agua de 20 m/gs por litro y otros que 40 o 50. La de San Roque contenía una cantidad publicada en la etiqueta, en 1993 que al poco tiempo cerraría, contenía 960 ppm o mgs, cinco veces el máximo permisible en el agua potable y con respecto a los hipertensos cincuenta veces más. Otros análisis con variaciones en los resultados de ppm o miligramos por litro. Aguas con excesivo flúor, sodio, resultado de un residuo seco, como 3,2, son 3.200 mgs, 3,2 gramos, pero el agua en sí tiene más de 3,23 casí 4, casi no se puede beber, ni para regar.
La última etiqueta es de agua mineral natural. Ya ha desaparecido en toda la legislación lo de agua minero medicinal, como aparecían descrito en las botellas antiguas: agua minero medicinal, como el agua de Los Berrazales. También se utilizaba mucha agua sifonada y en la península cantidades, agua potable a la que se inyectaba carbónico y se hacía el agua de sifón. Aguas para sodas, etc. Etiquetas como asignaturas pendientes, Fuente Bruma, caja de reparto que conservo que estaba en los altos de Gáldar. Aguas de Sabinosa, de la isla de El Hierro, que un militar el año 1945 empezó a envasar esa agua de Sabinosa que elimina muchas enfermedades, según dice su etiqueta. Agua purgativa. Hay un análisis de lo más completo que he visto con minerales con elementos radiactivos realizados en Baltimore, en U.S.A en 1915.
Aguas de Los Berrazales de Agaete, de Breña Alta, un agua muy buena que sigue dado de alta, agua mineral natural, reflejados en un mapa plano del Consejo Insular de Aguas de los pozos, casí todos pozos, una galería y dos manantiales, el agua de Tejeda que se pretende embotellar, que tienen actualmente declaración de posible autorización para embotellar agua y su venta, que presenta numerosas dificultades.
El agua de Agaete, San Roque y Cumbres de Gáldar empieza a embotellar en plástico, garrafas de cinco litros, un litro y medio, por eso colecciono muchas etiquetas diferentes y logré la 1111, marcas diferentes y etiquetas, muchas repetidas de envases. Etiquetas con aguas potables preparadas, agua mineral natural, agua desgasificada, agua de origen puro en su medio natural de extracción de manantial situadas en el parque. Ya no existen las aguas minerales medicinales, las aguas minerales naturales lo que contienen minerales tienen una serie de requisitos que cumplir. En la escala le siguen las aguas de manantial, que ya no tiene porque ser subterráneo y tienen que cumplir que sean aguas potables, de acuerdo con el real decreto 140/2003, como máximo de sodio 200, mientras que un agua minero medicinal puede tener 300 o 400 porque las aguas minero medicinales son recomendadas para determinados personas y tratamientos.
Muestras de antiguos envases con etiquetas de análisis cuantitativo, cualitativo, cuantitativo, microscópico y bacteriológico, como en el Agua de Firgas, que se vendía en Tenerife. Información de servicios de reparto, transporte. Hay recomendaciones con los análisis químicos de las aguas que se publican sobre su consumo. Aguas de mineralizaciones muy débiles, media y fuerte. Indicadas para dietas pobres en sodio. Diuréticas. Laxantes. Indicadas para preparación de alimentos infantiles, etc.
Finaliza la intervención de Ojeda Pérez con una muestra de etiquetas de aguas de todo el mundo con sus características y procedencias, tratamientos de aguas puras para beber, aguas de balnearios, aguas ozonizadas, aguas con la clasificación de destiladas, destiladas de vapores y sabor, aguas puras cien por cien, purificadas mediante osmosis inversa con filtros de sedimentos de carbón activado, ultravioleta y ozono que garantizan su pureza, aguas naturales gasificadas, aguas de hidratación profunda para deportistas, aguas procedentes de acuíferos naturales, aguas de glaciares, ozonizadas, procedentes de fuentes y reservas de grandes cordilleras. Una amplia colección de etiquetas de diversos tipos de aguas y sus características, que se muestra en los paneles documentando y dando a conocer la industrialización mundial del consumo del agua para la vida.
Fernando Ojeda invita a los asistentes a una toma de agua de mar que él mismo sirve con gusto con la aceptación de sus extraordinarias cualidades de esta agua que él mismo ha expuesto en su interesante y documentada exposición de su ponencia. Enhorabuena por traernos el saber más del líquido elemento que consumimos diariamente sin cuestionarnos realmente ¿qué es lo qué bebemos? Desde luego después de esta conferencia algo más sabemos de esa agua que tan generosamente calma nuestra sed. Muchas gracias.
Jesús Ruiz Mesa es colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.
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