Y vuelta a las andadas, pedimos a los demás altura de miras y, sin embargo, nuestra ambición nos traiciona. En vez de construir un proyecto ilusionante para nuestra ciudad, comprometido, de equidad y avances sociales, mejorando derechos, ampliando libertades, nos entretenemos en luchas cainitas, que por otro lado han sido siempre el entretenimiento nacional y de eso sabemos mucho.
Alguien tendría que haber parado esto hace mucho tiempo, poniendo a cada uno o una en su sitio, o al menos, hacer lo posible para que las partes expusieran a la militancia su proyecto, su compromiso, de dónde viene y a dónde pretende llevarnos, pero me da que el sectarismo ha inoculado en sus almas e impide cualquier aportación a la solución de este entuerto.
El victimismo nunca ha sido buen consejero y aquí se juega mucho a eso. Se utiliza a la militancia como moneda de cambio, por un puñado de votos, votos que no representan al partido, votos de personas desconocidas, que su única misión es poner o quitar puestos, votos injustos porque votan por la cuota no por el proyecto, donde estarán aquellos debates de ideas, de propuestas, debates apasionados, de compromiso y lucha.
Telde se merece mucho más que todo esto. Parecía que habíamos dejado atrás los paracaidistas, los experimentos con gaseosas, pero volvemos a errar y ese error tarde o temprano nos pasará factura, tiempo al tiempo. Siempre socialista.



























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.135