SANTIAGO MORENO
Los casos de corrupción que salpicaron al PP huelen a naftalina pero siempre han estado ahí. El caso Faycan saltó a los medios con las primeras detenciones en marzo de 2006 que terminó con todo siete de los ocho concejales populares de Telde, incluyendo a su alcalde, imputados. Fue un escándalo que recorrió los informativos nacionales al tratarse del primer caso de corrupción en las filas populares, luego vinieron muchísimos más a lo largo y ancho del país.
Eran tiempos de José Manuel Soria como líder del partido conservador en las islas. Escuchando la hemeroteca parecía que se trataba de un tiempo oscuro lleno mentiras y medias verdades, todo para esquivar uno de los mayores pecados que puede cometer un político, la corrupción. Sin embargo, después de 12 años, de muchas dilaciones y cierta pasividad, por fin este lunes se sentarán en el banquillo los 28 acusados de esa trama de comisiones ilegales a cambio de obras en la que participaron un puñado de concejales, empresarios y funcionarios.
El objetivo inicial de esa trama era presuntamente recaudar fondos de forma ilícita para pagar la rehabilitación de la sede del PP de Telde, una mini Gürtel, en pleno corazón de Gran Canaria.
Un sistema que terminó también en los bolsillos de los implicados.
Los retardados tiempos de la justicia no ayudan a tener fe en ella, tampoco que el juez que se sentará a impartirla, Salvador Alba, sea presidente de la sala y ponente cuando sobre este magistrado pesa como una losa la investigación abierta desde hace demasiado tiempo por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias.
Santiago Moreno es jefe de Informativos de Cadena Ser Las Palmas.





























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