TELDEACTUALIDAD
Telde.- Nueva entrega de la columna de opinión Con la pluma del Faycán del edil socialista Gregorio Viera. Con el título Despertadores de conciencias, el concejal aborda la necesidad de avanzar para evitar la discriminación por razones de ideas, color de piel, orientación sexual, etcétera.
Con la pluma del Faycán
Despertadores de conciencias
Gregorio Viera
Hace poco asistí a una reunión donde un concejal de un pueblo de Madrid, árabe descendiente -español desde su nacimiento-, pero que sin embargo, por sus rasgos, siguen preguntándole de dónde es, me decía que continuamente se ve obligado a de-construir el discurso xenófobo para mostrar la riqueza de la diversidad mezclada en nuestro país.
Nadie cuestiona los orígenes de nuestra nación, las conquistas, los pueblos que nos invadieron, los que invadimos y que al final esa mezcla forma parte de nuestro acervo y legado histórico y cultural.
A lo largo de la conversación tomaba como referencia la lucha de los colectivos sociales, la de la ciudadanía diversa y de familias de colores, ponía como ejemplo a los activistas que tenemos la dualidad social y política representando al colectivo lgtbi y a la vez a la ciudadanía, despertadores de conciencia me dice.
Desde esta perspectiva, tenemos un trabajo de pedagogía importante, porque los espacios son para compartirlos, porque estos al compartirlos, se convierten en espacios comunes donde el origen de cada persona no debiera frenarnos, porque la ciudadanía inclusiva es desarrollo. La integración ha de producirse en todos los órdenes y la exclusión no podemos hacerla desde un pueblo que siempre, siempre, ha sido un pueblo migrante.
Esa conciencia a la que apelamos es, sin lugar a dudas, nuestra forma de convivir y relacionarnos, en poco años, hemos avanzado en derechos civiles que nos catapulta como país integrador, inclusivo, un país que no fronteriza por el color de la piel, por la lengua, por la cultura, que es capaz de acoger e integrar.
Asumimos la diversidad de las personas, nos mostramos con una identidad o múltiples identidades, no se trata del eterno dilema de la elección, -a quien quieres más a papá o a mamá?-, hay que facilitar la construcción de la identidad o identidades y nuestro origen tiene que ver mucho con eso.
La capacidad de elegir libremente, la de compartir la inmensa riqueza que los pueblos atesoran, los conocimientos que gracias a las redes se ponen al servicio de la humanidad nos dan el motivo para seguir construyendo espacios comunes de convivencia.
Lo que hacemos desde el activismo y el convencimiento personal es remover la conciencia colectiva, ajustarla a los cambios que continuamente se producen, construir el lenguaje que es muy importante en nuestras realidades, asumir que gota a gota, grano a grano, idea a idea vamos transformando la sociedad, empezando por quienes nos rodean y ampliando a otros grupos que al igual que nosotros y nosotras buscan también su espacio, que será nuestro espacio.
Cuando en torno a una mesa, amplia mesa de debate, de exposición de pensamientos, de confrontación de ideas, vislumbra la chispeante mirada de quienes se sienten arropados por el calor de las palabras que nos identifica como iguales, que nos trata como iguales, descubrimos que los despertadores de conciencia siempre han estado ahí, inquietos, expectantes, sin prisa pero sin pausa hasta hacer que nos identifiquemos, nos visualicemos y no seamos una sombra.
Cuando compartes tanta humanidad, conoces sus realidades, sus sueños y sobre todo compartes sus vidas, te das cuenta que todas y cada una de las personas formamos parte de una conciencia colectiva, que en función de nuestros ideales, nuestra cultura, nuestra formación, pero sobre todo de nuestra propia realidad esa conciencia se desarrolla de manera inclusiva o por el contrario no asumimos la diversidad de la raza, encontrándonos en muchos casos con un discurso de la discriminación racial, la exclusión ciudadana.
Por ello hay que desarrollar cuanta legislación sea posible para evitar los crímenes de odio, por la raza, el color, la lengua, la creencia, la ideología, la orientación sexual, la identidad de género. Es necesario despertadores de conciencia que nos marque el camino que evite la discriminación.
En estas fechas apelamos al espíritu de la navidad, sin darnos cuenta que ese espíritu que anida en nuestro corazones no aparece y desaparece como el Guadiana, no, está ahí, tan solo hay que ejercitarlo todos los días, es despertar la conciencia…
Con la pluma del Faycán.
Gregorio Viera Vega es concejal de la oposición por el PSOE en el Ayuntamiento de Telde.




























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