Hace un tiempo una conocida presentadora catalana, de una televisión privada nacional, entrevistó al presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres. Para asombro de todos, lo primero que hizo la famosa periodista fue decirle a Torres que el representaba a una Comunidad conocida por su incultura. Ante semejante falta de educación nuestro presidente se perdió en explicaciones históricas, números y cifras.
Pues bien, hoy les voy a contar una anécdota contada por el famoso escritor inglés, Tom Sharpe, en su visita a Las Palmas de Gran Canaria en 1991. El amigo Tom, autor de Las aventuras de Wilt y Zafarrancho en Cambridge, entre mas de una docena de novelas llenas de sentido del humor y la ironía, fue invitado a hablar de sus libros en el Teatro Avellaneda durante la Feria del Libro de aquel año.
Pues bien, cuando Mr. Sharpe, se sentó en la mesa para dar su charla se quedó asombrado al ver que el teatro estaba lleno hasta la bandera. Entonces, tras los saludos protocolarios, contó lo siguiente: “Me encuentro gratamente emocionado al ver la gran respuesta a este acto por parte del público canario. Como saben, vengo de Barcelona donde acudieron cuatro gatos a mi charla. Es mas, los catalanes me dijeron que para qué iba a Canarias, que son muy incultos. Gracias que no les hice caso y ahora veo que no tenían razón”
El acto siguió adelante y Tom se llevaría dos sorpresas mas de los “incultos” canarios. La primera fue ver que, en el turno de preguntas, muchas se la formulaban en perfecto inglés, lo que lo dejó estupefacto.
Y la segunda vino al final, en la firma de libros. Se formó una cola enorme de gente que venía con alguna de sus novelas. Tom se emocionó tanto que cogió el micrófono y dijo: “Quiero darle las gracias a este pueblo culto y educado, el pueblo canario. Es mas, voy a redactar lo ocurrido aquí, y en Barcelona, para los informes consulares y que esto quede registrado en la Record Office del Gobierno británico. Gracias Canarias por esta acogida maravillosa”.
Tras aquella impactante experiencia Tom y su esposa pasaron varios días mas en la isla, y yo mismo les llevé a ver el interior de Gran Canaria. Era primavera y les gustó mucho la abundancia de flores y, sobre todo, la educación y buenos modales de los canarios.
Como vemos, cultura en incultura, son términos relativos. Aunque siempre deberían ir acompañados de buena educación.
Jaime Rubio Rosales es periodista y profesor.


























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.148